Terrorismo, corrupción, paro o vivienda: ¿qué ha movido el voto en España desde hace 20 años?

ARA analiza veinte años de encuestas preelectorales para ver las problemáticas que han marcado las elecciones generales

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Ambiente de votaciones durante una jornada electoral en la Escola Miralletes, en Camp de l'Arpa, Barcelona.
31/10/2026 - 19:03 h

BarcelonaA partir del lunes 23 de noviembre y hasta el cierre de los colegios electorales la noche del 29-N, la ley orgánica del régimen electoral general (LOREG) prohíbe publicar sondeos, encuestas y barómetros que puedan condicionar la decisión de los electores. Salvo algún imprevisto de fuerza mayor, las campañas de los cerca de cincuenta partidos y coaliciones que aspiran a obtener representación en el Congreso y en el Senado se centrarán, al menos sobre el papel, en dar respuesta a las preocupaciones de la ciudadanía y en imponer una agenda propia para diferenciarse del resto de opciones políticas.

El ARA recoge en un doble gráfico los nueve barómetros elaborados por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) pocos días antes de las elecciones de los últimos veintidós años, incluida la actual, para observar cómo han evolucionado las preocupaciones de los electores y qué cuestiones han marcado la agenda política y electoral. Del terrorismo a la corrupción, pasando por el paro y la vivienda. Esta última es, por primera vez en más de veinte años, la principal preocupación de la ciudadanía, por delante del paro, los problemas económicos y la corrupción. A partir de la pregunta "¿Cuál es, a su juicio, el principal problema que existe en España?", seguida de dos repreguntas sobre el segundo y el tercer problema, los barómetros del CIS permiten identificar las principales preocupaciones que han marcado cada una de las convocatorias electorales.

El mapa visual de las preocupaciones que han marcado las elecciones generales
Fuente: CIS / Gráfico: Sebastián Marín

El miedo al terrorismo y el estallido inminente de la crisis financiera

La campaña de 2004 quedó eclipsada por los atentados del 11-M en Atocha, pero ya las semanas previas a las elecciones del 14 de marzo estuvieron marcadas por la amenaza terrorista en España, tanto de ETA –activa hasta 2011– como del yihadismo, en un contexto de intervención en Irak. Con todo, la principal preocupación, que se mantendría durante las dos décadas siguientes, era el paro. El país crecía, pero la precariedad laboral persistía, con unas cifras de paro juvenil que en 2026 mantienen a España entre los países con tasas más elevadas de Europa.

Aunque ETA continuaba activa en 2008, las elecciones del 9 de marzo estuvieron marcadas por los primeros síntomas de la crisis económica. Todavía faltaban meses para que la fase más dura golpeara al segundo gobierno de Zapatero, pero la vivienda ya se encarecía, con un endurecimiento de las condiciones hipotecarias. El paro continuaba siendo la principal preocupación, agravado por el estallido de la burbuja inmobiliaria. La inmigración, tercera gran preocupación, entró con fuerza en el debate político, a menudo como cabeza de turco.

En 2011, la crisis ya había hecho estragos. Con un gobierno saliente exhausto, Mariano Rajoy se impuso el 20 de noviembre con más de cinco millones de parados y una tasa del 22% de paro. El desempleo volvía a ser el primer problema, seguido de la crisis de la deuda y los recortes de Zapatero, que alimentaron la tercera gran preocupación: la clase política y los partidos, en un contexto marcado por la irrupción del 15-M y la desafección institucional.

Evolución de las preocupaciones previas a las elecciones generales de los últimos años
Porcentaje de población que considera alguno de los conceptos siguientes uno de los tres principales problemas. Datos del último barómetro antes de las elecciones generales
Fuente: CIS / Gráfico: Eduard Forroll Isanda

De la corrupción al bloqueo político y la emergencia de la vivienda

En 2015, el país empezaba a salir de la crisis, pero la recuperación no llegaba a todo el mundo. El paro continuaba siendo, de largo, la principal preocupación. Sin embargo, la corrupción y el fraude habían ganado protagonismo por casos como la Gürtel, Bárcenas o Púnica, que desgastaron al PP de Rajoy. Los problemas económicos completaban el podio. La aparición de Podemos y Ciudadanos terminó de sacudir el bipartidismo.

Medio año después, en 2016, los ciudadanos volvieron a las urnas sin un gobierno formado. El paro, la corrupción y la economía continuaban al frente, mientras la sanidad ganaba peso por los recortes. El bloqueo institucional y el cansancio electoral marcaron una campaña inédita con un gobierno en funciones durante meses.

En 2019, la corrupción perdió fuerza, pero el paro y la desafección política persistieron. La moción de censura de Pedro Sánchez, la irrupción de Vox y el Procés marcaron el abril electoral. La repetición de noviembre llegó por el fracaso de las negociaciones de investidura. Los políticos y partidos ya eran la segunda gran preocupación, por detrás del paro.

En 2023, la sanidad, los problemas políticos y el comportamiento de los dirigentes compartieron protagonismo con el paro. La polarización y los pactos del PP con Vox marcaron una campaña avanzada en julio por Pedro Sánchez después de la derrota de las izquierdas en las municipales y autonómicas.

Ahora, en 2026, el panorama ha cambiado: la vivienda se ha convertido en la principal preocupación ciudadana, por delante del paro y la economía. El encarecimiento de los alquileres y de la compra, las dificultades de emancipación y la escasez de vivienda asequible han convertido la emergencia residencial en un problema transversal. La inmigración y la sanidad completan el mapa de preocupaciones que llegan a las urnas este 29-N. Una fotografía que evidencia cómo las prioridades han evolucionado en dos décadas, de la inseguridad y el paro hasta el acceso a la vivienda y el coste de la vida.

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