'Hispanchista'! El nuevo insulto que fractura a la extrema derecha española
BarcelonaSantiago Abascal fue el primero en reaccionar con un tuit al anuncio del acuerdo para regularizar a medio millón de inmigrantes sin papeles. "500.000 ilegales! El tirano Sánchez odia al pueblo español. Quiere sustituirle. Por eso pretende promover el efecto llamada por decreto, para acelerar la invasión. Hay que detenerlo. Repatriaciones, deportaciones y reemigración". A partir de ese momento, Abascal y todo el partido se volcó en las redes para liderar la oposición a la medida ante un PP titubeante y con poca credibilidad en este aspecto, ya que José María Aznar realizó dos regularizaciones masivas. Abascal, que permanece inmerso estos días en la campaña de Aragón, adaptó rápidamente su mensaje. Si hasta ese día el lema principal era "La corrupción mata", en relación al accidente de Adamuz, el martes añadió la coda "Y la invasión, también".
Los populares, además, cometieron un error de manual cuando dijeron públicamente que la medida "beneficiaba a Vox", lo que provocó una respuesta rimbombante de Abascal: "La regularización no beneficia a Vox, perjudica a toda España". Ahora bien, la jugada no le ha salido del todo redonda al partido. El mismo día del acuerdo, Funcas publicaba un informe cifrando en 800.000 los inmigrantes sin papeles que hay en España y señalaba que el 90% provienen del continente americano. Por tanto, la regularización extraordinaria afectaría básicamente a personas de origen sudamericano. Y aquí Vox tiene un problema, y es que su nacionalismo español nostálgico del imperio le lleva a considerar a los hispanoamericanos como hermanos y no como extranjeros. Se trata de una hispanofilia que también hace suya el PP e incluso Alvise Pérez, y que bebe de la doctrina histórica de la Falange expresada por su ideólogo Ramiro de Ledesma en el lema "Nosotros somos ellos y ellos serán siempre nosotros", y que últimamente Isabel Díaz Ayuso ha adaptado con la frase " pronunciada durante el festival de la Hispanidad que su gobierno organizó en el mes de octubre.
Contra los 'panchitos'
Pero, claro, el racismo creciente en la sociedad española se está girando también en contra de la inmigración sudamericana, y desde sectores aún más ultraderechistas y de carácter supremacista blanco se utiliza un neologismo para designar a esta deriva de partidos como el PP y Vox: hispanchista, una mezcla dehispano y panchito, que es la forma peyorativa y racista de denominar a la población sudamericana no blanca, y que busca hurgar en la contradicción que supone estar contra la inmigración pero al mismo tiempo abrir las puertas a todo el mundo que venga de algún rincón de la Hispanidad y hable castellano, tenga el color de piel que tenga.
Curiosamente, el rechazo a la comunidad hispanoamericana es especialmente acusado en la Comunidad de Madrid, que es donde se concentra un mayor contingente de población con este origen. La contradicción que atenaza a Vox es que siempre que hay un crimen causado por un magrebí se apresuran a denunciarlo a través de sus redes, pero no tanto si se trata de crímenes cometidos por bandas latinas, como los Trinitarios o DDP, de origen dominicano pero que admiten a miembros de otros países sudamericanos.
Diferencia con Aliança Catalana
Éste es un hecho diferencial de la extrema derecha española respecto a la europea (donde no existe el sentimiento de hermandad con las ex colonias y prima el supremacismo étnico) y también respecto a la catalana de Aliança Catalana, que a pesar de tener un discurso básicamente islamófobo no hace distinciones entre inmigrantes y eso le otorga una evidente ventaja competitiva.
En el fondo, la extrema derecha española debe resolver una cuestión básica, que es responder a la pregunta "¿Qué significa ser español?" Y más aún: "¿Qué es España?" ¿España es el territorio definido por la Constitución de 1978 o es más bien una idea en torno al concepto de hispanidad y de un idioma que hablan 500 millones de personas? ¿Vetaría Vox la regularización de los "hermanos hispanoamericanos" que están en España sin papeles y que la consideran su "madre patria¿Este apunta que puede ser el gran debate que afronta la extrema derecha española y que le puede provocar en el futuro una escisión interna.