La directora de la Guardia Civil siguió hablando con Leire Díez cuando ya conocía sus maniobras
Mercedes González activó los mensajes temporales con la 'fontanera' del PSOE
MadridUno de los nombres que aparecen salpicados por la investigación del caso Leire Díez es Mercedes González, que es directora general de la Guardia Civil desde septiembre de 2024 y que este martes a las 16 h está citada en el Senado. Pese a que –al menos hasta ahora– cuenta con la total confianza de Pedro Sánchez y del ministro Fernando Grande-Marlaska, el último informe de la Unidad Central Operativa (UCO) refrenda las sospechas sobre su afinidad con la conocida como fontanera del PSOE. "Valiéndose de su relación en el marco de las actuaciones que desarrollaba, Leire Díez marcó como uno de sus objetivos el de llevar a cabo «investigaciones internas» en el seno de la Guardia Civil dirigidas contra la Unidad Central Operativa", resume el documento, al que ha tenido acceso el ARA. Hace diez días, ella misma aseguró que cortó la relación con Leire Díez después del segundo encuentro, cuando le pidió que restituyera al comandante Rubén Villalba, que había sido apartado del cuerpo porque era investigado en el caso Koldo. El documento, precisamente, incluye su testimonio: explicó que Leire Díez quería hacer una "purga" en la Guardia Civil y "eliminar los elementos subversivos" que había.
La primera fecha relevante fue el 29 de abril de 2025, cuando la Dirección de Información de la Guardia Civil elaboró una nota de despacho –una comunicación interna– para informar sobre la "campaña de descrédito" de la UCO que presuntamente llevaba a cabo Leire Díez. Es decir, antes de que trascendiera públicamente, el instituto armado ya estaba al corriente. Una semana más tarde, la UCO confeccionó una segunda nota de despacho con un contenido similar: "La verificación de los hechos supondría la puesta en peligro de la credibilidad de la Unidad [UCO] y una grave afectación a miembros del cuerpo", decía. Y aquí está el quid de la cuestión: el 8 de mayo, el jefe de la policía judicial informó al director adjunto operativo de la Guardia Civil de la conveniencia de que se pusiera en conocimiento de la directora de la Guardia Civil la investigación interna que se había iniciado. Pero el DAO le manifestó que era conocedora.
Al día siguiente, El Confidencial publicó una noticia sobre Koldo García que suscitó una conversación entre Leire Díez y Leticia de la Hoz, la abogada del exasesor de José Luis Ábalos. La exmilitante del PSOE le dijo que acababa de enviar el enlace a la directora de la Guardia Civil: "Me acabo de jugar una comida con la Mercedes a que las filtraciones vienen de la UCO", escribió más tarde. Pero no fue la única comunicación. 48 horas más tarde, después de que El Mundo hubiera empezado a publicar los mensajes entre Ábalos y Pedro Sánchez, la directora de la Guardia Civil activó el borrado automático de mensajes cada 24 horas en la conversación con Leire Díez. Además, la UCO sostiene que una notificación que aparecía es "compatible" con haber "eliminado una conversación previa" y haber empezado una nueva.
Ese mismo día, un rato más tarde, hubo un encuentro de alto nivel en la cafetería de la dirección general de la Guardia Civil. El director adjunto operativo quiso reunirse con el jefe de Armas, Explosivos y Seguridad (JAES) para comunicarle que "tenía la intención" de abrir una "información reservada" –es decir, una investigación interna– a consecuencia de la filtración de los mensajes de Ábalos y que quería encargarle a él la instrucción. La UCO aprovecha el informe para recordar que todavía no habían intervenido ningún dispositivo de Ábalos y, por tanto, el instituto armado no podía ser el origen de la filtración. De hecho, ese mismo día, José Aníbal, que era su abogado, también lo negó en un mensaje que envió a Leire Díez: "Acabo de hablar con el cliente y me dice que no ha sido la UCO". Más tarde, se sabría que fue Ábalos quien lo había difundido.
El documento de la UCO continúa siguiendo la cronología. El 14 de mayo, el DAO reconoció al jefe de la policía judicial que tenía "claro" que el origen de la filtración no era la UCO. A pesar de ello, la investigación continuó en marcha. Y no fue hasta que Leopoldo Puente –el juez instructor del caso Koldo en el Tribunal Supremo– advirtió de manera "taxativa" al jefe de la JAES –que había ido a reunirse con él– que no lo autorizaba y que si se llevaba a cabo abriría diligencias contra quienes lo hubieran autorizado e impulsado, que el DAO ordenó dar carpetazo.
Un informe sobre el hermano de Sánchez
El informe de la Guardia Civil también relata que en diciembre de 2024 el director adjunto operativo abrió una investigación a raíz de la inclusión de un correo electrónico de Begoña Gómez, la esposa de Pedro Sánchez, en un informe sobre David Sánchez, el hermano del presidente español. El instructor requirió al jefe de la UCO que "amonestara verbalmente" al analista que había analizado los correos electrónicos. "El DAO informó de estas conclusiones y se las hizo suyas", recoge finalmente el documento.