¿El precio de la vivienda sube más con Isabel Díaz Ayuso que con Salvador Illa?

Pedro Sánchez asegura que el alquiler crece menos en Cataluña, donde se aplica la regulación estatal, que en la Comunidad de Madrid, donde el gobierno del PP rechaza los topes

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Salvador Isla saluda a Isabel Díaz Ayuso
23/10/2026 - 13:41 h

GeronaPedro Sánchezvisitó este juevesLa revuelta de David Broncano en una entrevista de más de una hora, con tono bromista y distendido, pero también con crítica y preguntas punzantes. Uno de los temas más candentes fue la vivienda y, cuando le preguntaron por las medidas de los socialistas en esta materia, el presidente citó la ley de Vivienda de 2023, que da herramientas a las comunidades autónomas para regular el tope del alquiler. Los gobiernos autonómicos liderados por PP y Vox, sin embargo, se han negado a aplicarla y, para evidenciar el supuesto agravio con las que sí que lo han hecho, Sánchez dijo que "en Cataluña el incremento del precio del alquiler es claramente inferior al de la Comunidad de Madrid". ¿Pero es realmente así?

La Generalitat de Cataluña, en tiempos del gobierno de Esquerra de Pere Aragonès, fue la primera comunidad autónoma en aplicar esta regulación, en marzo de 2024. Elaboró estudios técnicos para determinar qué municipios sufrían problemas de acceso a la vivienda y los declaró Zonas de Mercado Residencial Tensionado (ZMRT). Inicialmente se declararon 140, incluyendo Barcelona y buena parte del área metropolitana, y posteriormente el gobierno de Salvador Illa ha ampliado la lista hasta los 302. Desde que la medida entró en vigor, el precio medio de los contratos de alquiler en las zonas reguladas de Cataluña ha registrado un descenso del 0,9%, a pesar del incremento del IPC, y cerró el primer trimestre de 2026 en 861,23 euros mensuales, frente a los 868,91 euros de antes de la ley.

Índice de los precios del alquiler en Cataluña desde 2024.

En la Comunidad de Madrid, en cambio, donde gobierna la popular Isabel Díaz Ayuso con mayoría absoluta desde 2023, el rechazo a aplicar la ley de vivienda estatal ha mantenido el mercado bajo una dinámica de libre competencia. Sin intervención del ejecutivo en los precios de los alquileres, no hay datos oficiales de la comunidad comparables con las catalanas, así que hay que guiarse por los anuncios de los portales inmobiliarios, que no reflejan toda la oferta. Los datos disponibles apuntan, en cualquier caso, a una escalada continuada de los precios del alquiler, aproximadamente de los 1.400 a 1.600 € (un 14%) en toda la comunidad los dos últimos años. Ciertamente, una diferencia sustancial con Cataluña, tal como apuntaba Sánchez en La revuelta.

En cuanto al mercado de compraventa, donde los topes al alquiler no tienen efecto directo, tanto Cataluña como la Comunidad de Madrid han mantenido una evolución ascendente, aunque con más intensidad en Madrid, donde ha aumentado un 12,85 % interanual, respecto a un 10,12 % del caso catalán, según datos del INE del segundo trimestre de 2026.

Para un 'expat' es más económico vivir en Barcelona que en Madrid

Ahora bien, según los expertos, a pesar de estas diferencias evidentes entre Madrid y Cataluña, las medidas de contención de los alquileres aplicadas por la Generalitat no han servido para solucionar de raíz el problema de acceso a la vivienda, ya que no han resuelto cuestiones esenciales como el desequilibrio entre mucha demanda y poca oferta. "Aunque regules el mercado, los pisos se los siguen quedando las personas con mayor poder adquisitivo, ya que los propietarios prefieren alquilar a un expat con ingresos elevados que a una familia migrante con menos recursos", dice Òscar Gorgues, gerente de la Cámara de la Propiedad Urbana de Barcelona.

Y continúa: "Si congelas los precios estás provocando que las personas con mayor capacidad económica tengan que hacer un esfuerzo inferior para pagar el alquiler para vivir en Barcelona que, por ejemplo, en Madrid". Por eso, más allá de regular los precios, los analistas del mercado inmobiliario señalan la necesidad de aumentar la oferta privada y pública de vivienda, con incentivos fiscales, seguridad jurídica y estímulos a la construcción, unos ámbitos en los que, precisamente, el ejecutivo madrileño sí que ha incentivado más que el catalán.

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