Dicen, dicen... que ahora sí que vuelve Puigdemont
MadridDesde hace más de una década que el retorno de Puigdemont marca la política catalana, pero ahora llega la hora de la verdad. Parece claro que el Constitucional dará amparo a la cúpula del 'Procés' y que el Supremo retirará la orden de detención al expresidente. Esto lo confirman tanto fuentes del TC como fuentes del Supremo, y también el entorno de Puigdemont da crédito a este recorrido. Dicen, dicen... que el expresidente ahora sí que vuelve. El calendario previsto es el siguiente: este martes 22 de septiembre hay un primer debate en el TC en el que una mayoría de magistrados se posicionarán a favor de la amnistía para Jordi Turull y en contra de la propuesta del ponente conservador José María Macias de rechazarla. A raíz de esto, la ponencia pasará al próximo pleno, que será el 6 de octubre, donde se prevé que el presidente Conde Pumpido presente una propuesta favorable a la amnistía de Dolors Bassa, que se apruebe por mayoría y que también tenga efectos para Puigdemont.Si todo va según lo previsto, cuando se publique esta sentencia, hacia finales de octubre, Llarena se verá vinculado a ella y también la sala penal del Supremo, que es quien debe archivar la causa. Puigdemont no quiere avanzar nada de cómo será su retorno, pero sin duda abrirá una nueva etapa.Primero, porque pondrá fin a una situación injusta no solo para el expresidente sino también para los expresos, como Junqueras, que con la amnistía se podrá presentar a las próximas elecciones. Cabe recordar que la ley de amnistía ya hace dos años que se aprobó en el Congreso y hasta ahora los tribunales se han negado a aplicarla.Segundo, porque la presencia de Puigdemont en Cataluña será un punto de inflexión para Junts. De entrada, más allá de recorrer el país, el expresidente deberá valorar si asume el rol de jefe de la oposición en el Parlament, como reclaman los cuadros de Junts, y visualiza una alternativa a Salvador Illa, o si, por el contrario, decide retirarse de la carrera a la Generalitat. El aterrizaje de Puigdemont en el partido también puede ir asociado a realizar cambios en la cúpula. Es decir, que decida cambiar a gente que ahora manda mucho por otros perfiles.Y tercero, el gobierno español espera que el regreso de Puigdemont allane el terreno hacia una reconciliación con Junts, incluso en forma de presupuestos. Un escenario del cual los juntaires ahora mismo no quieren ni oír hablar.