Los líderes españoles buscan padrinos fuera: ¿quién va con quién?
Sánchez teje vínculos con referentes de la izquierda del PSOE mientras Feijóo se agarra a Machado y Hungría
MadridEn una època en que la política internacional está en primer plano, los líderes españoles se buscan padrinos fuera para fortalecerse a escala interna e intentar ganar la partida electoral. El presidente español, Pedro Sánchez, es quien tiene la estrategia más descarada en este sentido, al erigirse en uno de los líderes de la izquierda mundial este fin de semana en Barcelona, pero también el resto de espacios políticos van más allá de las fronteras para buscar referentes. Estos días el PP y Vox han hecho una demostración con la recepción de María Corina Machado –que utilizan para cargar contra el gobierno español– y hace pocos días era la derrota de Viktor Orbán en Hungría la que marcaba la política española.
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Pedro Sánchez
Con una política interna compleja –a pesar de que el CIS de este martes les daba la mayor estimación de voto de la legislatura–, el PSOE está jugando al máximo la carta de la política internacional. La prioridad es tejer alianzas con América Latina y Europa, además de acercarse a China y países africanos, para poder reducir la dependencia de los Estados Unidos de Donald Trump. Por eso, Pedro Sánchez celebra con efusividad siempre que puede el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, y este fin de semana en la cumbre progresista en Barcelona ha procurado que hubiera representación de la izquierda de todos los continentes.
¿Quién destaca de estos aliados? El presidente de Brasil, Lula da Silva; el de Colombia, Gustavo Petro; el expresidente de Chile Gabriel Boric o la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. También cuenta con el Partido Demócrata de los Estados Unidos, con una intervención muy aplaudida del gobernador de Minnesota, Tim Walz, y el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, por la vía telemática. Montse Mínguez, portavoz del PSOE, se ha felicitado por el cónclave del sábado, y ha afirmado que mientras ellos se reúnen con "demócratas", el PP se encarga de incluir a los ultras en el gobierno de Extremadura, en alusión al entendimiento PP-Vox.
En cuanto a las izquierdas europeas, Sánchez contó con la presidenta irlandesa, Catherine Connolly, como primera espada, algo que según The Irish Times molestó al ejecutivo irlandés, de carácter neoliberal, porque prefería que su primera visita fuera al Reino Unido. Connolly, como Sánchez, es una política crítica con la OTAN y que ha hablado abiertamente de "genocidio" en Gaza. En cambio, no estaba la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, que es socialdemócrata, o el primer ministro británico, el laborista Keir Starmer, que envió a su vice primer ministro, David Lammy.
Yolanda Díaz
De la cumbre entre España y Brasil en Barcelona destaca una escena que llamó la atención: cuando Pedro Sánchez desfilaba junto a Lula da Silva en el Palau de Pedralbes, el presidente brasileño se saltó el protocolo para ir a saludar a la vicepresidenta española y hasta hace poco líder de Sumar, Yolanda Díaz. Y es que tradicionalmente había sido un referente para Sumar y lo sigue siendo a pesar de su acercamiento al PSOE y la cumbre gubernamental en defensa de la democracia, que impulsaban conjuntamente Sánchez y Lula da Silva. Es lo mismo que a la izquierda del PSOE le ha pasado con Boric o Petro, ya que Sánchez está acaparando toda la atención internacional.
Alberto Núñez Feijóo
Mientras Sánchez presume de estas alianzas, el PP considera que el presidente español “está en el lugar equivocado de la historia” situándose al lado de “la izquierda más radical de todo el planeta y con los populistas”. Así lo ha expresado este lunes el número dos de los populares, Miguel Tellado, que ha reivindicado que, en contraposición, su partido se haya volcado en “la exitosa” visita de la opositora venezolana María Corina Machado a España. La antichavista premiada con el Nobel de la paz ha evitado reunirse con el gobierno español y se ha rodeado de caras visibles del PP, que en los últimos días la ha recibido con honores tanto en la sede estatal del partido como en las del Ayuntamiento, la Comunidad de Madrid y el Senado.
Alberto Núñez Feijóo, José Luis Martínez-Almeida, Isabel Díaz Ayuso, Pedro Rollán y también el expresidente español José María Aznar, este mismo lunes, han mantenido encuentros con ella. “Mis afectos y preferencias creo que están clarísimos”, ha dicho Machado en un desayuno informativo previo a la reunión con el presidente de la FAES, erigida en símbolo antisanchista. Justamente un crítico habitual de Sánchez dentro del PSOE, como es el exjefe del ejecutivo español Felipe González, ha sido el encargado de introducir a Machado en el desayuno informativo. La lucha por la “libertad”, ha subrayado González, “no es patrimonio de una ideología”, si bien en el Estado la de Machado ha adoptado un sesgo muy concreto.
Más allá de la oposición venezolana, que es el caso de sintonía más evidente, Feijóo defiende las alianzas tradicionales de España con el mundo occidental y con los líderes del Partido Popular Europeo (PPE). El presidente del PP español ha reivindicado como suya la reciente victoria de Péter Magyar en Hungría y, en los últimos años, ha elogiado los modelos de otros presidentes o primeros ministros conservadores como el griego Kyriakos Mitsotakis, el polaco Donald Tusk o el portugués Luís Montenegro. Este último fue uno de los invitados internacionales más destacados en el congreso del PP que reeligió a Feijóo el pasado julio junto con el líder del PPE, el alemán Manfred Weber. Los populares, que tienen en la Iglesia un tradicional aliado, ven cómo el enfrentamiento entre León XIV y Trump ha hecho que el Papa también lo estén reivindicando ahora el PSOE y el espacio de su izquierda.
Santiago Abascal
El líder de Vox, Santiago Abascal, también se reunió con Machado, pero manteniendo un perfil mucho más bajo que el PP. Las alianzas de Abascal se enmarcan en las redes de la extrema derecha mundial y europea, principalmente a través de la formación Patriotas por Europa que lidera el presidente de Vox. La alianza más relevante es con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y, por ende, con el presidente de Israel, Benjamin Netanyahu, a quien Abascal ha defendido abiertamente a pesar de los ataques a la población palestina. En Latinoamérica, la sintonía es máxima con el presidente argentino, Javier Milei, y hay una buena “amistad” con José Antonio Kast, el presidente de extrema derecha de Chile.
En cuanto a la alianza europea, ha perdido uno de sus pilares, como es el húngaro Viktor Orbán, pero destaca el rol de la francesa Marine Le Pen, si bien su liderazgo del Reagrupamiento Nacional también está tocado por la condena judicial por malversación. Abascal también presume de amistad con la italiana Giorgia Meloni, a pesar de que ella se desmarcó de Patriotas por Europa y forma parte de otro grupo en la Eurocámara, Conservadores y Reformistas Europeos.