Los errores de cálculo de Salvador Illa
BarcelonaERC invistió a Salvador Illa y también a Pedro Sánchez y es cierto que la única vía que tienen los republicanos por ahora para influir es que ambos se mantengan al frente de los gobiernos. A menudo, se ha criticado a Esquerra por ceder fácilmente a las pretensiones del PSC y del PSOE y también a menudo las críticas han sido justificadas. Probablemente, este bagaje ha tenido peso en la decisión de Illa de forzar las costuras de la legislatura poniendo a votación los presupuestos de la Generalitat –el próximo viernes– sin tener cerrado el acuerdo con su socio más importante.
Y este puede convertirse en el gran error de cálculo del Govern porque si hay algo que cohesiona a los militantes de Esquerra es votar en contra de las propuestas del PSC. La división llega precisamente cuando se les pide que hagan lo contrario, como ya pasó en la consulta interna para la investidura de Illa hace dos años –por cierto, aún no se sabe qué votó Oriol Junqueras–. Por eso, aunque la Generalitat reclame a Junqueras que se mueva para que Cataluña tenga presupuestos, él está en una situación mucho más cómoda que la de sus interlocutores.
Hace semanas que el traspaso de la recaudación del IRPF bloquea las negociaciones. ERC sabe que el PSOE no está dispuesto a abordar el tema, al menos hasta que no haya pasado el ciclo electoral de este año, con las elecciones andaluzas de junio como punto culminante. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, será la candidata socialista en esos comicios y, si quiere tener una mínima opción de salir adelante, necesita desligarse de la etiqueta de amiga de los catalanes –un título que los dirigentes catalanes que han negociado con ella no creen que la haya definido nunca.
Una moneda al aire
En el punto de bloqueo actual comienzan las especulaciones. ¿Estará dispuesto Illa a convocar elecciones como hizo Pere Aragonès cuando se encontró con un fracaso similar? Fuentes atentas a las conversaciones de las últimas semanas entre ERC y el PSC explican que el Govern no ha descartado este escenario. De nuevo, un error de cálculo en caso de que al presidente le haya pasado seriamente por la cabeza. Un gesto de higiene democrática –si no tiene mayoría en la cámara, se vuelve a consultar a los ciudadanos– acabaría derivando en una moneda al aire deseando que saliera cara. Si las encuestas fueran tan malas como lo eran para ERC hace un año, al partido podrían temblarle las piernas, pero hace tiempo que los pronósticos se han estabilizado. Junqueras, es cierto, no podría presentarse porque sigue inhabilitado.
El primer año del PSC en la Generalitat fue una balsa de aceite e Illa pudo presentar con hechos la "recuperación de la normalidad" que reivindicaba. Pero las cosas se van torciendo y a los problemas del Parlament se le suman las protestas de los médicos, de los agricultores y de los maestros que, a pesar del acuerdo "histórico" que ha presentado el Govern hace pocos días, mantienen la huelga en un pulso que podría evidenciar un nuevo error de cálculo en la plaza Sant Jaume.
Los detalles de la semana
Esta semana ha cumplido cinco años que Laura Borràs fue elegida presidenta del Parlament. No ha habido ninguna celebración oficial, pero ella se ha hecho eco en las redes. Borràs tiene muy presente su etapa parlamentaria y aunque ahora que vuelve a hacer de profesora en la universidad, responde algunos de los correos de los alumnos firmando como la "XVIa presidenta del Parlament de Catalunya".
Algunos de los testimonios que pasan por el juicio a la familia Pujol no acaban de ser fructíferos, como Antoni Zorzano, uno de los presuntos testaferros, que no recordaba muchas de las cosas que le preguntaban. ¿El motivo? "El problema es debido a mi muerte súbita. Estuve nueve minutos muerto y después resucité. Esto y las seis operaciones a corazón abierto me han producido lagunas en la memoria".
La perspectiva y el momento a la hora de hacer una foto son clave. Un segundo antes o un segundo después pueden cambiar todo el mensaje. Por ejemplo, en una inspección policial a la Parrillada El Molí de Ripoll, los propietarios del negocio colgaron en las redes la foto de los policías que se presentaron esta semana, una patrulla de la Policía Local y otra de la Guardia Civil. En cambio, desde las redes del ayuntamiento se prefirió colgar otra, donde solo salían los policías locales.