La directora de la Guardia Civil se desmarca del caso Leire: "Nunca he participado en ninguna conspiración contra la UCO"
Mercedes González no aclara si intercambió mensajes con la ‘fontanera’ del PSOE cuando ya conocía sus maniobras
Madrid"Jamás de los jamases". Y así una y otra vez. La directora general de la Guardia Civil, que aparece salpicada en el sumario del caso Leire Díez, ha negado de raíz y rotundamente que interviniera de alguna manera en las maniobras para "obstaculizar" causas judiciales que investiga la Audiencia Nacional. "No he participado nunca en ninguna trama o conspiración contra la UCO, no he participado nunca en ninguna campaña de desprestigio contra la UCO y no he adoptado nunca ninguna medida contra ningún agente de la UCO", ha proclamado con vehemencia Mercedes González justo al arrancar la comparecencia en la comisión de Interior del Senado, convocada por la mayoría absoluta del PP. "No he perseguido nunca a los míos porque son mi familia", ha añadido más tarde. "No me dedico a ninguna cloaca", ha llegado a decir. Para defenderse, ha sacado pecho de que no ha habido "ninguna queja" de agentes de la UCO que se sintieran amenazados o coaccionados y, después de dos horas y media, ha cerrado su intervención con una proclama: "Cada día me tengo que repetir que no he hecho nada malo. Mientras tanto, rugirá la furia deseosa de alcanzar la destrucción y la desolación".
Mercedes González ha subrayado que, en todo momento, ha respetado "de manera pulcra y exquisita" el trabajo de todos los investigadores del instituto armado, ha negado haber "frenado" ninguna investigación o haber intentado una "intromisión" o "injerencia" en su trabajo y ha recalcado que nunca se ha reunido con nadie para interesarse sobre las investigaciones como muestra de respeto a su "necesaria independencia y neutralidad". Al final de su primera intervención, también ha aprovechado para pedir perdón: "Jamás de la vida haría nada que perjudicara a los agentes. Por eso lamento profundamente que el cuerpo se haya visto afectado, quiero expresar mis más sinceras disculpas". En otro momento, ha revelado que tres días después de que se filtrara el audio en el que se oía a Leire Díez decir que quería "muerte" a Antonio Balas –el jefe del departamento de delincuencia económica de la UCO– ella se reunió con el agente y con la cúpula de la Guardia Civil: les mostró su apoyo y, cara a cara, reconoció "expresamente" que conocía a Leire Díez y que se había "visto con ella" en "alguna ocasión".
Van seguir en contacte
Uno de los extremos que la directora de la Guardia Civil no ha aclarado y que tanto el PP como Vox le han reprochado es por qué y en qué sentido siguió en contacto –a través de mensajes– con Leire Díez cuando ya tenía constancia de las maniobras que presuntamente había instigado la conocida como fontanera del PSOE. La fecha clave es el 8 de mayo de 2025: el DAO hizo saber al jefe de la policía judicial que Mercedes González ya tenía constancia de la investigación interna que se había puesto en marcha sobre la actuación de Leire Díez. Pese a las preguntas, la directora de la Guardia Civil no ha especificado exactamente cuándo lo supo.
Al día siguiente, El Confidencial publicó una noticia sobre Koldo García que suscitó una conversación entre Leire Díez y Leticia de la Hoz, la abogada del exasesor de José Luis Ábalos. La exmilitante del PSOE le dijo que acababa de enviar el enlace a la directora de la Guardia Civil: "Me acabo de jugar una comida con Mercedes que las filtraciones vienen de la UCO", escribió más tarde. A las 48 horas, después de que El Mundo hubiera comenzado a hacer públicos los mensajes entre Ábalos y Pedro Sánchez, la directora de la Guardia Civil activó el borrado automático de mensajes cada 24 horas en la conversación con Leire Díez. Además, la UCO sostiene que una notificación que aparecía es "compatible" con haber "eliminado una conversación previa".
Mercedes González ha pasado de puntillas por este extremo. Se ha limitado a atribuirlo a una "coincidencia" y ha pedido "un poco de sensatez". "Hay un mensaje que se supone que no sé quién le dice a no sé quién «Lo he enviado a Mercedes y me he jugado una comida», cuando todo el mundo sabe que yo no tomo café y no como", ha dicho. Pero la oposición le ha pedido explicaciones. En nombre del PP, Luis Santamaría le ha preguntado si siguió enviándose mensajes con Leire Díez "por orden" de Pedro Sánchez y le ha recriminado que haya "escogido no contestar" y "pintar los mundos de Yupi". Paloma Gómez, senadora de Vox, ha criticado que, sabiendo la "gravedad de la traición interna", decidiera "continuar alimentando el cordón umbilical que la conectaba directamente" con la entonces militante del PSOE.
A pesar de todo, la Moncloa le mantiene el apoyo porque considera que "no ha hecho nada impropio". Fuentes de la sala de máquinas del gobierno español creen que el escándalo "no es proporcional a los hechos" y critican que hay una "excesiva teatralización de todo ello". A primera hora, el número dos del PP, Miguel Tellado, ha reclamado su dimisión porque cree que es "indigna" del cargo.
"Una simple toma de contacto"
Mercedes González también ha relatado cómo conoció a Leire Díez. Fue cuando la primera era delegada del gobierno español en la Comunidad de Madrid y la segunda ejercía de directora de relaciones institucionales de Correos. Más tarde, cuando fue nombrada directora general de la Guardia Civil, la fontanera del PSOE se puso en contacto con ella para pedirle una cita. Leire Díez se presentó como una periodista freelance sin especificar dónde trabajaba: "No me habló de investigaciones, fue un simple contacto". La directora de la Guardia Civil ha enmarcado los encuentros en un café –que tomaron en una cafetería en los alrededores de la dirección general de la Guardia Civil y nunca en su despacho– y ha negado que llegaran a la categoría de reunión. También ha querido dejar claro que Leire Díez "nunca" le pidió "ni frenar ni entorpecer" ninguna investigación de la Guardia Civil.