Faltan candidatos: ¿cómo cubrirá la ANC las vacantes en la dirección?
La entidad tiene menos aspirantes que plazas en el secretariado nacional
BarcelonaDurante los años álgidos del Procés, la Assemblea Nacional Catalana (ANC) fue capaz de sacar millones de personas a la calle y se convirtió en un actor decisivo para marcar la hoja de ruta de los gobiernos independentistas. La parálisis del Procés, pero, la ha afectado como al resto de entidades y formaciones independentistas que trabajaron para hacer posible el referéndum del 1-O. Lo demuestra el número de candidaturas que se han presentado a la dirección de la ANC. Por primera vez, el número de candidatos al secretariado nacional es inferior al de plazas disponibles. Así, se han presentado 64 aspirantes para ocupar los 77 puestos que han de configurar la cúpula de la entidad, tal como establecen los estatutos. Se trata de la cifra más baja de su historia.
Hace dos años, en las elecciones que situaron a Llach en la presidencia, se presentaron 105 candidaturas al secretariado nacional, por tanto, cuarenta personas más, pero entonces el sector crítico, que ha ido marchándose durante este mandato, presentó batalla. Eran, pues, unos comicios plebiscitarios entre quien abogaba por presentar batalla electoral presentando una candidatura a las elecciones (la dirección saliente) y los que querían volver a los orígenes (dirección entrante). El récord de candidatos, sin embargo, llegó en 2016, justo a las puertas del 1-O, cuando se llegaron a presentar 139 aspirantes. En 2018, con 121 candidatos al secretariado nacional, y en 2020, con 116, la entidad todavía mantuvo el temple. La pandemia y el desencanto independentista ya provocaron una gran bajada en 2022, cuando hubo solo 85 candidatos. Eso sí, la cifra permitía cubrir todos los cargos, a diferencia de ahora. De nada ha servido la reforma de los estatutos, que permite que se vuelvan a presentar antiguos secretarios nacionales si ya han pasado dos mandatos desde que ocuparon el cargo.
Así, en casi todos los bloques hay los candidatos justos para cubrir las plazas del secretariado nacional, que debe constituirse el próximo 25 de abril, pero en algunos incluso hay menos, como en la ciudad de Barcelona, donde hay seis candidatos para siete plazas; en el bloque joven, donde solo se ha presentado una persona para dos plazas, o en el Barcelonès Sud, donde nadie se ha propuesto para ocupar las dos vacantes. De hecho, en las elecciones, que se celebrarán del 14 al 18 de abril, solo se elegirán candidatos en el bloque nacional, donde hay 16 aspirantes para 13 plazas, entre ellos el actual presidente Lluís Llach, y en el de las comarcas gerundenses, donde hay seis candidatos para cinco plazas. En el resto de territorios o sectoriales, todos los candidatos que se han presentado entrarán directamente al secretariado.
Pero ¿cómo cubrirá la ANC las vacantes en la dirección? Fuentes de la entidad explican a elARA que la dirección quedará reducida. "Con las plazas que quedan no se puede hacer nada ahora", admiten. Ahora bien, no cierran la puerta a ampliar la cúpula más adelante: "Habitualmente a mitad de mandato se hacen elecciones parciales para cubrir bajas y vacantes. Es probable que, después de un trabajo a fondo en los territorios donde no se han podido cubrir los puestos en el secretariado, se hagan". Sea como sea, recuerdan que en los últimos años el secretariado se ha acabado constituyendo con menos de los 77 miembros que marca la normativa porque había candidatos de más en algunos puestos y de menos en otros: 72 en 2018 y 2020 y 71 en 2022 y 2024.
La ANC resta importancia a la bajada
En cualquier caso, la ANC saca pecho por el número de candidaturas alcanzado: "Continúa siendo alto y suficiente para garantizar un secretariado nacional amplio, plural y plenamente operativo. Este año serán unas sesenta, una dimensión que continúa siendo muy representativa del territorio y del movimiento". La dirección justifica la bajada por la paz interna. "En las elecciones del 2024 había un debate estratégico muy intenso que movilizó más candidaturas y este año, en cambio, hay más consenso sobre el rumbo de la entidad. Y cuando hay menos confrontación interna, también hay menos necesidad de competir por mayorías", anotan.
De todas formas, la entidad admite que reducir el número de miembros de la dirección es un debate que ya hace tiempo que está sobre la mesa: "Ya hace años que diferentes secretariados nacionales han debatido reformar los estatutos para reducir el número de miembros que forman parte de él". La entidad también cree que la desafección del movimiento independentista no solo está detrás de la desmovilización. "Estamos en un momento en que la implicación sostenida en cualquier organización –no solo dentro del independentismo– es más exigente y cuesta más. Esto es una tendencia general que afecta a entidades sociales, culturales y políticas en todas partes", concluyen.