Así se movía Víctor de Aldama como un pez en el agua por la "planta noble" del ministerio de Transportes

"Entraba sin pedir permiso a nadie", relata uno de los testimonios

MadridVíctor de Aldama se sienta en el banquillo de los acusados del primer juicio del caso Koldo junto a José Luis Ábalos, que fue ministro de Transportes, y Koldo García, que era su asesor. Es el presunto conseguidor de la trama de las mascarillas y se enfrenta a penas de prisión mucho inferiores –la Fiscalía le pide siete años de prisión, un tercio de la petición que hace para el ex número tres del PSOE– porque ha colaborado activamente con la justicia desde el inicio de la causa. En las últimas dos sesiones, se ha puesto de manifiesto que Aldama tenía capacidad para moverse en la sede del ministerio de Transportes, en el complejo de Nuevos Ministerios, como si fuera uno más. Una circunstancia que sorprendía a algunos de los testigos que han desfilado por el Tribunal Supremo.

"Es el único caso que conozco que, sin pertenecer al ministerio, tenía acceso", sostuvo la semana pasada José Luis Rodríguez, subteniente de la Guardia Civil en Nuevos Ministerios. "Me extrañaba que una persona que no pertenecía al ministerio estuviera varias veces allí. Por ser una persona externa al ministerio, me daba la impresión de que estaba con más asiduidad de la que corresponde", había admitido un rato antes Isabel Pardo de Vera, que era presidenta de Adif. Y este martes quien fue la secretaria personal de Ábalos en el ministerio, Ana María Aranda, ha apuntalado este relato: "Accedía por el patio de altos cargos que usaba el ministro", ha asegurado. Por la tarde ha sido el turno de Javier Hidalgo, exconsejero delegado de Globalia, que ha extendido los tentáculos de Aldama al rescate de Air Europa: "Hacía de canal de comunicación con todos los ministerios, no solo con el ministerio de Transportes".

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La secretaria personal de Ábalos vio a Aldama en el ministerio alguna vez: "Lo veía aparecer por las dependencias del ministro. Solo o acompañado de Koldo", ha recordado. Y ha mencionado "tres reuniones oficiales" de Aldama con Ábalos: una con el gobernador de Oaxaca (México) y dos con Javier Hidalgo. El subteniente de la Guardia Civil explicó que Aldama tenía "acceso permanente" a la sede del ministerio: "Entraba y salía sin que nadie le dijera nada. Subía sin pedir permiso a nadie". Accedía a la "zona noble" después de superar "dos filtros" que estaban controlados por seguridad privada y "estacionaba en el parking de autoridades". A veces iba con otras personas y él era una "garantía de seguridad" de sus acompañantes.

Isabel Pardo de Vera coincidió en la presencia sorprendente de Aldama en la tercera planta del ministerio: "Era el único lugar donde me lo encontraba, es inaccesible porque es la del ministro", apuntó. Incluso, algunas veces vio que en el despacho de Ábalos estaban Koldo y Aldama, cosa que la sorprendió. "Me preocupaba porque no entendía cuál era su papel allí. Ábalos me respondió que no era una situación normal y que tomaba nota", concluyó.

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Divorcio entre Koldo y Ábalos

En otro momento de la mañana de este martes, se ha hecho patente una separación de los caminos de las defensas de Koldo García y José Luis Ábalos. Estaba declarando Ana María Aranda sobre los salvoconductos que ella hacía a determinadas personas durante el segundo estado de alarma por la pandemia del coronavirus. Las acusaciones sostienen que el motivo de los certificados de movilidad eran reuniones falsas que servían para camuflar un trato de favor. "¿Le pidió Ábalos alguno?", le ha preguntado el abogado del exministro, Marino Turiel. Y ella lo ha negado. "¿A quién iba a ver fundamentalmente el señor Aldama?", ha planteado. "Yo siempre lo veía con el asesor", ha replicado. "¿Nunca con el ministro?", ha insistido el abogado. Y la respuesta también ha sido negativa.

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Son tres preguntas que han molestado a la defensa de Koldo, que se ha vuelto enseguida durante su interrogatorio. Lo que está en juego es el delito de tráfico de influencias. "¿Usted podía recibir instrucciones concretas y directas del señor Koldo contra las indicaciones del ministro?", ha preguntado. "No", ha contestado ella. "Si el ministro hubiera dicho que no extendiera los salvoconductos, ¿usted no los habría extendido?", ha reiterado la abogada. "Por supuesto", ha reconocido la secretaria.

Una reunión desconocida en el ministerio de Industria

Este martes también ha declarado Juan Ignacio Díaz Bidart, que fue jefe de gabinete de la ministra de Industria, Reyes Maroto. Ha revelado –por primera vez– que Víctor de Aldama estuvo en el ministerio de Industria: "Vino a una reunión de un promotor musical, con otras personas, para solicitar una subvención al ministerio para un evento musical durante la pandemia", ha relatado. Él no lo conocía, pero posteriormente, al revisar la documentación, ha sabido que estaba allí. "No consta en las actuaciones y no teníamos ni idea", ha admitido Leticia de la Hoz, cuando ha tenido el turno de preguntar. Y ha sido entonces cuando el testigo ha desvinculado por completo este encuentro de los hechos que se están juzgando: "No tiene nada que ver. Es una reunión que cerró la ministra con otra persona de las que asistía".