Política y religión

La iglesia catalanista se une para reforzar el catalán e influir en el Papa

Una treintena de entidades se agrupan como fuerza de presión y reivindican el histórico posicionamiento episcopal de 1985

29/01/2026

BarcelonaMovimientos en la Iglesia catalana. El catalanismo católico ha decidido moverse, articularse y desempeñar un papel de presión para incidir en el clero catalán y sus bases, pero también en la Santa Sede, según comentan varias voces en este diario. Lo hace en un momento clave en el que el papa León XIV debe tomar decisiones esenciales con nombramientos de obispos como el de Barcelona, ​​pero también en un contexto en el que proliferan iniciativas católicas de talante conservador o ultraconservador y españolista. En concreto, una treintena de entidades católicas y catalanistas, muchas de ellas con talante social, se han unido en la Red de Entidades Cristianas, que ya hace unos meses existe, pero que ahora se ha presentado públicamente en un acto este jueves al mediodía.

Una ocasión que ha servido para reivindicar la "vigencia" deRaíces cristianas de Cataluña, un documento aprobado por todos los obispos catalanes hace cuarenta años, el 27 de diciembre de 1985. Se defendía "la realidad nacional catalana" de mil años de historia, su "identidad nacional" y el derecho al autogobierno, en una Iglesia implicada en el pueblo catalán y que habla catalán –con la lengua nuclear en la liturgia. Conscientes de los cambios demográficos y sociales, ahora reafirman el "compromiso" nacional para hacer frente a las nuevas realidades. ¿Qué quiere este grupo cristiano catalanista y quién lo integra?

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Algunas de las entidades son conocidas, como la Liga Espiritual de la Virgen de Montserrat –creada por el obispo Josep Torras i Bages y el cura Jacint Verdaguer–, la Fundación Joan Carrera, Cristianismo en el Siglo XXI, Cristianismo y Justicia o Justícia i Pau, la entidad El director de la Fundación Joan Carrera, Carles Armengol, ex director general de Asuntos Religiosos, sostiene a este diario que la unión de entidades distintas para hacer fuerza pretende "adaptar los principios" de la pastoral "en el momento actual de mayor pluralismo", en el que hay "nueva inmigración" y otros "problemas socioeconómicos". "Nos identificamos en la tradición catalana eclesial, que tiene riesgo de diluirse y con ello perdería también el país", dice el dirigente de la entidad en honor al obispo Carrera, catalanista progresista y autor de buena parte del documento nacionalista de los obispos. Armengol apunta que quieren volver a "hacer importante la lengua" en la Iglesia, tras un "relajamiento", también como "acogida de los recién llegados".

También defiende la dinámica "de abajo arriba" y no "espiritualista", sino arraigada "en las preocupaciones de la gente", como defiende el pontífice León XIV en Dilexit tiene, a diferencia de lo que sostiene que ocurre en movimientos conservadores como Hakuna. A su vez, el presidente de la Liga Espiritual de la Virgen de Montserrat, Joan Maluquer, arremete contra la "politización" ultraconservadora y pone el acento en la voluntad de "hacer fuerza y ​​presión" para "hacerse sentir aquí y en Roma" para que se les "tenga en cuenta" en iniciativas, también "ahora que está la elección de bis ochenta años. Lo harán saber por los "conductos" que sea necesario, porque "hay que tener un pie" en el Vaticano.

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Algunas de las inquietudes que expresa son el "proceso de castellanización" y el uso de este idioma por parte del clero a católicos forasteros en la catequesis, lo que hace perder el catalán como lengua de integración. Un ejemplo en el que se refleja es la crisis del Corpus de 1919, cuando el entonces arzobispo de Barcelona, ​​el valenciano Enric Reig Casanova, "recibió mucha presión por parte de la Liga [Espiritual] y los capuchinos" después de que optase por la prédica en castellano y un año después sería "enviado" a Valencia como arque

La sociedad y la Iglesia han cambiado

El director adjunto de Cristianismo y Justicia, Santi Torres, sostiene que el hecho de que "un conjunto de entidades muy variadas" se junten tiene como elemento clave la defensa de la "inculturación como elemento básico por la evangelización", es decir, el respeto e impulso de la cultura y lengua local. También señala cambios profundos, como que "hay un fenómeno en la Iglesia catalana en las últimas décadas, como la fuerte secularización, la pérdida de relevancia, y se ha notado más la venida de personas católicas y otras confesiones con otras lenguas" que en esta situación han causado "más impacto". Uno de los focos es que la catalanidad y la lengua sea un elemento de "cohesión" y no proliferen "capillas" de los distintos lugares de origen, un fenómeno que ya se está viendo.

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En el mismo sentido, la presidenta de Justicia y Paz, Dolors Fernández, comenta que era necesario "poner de nuevo en circulación" el documento para incidir con "propuestas" para que sea "una Iglesia acogedora e insertada en el país" en un contexto en el que la Iglesia "tiene mucho que decir al mundo con la fuente del E." Un objetivo básico es abordar la inmigración, lo que ha hecho cambiar a la sociedad: "Toda la gente que se acerca a nuestro país debe estar acogida y todas las organizaciones debemos favorecer que conozcan la cultura y la lengua catalana, y participen en el pueblo que los acoge".