Puente enerva Junts, que se reafirma en la ruptura con el PSOE después del TJUE
El ministro de Transportes reta a Puigdemont a volver a pesar de la orden de prisión: "Yo lo haría"
Madrid / BarcelonaAl día siguiente de la validación de la justicia europea a la amnistía todo el mundo construye su propio relato. Mientras el independentismo celebra la decisión del TJUE, pero avisa que esto no acaba con la represión, tanto el gobierno catalán como el español ven validada su agenda de la "reconciliación" y reivindican el fin de la "crisis política" entre Cataluña y el Estado. Es más, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha asegurado que si él "fuera Carles Puigdemont" volvería a España, "sin ninguna duda". "Hay que plantar cara de una vez", ha dicho en una entrevista a RNE recogida por Efe. Esta actitud no ha gustado nada a Junts, ya que la orden de prisión se mantiene vigente y el expresidente sería detenido. "Cuánta miseria y frivolidad", ha replicado el secretario general del partido, Jordi Turull. Después de esto, fuentes del partido consultadas por el ARA se reafirman en la ruptura con el gobierno español, también después de la sentencia favorable a la amnistía del TJUE.
Si bien el PSOE flirtea con la idea de que la validación de Europa a la ley pueda significar un acercamiento de los juntaires, sobre todo ahora que debe comenzar la negociación para los presupuestos en el Estado, los de Carles Puigdemont cortan esta posibilidad de raíz. Recuerdan que el tribunal europeo valida el instrumento (la amnistía) que el independentismo hace tiempo que defiende para poner fin a las causas penales del Procés y remarcan que ahora la pelota está dentro del Estado: concretamente en el Tribunal Constitucional, de mayoría progresista, que debe resolver los recursos de amparo de los líderes independentistas, y después en el Tribunal Supremo. Consideran que el mensaje de Puente forma parte de una "campaña" para presentar a Puigdemont como un "cobarde" y ponerle presión, a pesar de que la pelota la tiene el Constitucional. "Ahora les toca a ellos", remarcan estas fuentes, "están nerviosos", interpretan sobre el PSOE.
En un desayuno informativo en Madrid, en el marco del Nuevo Economía Fórum, el líder de Esquerra, Oriol Junqueras, también ha advertido que la resolución del TJUE es una "victoria política" pero "incompleta": "La ley no se mide solo por su aprobación, sino por su aplicación", ha dicho, y se ha preguntado "qué pasa con la democracia española" teniendo en cuenta que los tribunales no hacen efectiva la norma.
¿Cuál es el argumento del ministro Puente? Para el dirigente del PSOE, a pesar de que Puigdemont se arriesgaría a ir a la cárcel, sería una jugada para poner ante el espejo al Tribunal Supremo. "Si yo no puedo circular libremente por un país que ha decidido que yo sea libre, pongámonos todos rojos una vez: dicen que vale más un minuto rojo que toda la vida de color amarillo. Yo lo haría", ha asegurado, y ha añadido que a su parecer sería "tremendamente complicado entender que la justicia española intente incumplir" la ley. De hecho, Puente considera que la sentencia del TJUE demuestra que hay una parte del poder judicial en España que no respeta la legitimidad del poder legislativo, que cuestiona su capacidad para decidir y que cree que está por encima suyo.
Sea como sea, tanto el gobierno catalán como el español han urgido este viernes a los tribunales españoles a aplicar la sentencia del TJUE y hacer posible que la amnistía sea aplicada a todos sus beneficiarios, especialmente a los "líderes del Procés", tal como ha remarcado el ministro de Justicia, Félix Bolaños. La portavoz del ejecutivo catalán, Sílvia Paneque, ha dicho en Catalunya Ràdio que "más allá del aval jurídico" a la ley, la resolución de Luxemburgo "permite cerrar de alguna manera una crisis política, social e institucional y abrir una etapa de normalidad". Y el ministro Félix Bolaños ha remarcado desde los micrófonos de la SER que la sentencia europea aprueba la amnistía como una herramienta de "reconciliación de toda una generación de catalanes".
La relación de ERC y el gobierno español
Mientras que Junts se distancia del gobierno español, Junqueras ha garantizado este viernes desde Madrid la estabilidad de la legislatura de Pedro Sánchez hasta el final. Ahora bien, ha señalado que el PSOE no ha sabido resolver lo suficientemente bien sus casos de presunta corrupción y que ahora se sorprende de que también pueda ser víctima de lawfare con los casos que rodean el entorno del presidente español. "El PSOE también creía que era inmune, y no lo es. Algún día otros también descubrirán que no lo son, y aquel día su mejor aliado seremos nosotros. No sería la primera vez en la historia", ha dicho.
Ante este contexto de presión judicial y de debilidad del gobierno español, la tesis de los republicanos es que la alternativa del PP y Vox es peor y que en caso de llegar al poder se abriría un conflicto territorial sin precedentes. Por eso su estrategia en Madrid implica aprovechar lo que queda de mandato hasta las elecciones y aprobar cuestiones "esenciales". Ahora están pendientes de la quita de la deuda de la financiación autonómica, que debe superar un primer trámite la semana que viene en el Congreso, y después el modelo de financiación.