El calendario del regreso de Carles Puigdemont es el que se ha explicado anteriormente, pero había un camino por el cual se podría haber acelerado su vuelta a Catalunya que el Tribunal Constitucional decidió descartar. El alto tribunal podría haber concedido al líder de Junts las medidas cautelarísimas o cautelares que el expresidente presentó asociadas a su recurso de amparo para que le retiraran la orden de detención en el Estado. Una resolución en esta línea habría obligado al Supremo a actuar, ya que se habría tratado de un pronunciamiento explícito para poner fin a la orden de prisión. Sin embargo, el Constitucional rechazó tomar esta decisión porque consideraba que era adelantarse a la resolución del fondo del asunto, aún pendiente.
¿Cuándo podrá volver Puigdemont?
MadridLa sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre la amnistía era un paso muy relevante para alcanzar un aval jurídico desde Europa a la norma aprobada en el Congreso de los Diputados, ya que es la primera vez que se pronuncia sobre la medida para poner fin a las causas penales del Procés. Lo ha hecho avalando el espíritu del legislador: la normalización de la situación política en Cataluña en pro de la "reconciliación". Ahora bien, ¿cuáles son los efectos prácticos de esta resolución? ¿Cuándo podrá volver el expresidente Carles Puigdemont? ¿Cuándo dejarán de estar inhabilitados Oriol Junqueras y los expresos políticos?
Consecuencias directas
Las causas directamente afectadas por la decisión del TJUE son la del Tribunal de Cuentas, sobre la responsabilidad contable del 1-O, y la de los CDR de la Audiencia Nacional. Estos tribunales, que elevaron las cuestiones prejudiciales a la justicia europea, esperarán que se les notifique oficialmente la sentencia para después deliberar y tomar una decisión, que debería ser liberar de responsabilidades a los líderes del Procés en el Tribunal de Cuentas y a los CDR en la Audiencia Nacional investigados por terrorismo.
Lo que no moverá ficha es el Tribunal Supremo: fuentes del tribunal confirman a el ARA que no tomarán ninguna decisión ahora porque las cuestiones prejudiciales resueltas por el TJUE no les afectan directamente. El Supremo, por ahora, no ha preguntado nada a la justicia europea y, por tanto, no se siente aludido.
Consecuencias indirectas
A pesar de que las cuestiones prejudiciales eran sobre el Tribunal de Cuentas y la Audiencia Nacional, la resolución del TJUE sí que tiene un alcance más amplio. Primero, político, ya que el argumento de la justicia europea para avalar la amnistía —el de la "normalización" después de un intento de secesión por parte de un territorio del estado miembro— encaja perfectamente con la intencionalidad del gobierno español y los independentistas de hacer la ley. Segundo, jurídico: el Tribunal Constitucional se había autoimpuesto esperarse a la justicia europea para resolver los recursos de amparo de Puigdemont, Oriol Junqueras y el resto de exconsejeros presos. Por lo tanto, el pronunciamiento favorable allana el terreno para que el Constitucional dé la razón a los líderes del Procés.
Calendario
El último pleno del Constitucional antes de las vacaciones es la semana que viene, en el que está descartado abordar esta cuestión. Por tanto, el calendario salta a septiembre, donde están previstos dos plenarios a principio y a final de mes. El primer recurso a resolver, por orden de presentación, es el de Jordi Turull, del cual es ponente el conservador José María Macías, que podría intentar alargar el inicio del debate.
Sin embargo, fuentes conocedoras del tribunal interpretan que la mayoría progresista del TC encontrará la vía para forzar la discusión como máximo en el pleno previsto a final de septiembre o principio de octubre. Cuando se evidencie que Macías no es del parecer de la mayoría en la concesión del recurso de amparo, el paquete de recursos pasará a ser estudiado por un ponente del sector progresista, que entonces sí redactaría una resolución favorable. Es decir, este paso, que es el realmente determinante para la amnistía de Puigdemont y Junqueras, está previsto que se produzca volviendo de las vacaciones de verano.
La clave, el Supremo
Pero la peripecia judicial de Puigdemont y el resto de líderes independentistas no acaba aquí. Una vez resueltos los recursos de amparo, siempre que sean favorables a los soberanistas, la pelota pasaría al Tribunal Supremo, que de acuerdo con la resolución que haga el Constitucional, deberá decidir si corrige su decisión inicial de dejar fuera de la amnistía los delitos de malversación por los que están afectados Puigdemont y Junqueras.
Para hacerlo, hasta ahora, el Supremo ha esgrimido dos cuestiones centrales: por un lado, considera que el referéndum afectó los intereses financieros de la UE —un argumento que ha quedado desactivado por el TJUE— y, por otro, interpreta que los líderes del Procés se enriquecieron personalmente porque no pagaron el 1-O de su bolsillo y, por tanto, se ahorraron dinero. Este argumento es el que continúa vigente hoy en día y es el que hay que ver cómo desactiva el Tribunal Constitucional si estima los recursos de amparo de Puigdemont y Junqueras.
El terreno desconocido
La incógnita, pues, sigue siendo qué hará el Tribunal Supremo. Hay tres escenarios posibles:
Que el Supremo aplique la amnistía a Puigdemont y el resto de exconsejeros con celeridad: fuentes del tribunal avalan esta opción en caso de que las resoluciones del TJUE y el Tribunal Constitucional no dejen ninguna sombra de duda en el hecho de que se ha de dejar sin efectos el delito de malversación en el caso del Procés.Que el Supremo guarde la cuestión en un cajón y deje pasar el tiempo antes de decidir sobre la amnistía: hay que tener en cuenta que no hay ningún plazo que le obligue a decidir deprisa y podría hacer como en el caso del manifestante de Girona: en octubre del año pasado el Constitucional avaló amnistiarlo y el Supremo todavía no ha movido ficha. Elevar una cuestión prejudicial de nuevo al TJUE: dado que la justicia europea solo se ha pronunciado sobre si la amnistía afecta los intereses financieros de la UE, el Supremo podría decidir elevar una cuestión prejudicial nueva en relación con la interpretación que hace del delito de malversación. Podría hacerlo con el argumento de que no le convence la resolución del Constitucional. Sería un movimiento inédito que, hasta ahora, solo ha hecho la Audiencia de Sevilla en el caso de los ERE. Después de ser revisado por el TC, elevó una prejudicial a Luxemburgo porque consideró que la anulación de las penas de Manuel Chaves y José Antonio Griñán por parte del TC implicaba “riesgo sistémico de impunidad”. La fecha
Por lo tanto, a la pregunta de cuándo volverá Puigdemont, la respuesta es que como mínimo hay que esperar a otoño. Teniendo en cuenta, además, que el Supremo tiene en sus manos una decisión con efecto electoral: no es lo mismo para el presidente español, Pedro Sánchez, que Puigdemont pueda volver antes de las elecciones españolas o después, cuando podría haber un cambio de gobierno con el PP y Vox. De esto también depende el futuro de Junts y de Esquerra, ya que ambos partidos prevén que Puigdemont y Junqueras vuelvan a ser sus candidatos en las elecciones catalanas de 2028.