La legislatura en el Estado

Feijóo alerta a los catalanes de que Sánchez les "engaña" con la financiación

El presidente español insta al PP ya Junts a apoyar el modelo: "Dejen de lado la disputa ideológica"

12/01/2026

BarcelonaAlberto Núñez Feijóo ha estrenado el año político en Cataluña reuniendo la dirección estatal para hacer frente al agujero negro electoral que tiene el PP, pero ondeando la bandera del rechazo a la nueva financiación con mucha dureza. Con una fórmula sorprendente, el líder popular ha alertado este lunes a los catalanes de que el nuevo modelo es una "tomada de pelo" y, al mismo tiempo, ha soltado que tendrán que pagarlo todos los españoles con un "infierno fiscal". Un equilibrio difícil de compatibilizar, en medio de una operación para seducir a los catalanes que ha contado con el aplauso de la plana mayor del PP catalán y estatal. El dirigente gallego lo ha rematado con una alusión al independentismo: "Es inaceptable que Pedro Sánchez haya rehabilitado al señor Junqueras como ministro de Hacienda en la sombra", ha dicho desde Barcelona.

Con pocos minutos de diferencia, Feijóo ha verbalizado en primer término un aviso a navegantes: "Que no jueguen con los recursos de la gente [...] Los españoles no somos el cajero con el que Sánchez va pagando la permanencia en la Moncloa", ha dicho. Y aún ha ido a más: "El nuevo modelo no será justo ni duradero si no lo aprobamos entre todos. Me opongo a un modelo que quiere institucionalizar un infierno fiscal", espetó. Pero, de repente, ha dicho que el modelo es un engaño y que no se podrá aplicar: "Es una falta de respeto a los catalanes, le están tomando el pelo y ofreciendo lo que no pueden financiar", ha soltado. La tesis que había desgranado es que no se puede financiar sin un aumento de impuestos en el resto de España.

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La respuesta ha llegado desde Madrid. Tras reunirse con el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, el presidente español, Pedro Sánchez, defendió la reforma del modelo de financiación, ya que remarcó que es un aumento de recursos histórico para las comunidades. Se trata, ha dicho, de 21.000 millones extras para las autonomías que aporta el Estado, renunciando a otras políticas públicas estatales en beneficio de la educación y la sanidad. "Queremos que vayan al estado de bienestar, que está en manos de las comunidades autónomas", ha dicho. En este sentido, y cuando le han preguntado explícitamente por el apoyo de Junts al Congrés, el presidente español ha emplazado a todas las fuerzas políticas a apoyar el modelo, también el PP, que tiene "responsabilidades de gobierno autonómicas": "Dejen de lado la disputa ideológica y piensen en los ciudadanos", ha dicho, asegurando que el modelo no tiene "ni perdedores"informa Núria Orriols Guiu.

Argumentación compleja

Sea como fuere, el argumentario del gobierno español, que ya ha utilizado otras ocasiones, no convence a Feijóo, de que ve el acuerdo de financiación con Esquerra sólo una vía para mantener a Sánchez en la Moncloa. El líder popular contrapuso el nuevo modelo al "bien común" ya "las necesidades de la gente", que prometió que él sí garantizaría, y recalcó que el presidente español, Pedro Sánchez, "condiciona la financiación a su bienestar personal en la Moncloa". Por ello, cargó tanto contra el pacto entre Sánchez y Junqueras, a los que tachó respectivamente de jefe del partido de las "comisiones ilegales" y de "condenado por malversación". Feijóo no hizo referencia a que todas las comunidades ganarían recursos con el nuevo modelo, en especial Andalucía, gobernada por el PP, ni tampoco al apoyo que su partido hace del concierto económico vasco y navarro, ambos recogidos en la Constitución.

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Desde Catalunya, Feijóo ha querido trasladar una quincena de medidas en vivienda para abordar un asunto que el PP había dejado en segundo término el año pasado y que ahora quiere volver a tratar, tal y como informó el ARA. El líder popular ha destacado que faltan un millón de viviendas en el Estado y que la siguiente legislatura irá por trabajo para remediarlo con su receta liberal conservadora. La receta del PP implica eliminar trabas burocráticas; implementar un plan residencial para reducir de diez a cuatro años el tiempo de construcción; aumentar la financiación de las comunidades autónomas sin "amenazarlas" y "premiando" a las que hagan más vivienda, y bajar el IVA del 10% al 4% a los jóvenes que compren vivienda nueva.