Un empresario pone en duda una intermediación de Jordi Pujol Ferrusola: "No encaja en absoluto"

Otro testigo afirma que una operación de compraventa en México que el fiscal cree que fue una “simulación” es “totalmente real”

Martín Francisco Sicilia declara presencialmente en la Audiencia Nacional
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San Fernando de HenaresLas comisiones que cobraba Jordi Pujol Ferrusola a cambio de intermediar en operaciones comerciales privadas fueron las protagonistas de la séptima sesión del juicio contra la familia del expresidente de la Generalitat. Durante tres horas, hubo cinco operaciones que tuvieron especial importancia. Una de las destacadas, que ya apareció ayer, ha sido la ampliación de una refinería de Repsol en Cartagena. Martín Francisco Sicilia, director de la división de construcción de Técnicas Reunidas –que fue quien contrató Copisa Proyectos y Mantenimientos Industriales para este proyecto–, ha asegurado que no sabe nada de la intermediación del primogénito y ha afirmado que no intervino "nadie externo". El fiscal Fernando Bermejo le preguntó si en ese caso encajaba la existencia de una "intermediación privada externa". "En absoluto", contestó él.

Cristóbal Martell, el abogado de Jordi Pujol Ferrusola, ha intentado desacreditar su desconocimiento. "¿Tiene algún elemento para poder afirmar que, con carácter previo a iniciar estos procedimientos, Repsol no podía haber avanzado a alguien y éste a Copisa que Repsol ampliaría la refinería?", le preguntó. "¿No tiene ningún elemento para afirmar que esto no se filtrara y acabara siendo conocido por Copisa?", ha insistido. Y Martín Francisco Sicilia replicó que era "palpable" y "todo el mundo lo sabía".

Otra operación era la compraventa de las acciones de unas placas solares de Alcázar de San Juan y Pedro Muñoz –en Ciudad Real–. Preguntado por Martell, Manuel López Feliu –de la empresa Renovalia BCN– ha señalado que él facilitó al comprador –que fue Adara Fotón SL– y que Jordi Pujol Ferrusola hizo lo propio con el vendedor –Copisa–. Lo conoce porque ambos coincidieron en alguna reunión.

Manuel López Feliu es interrogado por el fiscal Fernando Bermejo.

"Ni idea, yo no tengo conocimiento de nada en absoluto"

De Hospitalet, se ha hablado de dos compraventas. La primera, unas parcelas situadas entre las avenidas Vilafranca y Josep Tarradellas que eran de FBEX Promoinmobiliària. Comapa pagó 340.000 euros a Jordi Pujol Ferrusola por intermediar. Sin embargo, Juan Parada Henares, que era el presidente y consejero delegado de FBEX, ha declarado que no le consta nada de todo esto: "Ni idea, yo no tengo conocimiento de nada en absoluto". Explicó que, en su caso, fue Antonio Gálvez –que era administrador de Busquets Gálvez ya quien "conocía de hacía años"– quien le dijo si quería vender el terreno, y le dijo que sí. ¿Y qué le dijo Gálvez? "Yo solo no puedo, vendré con otra persona y lo compraremos a medias", recordó. El testigo cree que era el CEO de Copisa.

Precisamente, quien podía poner luz era Antonio Gálvez, que también estaba citado como testigo. Ahora bien, no ha podido contestar a ninguna de las preguntas que le ha formulado el fiscal Fernando Bermejo. O se ha hecho el desentendido o él no era el testimonio que debían citar. "Se han equivocado", ha dicho al final. "Fue un error, seguramente", añadió.

Juan Parada Henares.
Juan Antonio Gálvez.

La otra operación en Hospitalet fue la compra por parte de Novensauro Inmuebles –otra sociedad de Copisa– de unas fincas que eran propiedad de Focio. Antonio Lodeiro Guardiola, que fue director general de Comapa Inmobiliaria –del Grupo Copisa– ha explicado que Ramon Gironès, el padre de Mercè Gironès, y Xavier Corominas –ambos estuvieron a punto de sentarse en el banquillo– ofrecieron el suelo: "Lo habitual en nuestro sector es que cuando alguien te lleva un suelo y el intermediario, que solía ser del 3%", explicó. Ambos recibieron unos honorarios de 335.000 euros en dos facturas cada uno: el primero por una emitida por su esposa, Mercè Riera, y otra emitida por Imisa, y el segundo cobró tanto de Focio –el vendedor– como de Novensauro Inmuebles –el comprador–. El abogado de Josep Cornadó, Jorge Ayo, le preguntó si era frecuente que "no se plasmara" un trabajo de intermediación en un contrato o acuerdo. El testigo replicó que era "habitual" y "normal".

Una actividad comercial en México "totalmente real"

Otro testigo fue Francisco Javier Puerta, que fue director general de Azul de Cortés, un proyecto urbanístico para construir una zona turística en la costa de México. Los terrenos los compró Isolux Corsan, la empresa que estaba presidida por Luis Delso –que también se sienta en el banquillo de los acusados ​​y hoy ha asistido en persona a San Fernando de Henares–. La Fiscalía cree que la operación no responde a una actividad mercantil ordinaria, sino que era una "simulación". "¿Los nueve años que trabajó allí fue una operación real o simulada?", le preguntó Óscar Morales, el abogado de Delso. "Totalmente real, estamos trabajando allí", contestó él. Previamente, había dicho que no vio ni conocer en ningún momento a Jordi Pujol Ferrusola y que le presentaron Mercè Gironès en un desayuno por "cortesía".

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