Partidos

El PP se plantea volver a la Diada

Sirera dio el primer paso asistiendo al acto institucional del Parlamento y múltiples cuadros reman en la misma dirección

13/10/2026 - 07:02 h.

BarcelonaHay debates que parecían enterrados, pero que resucitan. Así como el viernes pasado el PP celebró la Diada del País Valenciano o también celebra la festividad de Galicia del 25 de julio (no hace falta decir que este lunes estuvo en las calles de Madrid y Barcelona haciendo lo mismo con la Hispanidad), en Cataluña hace años que los populares hacen novillos. Pero eso podría cambiar pronto. Con el final del Procés, la Diada es vista de otra manera por parte del PP. De hecho, este año no había ninguna orden interna para prohibir la asistencia de sus dirigentes a los actos institucionales del Once de Septiembre, como sí había existido otros años. El líder del PP en la ciudad de Barcelona, Daniel Sirera, decidió presenciar el acto solemne de izada de la senyera protagonizado ante el Parlament. Fue un gesto que no había compartido internamente, pero que lo tenía pensado, y que puede marcar un punto de inflexión de cara al año que viene, tal y como ha constatado el ARA en conversación con diferentes dirigentes del partido.

El PP planta la Diada desde 2010, en un clima pre-Procés que les hizo concluir que ya no era el espacio de "todos los catalanes". Ahora bien, aquel veto provocó algunas excepciones –más allá de la de Sirera de este año–. Por ejemplo, en 2013 el diputado del PP y secretario segundo de la mesa del Parlament, Pere Calbó, y la entonces delegada del gobierno español en Cataluña, Llanos de Luna, asistieron al acto oficial del Parque de la Ciudadela. A la vez, desde 2019 quien era el portavoz del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Josep Bou, también rompió el veto para celebrar la Diada homenajeando a Rafael Casanova con una ofrenda en la capital catalana porque veía al último consejero en jefe de la ciudad como un catalán "muy español". A Rafael Casanova, de hecho, era habitual ver a representantes populares antes del Procés.

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Sirera es hombre de confianza de Alberto Núñez Feijóo en Cataluña y su movimiento fue bien calculado. Más allá de generar malestar en algunos miembros del ala más dura, ha contribuido a reabrir un debate que múltiples cuadros asumen que el partido afrontará de cara al año que viene: el PP también debe estar en la Diada. Diversos dirigentes, de familias populares divergentes, asumen que ya "no tiene ningún sentido" que este año nadie fuera al acto del Parlament. Coinciden en que se debe volver a la normalidad en aquellos espacios que, como este, no son "aquelarres independentistas", según diversas voces. De esta manera, tambalea el mantra que el PP defendió el año pasado: que el partido se autoexcluiría de la Diada mientras gobernara Salvador Illa, "rehén" del independentismo. Este año, lejos de las propuestas antiguas que el partido había lanzado como la de cambiar la fiesta nacional por el día de Sant Jordi, el PP ha expresado sin tapujos que "defiende la Diada", pero sin la "liturgia nacionalista".

Las connotaciones y el territorio del PP

"No sé por qué no tenemos que estar allí; cuando llega el día de Andalucía vas, ¿por qué no a Cataluña?", se preguntan algunos dirigentes, pensando en los actos oficiales de la Diada. Según algunas fuentes, "durante el Procés los actos institucionales no se hacían o eran un aquelarre", mientras que un acto como el del Parlament es de absoluta "normalidad", a diferencia del toque nacionalista del Fossar de les Moreres, o para algunos también la ofrenda a Rafael Casanova en Barcelona. El problema que algunos dirigentes creen que existe, y así lo trasladan a los órganos estatales, es que "hay que formar parte del día a día de la comunidad, del paisaje", tal como decía Josep Piqué. No hacerlo implica una exclusión que choca con esta propuesta de incardinación regional que pide Alberto Núñez Feijóo –y que se aplica en Galicia, Andalucía y las Islas Baleares, con matices.

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Además, dentro del partido se recuerda que en los municipios siempre ha habido "libertad" de actuación, lo que permite entender que una serie de agrupaciones locales del PP sí participaran en los actos municipales de la Diada. Y que también lo hicieran los alcaldes populares. El alcalde de Castelldefels, Manuel Reyes, ha celebrado todos los años el Once de Septiembre, con implicación: ha hecho un discurso y ha liderado la ofrenda floral y el acto en el municipio, tal como Xavier García Albiol en Badalona –donde, de hecho, se emplea la terminología de "Diada Nacional" y no solo "Diada"–. Lo mismo que hace la alcaldesa Núria Carreras en Monistrol de Montserrat, donde también emplea este término. En Pontons, el otro alcalde que tiene el PP, Josep Tutusaus, había celebrado la Diada con normalidad durante muchos años, y ahora se limita a felicitar a los vecinos la "Diada Nacional". Según múltiples dirigentes, en todo el territorio se comprende que hay que celebrar la Diada y es allí donde la comprensión "regionalista" toma más fuerza, con la prueba fehaciente de los alcaldes. Ahora la pregunta es por qué no fue nadie más, al menos al acto institucional del Parlament, y qué pasará el año que viene.