La estrategia de Vox para sacar rendimiento de las víctimas de las tragedias
La extrema derecha responde con querellas, insultos y movilización en la calle
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BarcelonaEl accidente de tren de Urda de este miércoles, el siniestro de enero en Adamuz, la crisis de Ceuta, la dana en el País Valenciano, la pandemia de la covid-19 o incluso los incendios estivales. Cientos de muertos acumulados que Vox no ha dudado en utilizar como arma política contra el gobierno español. De hecho, la formación de extrema derecha liderada por Santiago Abascal dibuja una España apocalíptica presidida por Pedro Sánchez, que "provoca" o "agrava" las grandes crisis, entre otras cosas porque es, a su parecer, un "psicópata", "traidor", "loco" y "malnacido". Un "hijo de puta", como se oye en cada mitin de Vox, aunque Abascal prefiera no utilizar este insulto.
La receta de la extrema derecha es la batalla sin cuartel contra el gobierno estatal, independientemente de la tragedia que toque. En el caso de Toledo, donde ha habido al menos 69 muertos, la ofensiva del partido de extrema derecha ya comenzó menos de una hora después del fatídico accidente de tren, cuando en una entrevista en Antena 3 el líder de la formación, Santiago Abascal, ya desgranaba las bases de una estrategia que ha ido in crescendo. "Se está gastando el mantenimiento en señoritas de compañía, [...] se está utilizando en porquerías. Continuaré mi viaje por España porque estamos trabajando para denunciar la degradación de las infraestructuras de nuestro país", dijo, avisando que no le harían "callar" y que continuaría "trabajando". Vox es el único partido que ha mantenido los actos de precampaña, cuando el resto se han sumado a los tres días de luto oficial.
La actitud de Vox la critica incluso su principal socio. "Me sorprende que haya quien quiera utilizar políticamente todo esto porque todos los que nos dedicamos al servicio público no tenemos el cuerpo para estar en precampaña", ha remachado la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, también en Antena 3.
El accidente se ha convertido en un arma arrojadiza electoral, que incorpora los ingredientes que Vox ya ha utilizado en ofensivas anteriores por la gestión de catástrofes: la vía judicial contra los responsables políticos –en este caso, el ministro de Transportes, Óscar Puente– y la agitación de la calle contra la gestión de Sánchez, que en este caso tiene una derivada clara en el 29-N.
No es casualidad que al día siguiente del accidente Vox ya haya interpuesto una querella contra el ministro de Transportes por homicidio imprudente. En el caso del accidente de Adamuz –donde hubo 46 muertos–, la querella la presentaron cuatro días después, dirigida contra la expresidenta y el actual máximo dirigente de Adif, Isabel Pardo de Vera y Luis Pedro Marco de la Peña. Entonces no apuntaron contra Puente, a pesar de que le bautizaron con el apodo de "carnicero de Adamuz": Vox usa siempre el verbo matar para describir lo que ha hecho la Moncloa. "No pienso descansar hasta que este gobierno, que es una organización criminal, se siente en el banquillo de los acusados para responder por sus delitos", aseveró Abascal el mismo miércoles, diciendo que quería protagonizar la "denuncia" pública del gobierno español, no caer en la trampa de convertirse en una "llorona".
El tono, subido
"El único error humano ha sido poner al putero Ábalos y al criminal de Adamuz y Urda al frente del ministerio de Transportes". Esta es la conclusión de los de Abascal. En el minuto de silencio del mismo día de la tragedia exhibieron carteles con la inscripción "La corrupción mata" y el añadido "Pedro Sánchez, culpable" en la plaza madrileña de Cibeles. En la calle, quien lleva la voz cantante son el sindicato de la extrema derecha Solidaridad y su líder, Jordi de la Fuente, que es el cabeza de lista de Vox en Tarragona para el 29-N —y que está vinculado a un partido de inspiración neonazi como Movimiento Social Republicano—. Habitual en protestas contra la inmigración, este mismo miércoles por la noche Solidaridad se manifestaba junto a Falange en Madrid ante la sede del ministerio de Transportes.
Pero esta vía no es nueva y ya se vio por la dana en el País Valenciano. Entonces Abascal y los suyos remarcaron que Sánchez era "el primer responsable" y, de hecho, se querelló una semana después de la gota fría del 29 de octubre de 2024. Con la pandemia de la covid-19, en la que hubo más de 100.000 muertos, Vox también culpó a Sánchez de la gestión y se querelló por "imprudencia grave" y "omisión de medidas de seguridad". Lo mismo que con los incendios del verano del año pasado, cuando presentó otra querella contra el presidente español. Con la crisis de Ceuta, con más de 140 muertos, también se ha querellado y ha acusado al gobierno español de "colaborar con el terrorismo" y de cometer homicidio imprudente. Del apagón eléctrico también culparon a la Moncloa, pero la querella la presentaron contra la presidenta de Red Eléctrica.