Pedro Sánchez y Zohran Mamdani hacen piña en Nueva York: "Los poderosos nos tienen miedo"
El presidente español y el alcalde de la ciudad norteamericana abogan por las políticas progresistas a escala global
MadridPedro Sánchez y Zohran Mamdani. Dos nombres de la izquierda, con proyección internacional, que han unido fuerzas este miércoles en Nueva York para escenificar una alianza en favor de las políticas progresistas a escala global. "Los poderosos nos tienen miedo", ha dejado claro el presidente español, que ha sido invitado por el alcalde de Nueva York a un desayuno informativo aprovechando su estancia en la ciudad estadounidense durante la Asamblea General de las Naciones Unidas. "España está demostrando que otro modelo económico es posible y Nueva York, que esta ambición puede transformar nuestras ciudades. Por eso los poderosos nos tienen miedo, porque demostramos que hay otro camino posible que funciona y genera resultados para la gente común", ha relatado Sánchez, en un discurso recogido por Efe.
Bajo el título Construir una economía para la mayoría, Sánchez ha defendido que sus políticas contribuyen a reducir la desigualdad, a pesar de las críticas de la oposición sobre la pérdida de poder adquisitivo de los españoles en los últimos años. El presidente español ha remarcado que España es una de las economías de la Unión Europea que más crece, con el nivel de paro más bajo de las últimas décadas y con medidas como la instauración de un ingreso mínimo vital. También ha citado la suspensión de los desahucios, a pesar de que el decreto ley ya no está vigente –lo tumbaron PP, Vox y Junts– y este miércoles han expulsado a una anciana de 87 años de la casa donde había vivido toda su vida, después de que un fondo de inversión la haya comprado e impuesto un alquiler de 1.650 euros. Unos hechos que han provocado que el socio minoritario del ejecutivo español, Sumar, haya reclamado ya un nuevo decreto de vivienda para suspender los desahucios.
Por parte de Mamdani todo han sido elogios hacia Sánchez. Se ha referido a él como un "defensor de la clase trabajadora" y ha puesto como ejemplos la subida del salario mínimo de 735 euros a 1.221 durante su mandato, así como la ampliación de los permisos de paternidad y maternidad. "Envía un mensaje muy claro y contundente a millones de personas: su trabajo importa, su esfuerzo importa y la dignidad importa".
El vínculo España-Estados Unidos
Aunque con la crisis de Ceuta la oposición cuestiona las políticas migratorias de Sánchez, el presidente español ha vuelto a defender el posicionamiento de su gobierno. Ha hecho un discurso de alabanza al fenómeno migratorio. "Los inmigrantes trabajan en nuestras empresas, contribuyen a nuestras finanzas públicas, sostienen nuestro estado del bienestar y enriquecen a nuestras comunidades. La inmigración nos convierte en un país mejor", ha declarado. Y en este punto, ha hecho una crítica global a la derecha, a ambos lados del Atlántico, por señalar a los inmigrantes como culpables de todos los males: "Es uno de los trucos políticos más antiguos de la historia: hacer que la gente mire hacia los lados para que no mire hacia arriba". De esta manera, Sánchez ha exhibido su versión más rebelde respecto a los grandes poderes, una estrategia que la Moncloa quiere explotar en el último tramo de legislatura.
Posteriormente al encuentro con Mamdani, en el cual también han participado la primera ministra de Barbados, Mia Mottley, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, Sánchez ha intervenido en un coloquio económico organizado conjuntamente por las cámaras de comercio española y de los Estados Unidos. El evento, por el solo hecho de estar organizado con los estadounidenses, tenía ya interés por las turbulentas relaciones entre Sánchez y Trump. Sin ir más lejos, el presidente español lo plantó este martes en la recepción inicial que hacía Donald Trump a raíz del arranque de la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
En este contexto, el líder del PSOE ha dicho que el vínculo entre España y los Estados Unidos es "más sólido que el acero que sostiene el puente de Brooklyn", aunque haya ahora diferencias entre los respectivos gobiernos. De hecho, Sánchez, en una entrevista con el show semanal de Jon Stewart, uno de los más influyentes en los Estados Unidos, ha criticado el discurso de Trump en la ONU por ser un discurso "ideológico" sin estar "basado en hechos" ni tener apoyo de muchos países.