Elecciones andaluzas

Las encuestas apuntan a una derrota histórica en Andalucía... pero el PSOE confía en la "remontada"

Diversas encuestas apuntan que Juanma Moreno Bonilla acaricia la mayoría absoluta y podría gobernar sin Vox

Madrid"Confiamos en la remontada". De esta manera la portavoz del PSOE, Montse Mínguez, ha salido al paso este lunes de todas las encuestas publicadas que apuntan a una derrota histórica de los socialistas en las elecciones de Andalucía del 17 de mayo. "No nos desmovilicemos, al revés", ha añadido, y ha asegurado que hay "mucha gente preocupada por los servicios públicos" que confiará en María Jesús Montero para cambiar el modelo que ha instaurado el PP en las últimas dos legislaturas. "Jugaremos hasta el final, se vota el 17 de mayo y es la encuesta que vale", ha sentenciado.

Este lunes es el último día que se pueden publicar sondeos y todos los diarios de ámbito estatal llevan sus pronósticos. Ninguno les da una perspectiva de resultado más alta que en los anteriores comicios, en los que el PSOE ya cayó en el suelo histórico de los 30 diputados. Y no solo eso: la mayoría también apuntan que Juanma Moreno Bonilla acaricia la mayoría absoluta, casi doblándoles los resultados, y que podría gobernar sin la extrema derecha de Vox. Todo un sueño para Moreno Bonilla, pero también para Alberto Núñez Feijóo.

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La encuesta de El País y la Cadena SER da como opción "más probable" una mayoría absoluta del PP con 56 escaños (el umbral está en 55), aunque sería con dos escaños menos que en las últimas elecciones de 2022. Vox tan solo subiría de 14 a 15, mientras que el PSOE aún retrocedería hasta los 28 escaños, dos menos que los 30 parlamentarios que obtuvo Juan Espada en los anteriores comicios. Por Andalucía, de Antonio Maíllo, el frente unitario de IU, Sumar y Podemos, ganaría un escaño, hasta los 6 diputados, y Adelante Andalucía, el partido más soberanista, aumentaría dos parlamentarios y pasaría de dos a cuatro. Hay que poner en contexto lo que significan estos resultados: desde la Transición, Andalucía era el feudo tradicional del PSOE, tanto por lo que aportaba de votantes para ganar las elecciones españolas como para gobernar la autonomía, donde ocuparon el poder de forma ininterrumpida desde el inicio de la democracia hasta 2019, cuando los desbancó Moreno Bonilla con un pacto con Cs y Vox. Tres años después, el popular ya obtuvo mayoría absoluta.

El pronóstico de El País y la SER, hecha por Institut 4dB, se parece mucho al de GAD3 realizado por elAbc, así como el de La Razón, hecho por NC Report. Quien es ligeramente más optimista para María Jesús Montero es El Mundo, que le da un resultado de 30 escaños, aunque también le da un repunte al PP hasta los 58 escaños gracias al estancamiento de Vox.

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Estos sondeos muestran la misma tendencia que ya apuntó el CIS sobre Andalucía. En este caso, Moreno Bonilla también obtendría justo la mayoría absoluta por la bajada de Vox, y el PSOE podría ganar un escaño pero igualmente quedaría muy lejos de su principal competidor.

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La dificultad de movilizar al votante

El problema del PSOE en estas elecciones es doble. Más allá de la tendencia a la baja en las últimas elecciones autonómicas —a excepción de Castilla y León—, el caso de Andalucía tiene sus particularidades. De entrada, la dificultad de movilizar al votante de izquierdas ante unos comicios en los que no se visualiza la oportunidad de un cambio de gobierno, ya que no hay ningún sondeo que pronostique que las izquierdas puedan sumar para formar una coalición y desbancar al PP. Por tanto, en este sentido, es más difícil movilizar al votante de izquierdas. Pero se añade otro problema para el PSOE: tienen detectado que hay votantes socialistas que van hacia Moreno Bonilla para evitar que tenga que pactar con Vox para gobernar. Es decir, el PSOE en Andalucía tiene una frontera electoral con el PP porque hay una parte del electorado de izquierdas que prefiere reforzar a Moreno Bonilla —del ala más moderada del partido— para que tenga mayoría absoluta y así imposibilitar que la extrema derecha toque poder en la Junta. Sin ir más lejos, el expresidente español Felipe González aceptó compartir escenario con el candidato del PP en la precampaña electoral.

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Para combatir este dilema e intentar remontar, desde el PSOE insisten en tres mensajes: movilización de la izquierda, "coherencia" y concentración del voto. Primero, animan al electorado a salir a votar y se aferran a los datos: recuerdan que en las elecciones españolas de 2023 hubo medio millón de votantes más para Pedro Sánchez de los que optaron por Espada en 2022. Por lo tanto, argumentan, hay margen de mejora. Segundo, piden a los votantes que sean "coherentes" si son de izquierdas y no opten por el PP aunque las encuestas digan lo que dicen. Y, tercero, que concentren el voto en Montero y no opten por otras opciones de izquierdas como Endavant Andalusia o Per Andalusia. "La segunda semana de campaña siempre nos sale bien", apuntan optimistas desde el PSOE, mientras que otros dirigentes se aferran a que puede haber voto oculto y el resultado puede ser mejor de lo que dicen los sondeos. El domingo en la calle Ferraz todo el mundo aguantará la respiración.