El Barça ya acaricia el título de Liga con un gol salvador de Lewandowski
Los azulgranas aprovechan la derrota del Madrid imponiéndose en el campo del Atlético gracias a un remate del polaco al final del partido (1-2)
BarcelonaEl Barça ya puede ir poniendo las botellas en la nevera para tenerlas bien frías para cuando toque celebrar. El primer episodio de la trilogía de duelos contra el Atlético de Madrid sirvió para golpear la línea de flotación de dos equipos madrileños a la vez. El gol salvador de Lewandowski hunde al Real Madrid en la clasificación y, de paso, hace daño a un Atlético que ya ha entendido que el Barça lo quiere ganar todo justo antes del duelo en la Champions. Los blancos alzan la vista y les cuesta ver un Barça indomable que supo reaccionar antes del descanso, cuando parecía que también podía perder. El gen competitivo de este equipo está fuera de todo debate. Un equipo que afronta los retos y los supera. Parece que no hay nada que asuste a un equipo destinado a ganar la Liga después de ganar un partido que, en algunos momentos, parecía que acabaría en empate en una segunda parte donde ya no quedaba energía en las piernas de los jugadores.
Era un partido muy complicado, este, ya que la tentación de pensar más en la Champions estaba muy presente. Y Flick no quiso arriesgar con algunos jugadores, pero una vez empezó a rodar el balón, la competición europea dejó de existir. Los dos equipos se vaciaron en un duelo de ida y vuelta en el que el Barça no siempre tuvo control, pero supo atacar a un Atlético que acabó muy tocado cuando Nico González vio la roja antes del descanso. Hasta entonces, Lamine Yamal, Griezmann, Fermín y Giuliano Simeone martirizaban a dos defensas demasiado blandas. Los dos equipos habrían podido marcar más goles, pero Joan Garcia y Musso evitaron dos o tres.
Diego Pablo Simeone y Hansi Flick acaban extenuados cada vez que se enfrentan. Parecen dos grandes maestros de ajedrez que buscan la manera de sorprender a su rival durante una gran final en la que se enfrentan muchas veces en pocos días. En apenas dos meses, el Atlético y el Barça se habrán enfrentado en cinco ocasiones. Cinco episodios de una rivalidad deportiva que pone cara a cara dos formas de entender el juego. Una que siempre quiere la pelota y la otra que puede renunciar a ella. Una que busca ser protagonista y otra que busca cómo fastidiar al rival. Y qué rival, es el Atlético. Siempre duro, siempre competitivo, a pesar de que tenía un montón de bajas y de que, técnicamente, era un partido en el que no se jugaba mucho, más allá de luchar contra el Vila-real por ser tercero. El partido fue por momentos tan desagradable como masticar arena, con rifirrafes, lesiones y tensión.
El Barça sí que se jugaba mucho. Y más después de ver cómo el Madrid se resquebrajaba y perdía en Mallorca. Ganar en el Metropolitano era dejar sentenciada la Liga. En una jornada en la que, sobre el papel, quien tenía más opciones de perder puntos era el Barça, fue el Madrid quien tropezó. Flick tenía que tomar decisiones y dejó en el banquillo a Koundé y Balde, ya recuperados de lesiones pero sin ritmo; situó a Rashford en la banda y decidió que jugaría sin un delantero de referencia. Fue Dani Olmo quien hizo de falso nueve, con Fermín buscando espacios interiores y Lamine jugando a un gran nivel en la banda. La duda era cómo rendiría Rashford, el hombre que tiene que hacer olvidar como sea a Raphinha, una tarea casi utópica. El inglés, sin embargo, dio el paso adelante que se esperaba de él empatando el partido poco después del gol de Giuliano Simeone. Recibió el balón muy lejos, lo llevó hasta el área rival y, haciendo la pared con Olmo, batió a Musso. Un gol que hacía falta, ya que los colchoneros habían marcado poco antes en una acción en la que Cancelo se había equivocado, dejando solo a su espalda al hijo del técnico colchonero.
El Barça, actualmente, es así. Una montaña rusa en la que hay que aceptar que se recibirán goles a pesar de tener a Joan García bajo los palos. La defensa sufre, a la espera de que vuelvan todos los titulares. Así que hay que marcar más goles que el rival, uno de esos tópicos del fútbol que nunca fallan: si haces tres goles, no es grave si te hacen dos. Y si empatas en el campo del Atlético, tampoco sería un drama si el Madrid ha perdido antes. Pero tal como iba el partido, los jugadores querían más. No tenían suficiente con un punto después de una primera parte en la que Griezmann casi marca dos goles. El francés no tuvo puntería, como tampoco un Barça que chutó más y que, al descanso, hizo entrar a Ferran Torres al césped para decidir el partido, sentenciar la Liga y hacer una carambola perfecta: hacer daño al Real Madrid y dejar tocado al Atlético antes del duelo de la Champions.
Las dos caras de Cancelo
Suerte tuvo el Barça del VAR, ya que Gerard Martín había sido expulsado por una entrada clara después de tocar la pelota. Era amarilla, a pesar de que Simeone se tiraba los pelos enfadado. Con un hombre menos todo se habría complicado, pero con superioridad era cuestión de ir golpeando una y otra vez a un Atlético cada vez más defensivo, que rogaba por salvar el punto y reforzar su moral de cara a la Champions con un ejercicio de resistencia.
El Barça necesitaba dar ritmo a la pelota, a pesar de sufrir contratiempos como las lesiones, poco graves, de Araujo y de quien le sustituyó, Bernal. Lesiones poco graves, pero que condicionaban un partido donde Lamine lo intentó una y otra vez, con acciones prodigiosas como una gran asistencia a Fermín en la primera parte. Pero la pelota no entraba y el genio de Rocafonda se iba enfadando con el rival, la mala suerte y el mundo en general. Quiere ganar siempre, él.
En algunos momentos, parecía que el Atlético se saldría, pero Cancelo, un hombre que falla en defensa pero suma en ataque, hizo la jugada que permitió a Lewandowski hacer un gol que vale media Liga. El polaco, que llevaba apenas cinco minutos sobre el césped, hizo aquello que sabe hacer: resolver una jugada dentro del área y dejar a colchoneros y madridistas bien mojados. Con un gol, dos rivales acabaron muy tocados. Jugada maestra del Barça de Flick.
- Atlético de Madrid: Musso; Molina, Le Normand, Lenglet (Taufik Seidu, 68'), Nico González; Giuliano Simeone (Sorloth, 60'), Koke (Ruggeri, 46'), Vargas, Thiago Almada, Baena (Morcillo, 60') y Griezmann (Giménez, 60'). Entrenador: Diego Pablo Simeone.FC Barcelona: Joan Garcia; Araujo (Marc Bernal, 40') (Koundé, 61'), Cubarsí, Gerard Martín, João Cancelo; Pedri, Eric Garcia (Gavi, 78'), Fermín López (Ferran Torres, 46'); Lamine Yamal, Dani Olmo y Marcus Rashford (Lewandowski, 78'). Entrenador: Hansi Flick.Goles: 1-0 Simeone (39'), 1-1 Rashford (42') y 1-2 Lewandowski (87')Árbitro: Mateu Busquets Ferrer (Comité Balear) y Mario Melero López (Comité Andaluz) en el VAR.Tarjetas amarillas: Nico González (22'), Fermin (44'), Nahuel Molina (44'), Koke (44'), Flick (48'), Gerard Martin (50'), Musso (50'), Lenglet (53'), Taufik Seidu (90'), Simeone (90').Tarjetas rojas: Nico González (45'),Estadio: Metropolitano, 60.000 espectadores.