Sánchez pide una reunión urgente a la UE por la crisis en Ceuta y carga contra la actitud de algunos países
El gobierno español despliega una "barrera" de contención en el espigón de Tarajal para reforzar la frontera con Marruecos
MadridLa entrada de miles de inmigrantes a Ceuta, y que ya se ha saldado con más de 60 víctimas mortales, ha desencadenado en un choque diplomático en la Unión Europea. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha enviado este sábado una carta a las instituciones comunitarias para quejarse de la actitud de algunos países ante la crisis migratoria en la ciudad autónoma. En la misiva, a la que ha tenido acceso el ARA, el jefe del ejecutivo central tilda
Aunque no menciona ningún país en concreto, la carta es una clara referencia a la decisión que ha tomado la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, de endurecer el control fronterizo con España durante un mes. Fuentes del Gobierno italiano han indicado este sábado que el refuerzo arranca este 1 de agosto y que se basará en "controles selectivos que se aplicarán únicamente a personas nacionales de terceros países fuera de la Unión Europea que lleguen desde España". Finlandia, Dinamarca o la República Checa también se han mostrado a favor. De hecho, Italia, Dinamarca y 22 países más también han pedido este sábado una reunión extraordinaria de ministros del Interior para analizar la crisis en Ceuta y "acordar una respuesta coordinada y acciones inmediatas para el control de la frontera exterior", según informa EFE.
España se ha quejado de que la respuesta de algunos países ha distado mucho de la del gobierno español ante otras crisis similares en Europa. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, no ha dudado en recordar la crisis migratoria de 2023 en las costas de Lampedusa, en Italia, y el papel que tuvo entonces el Estado. "Este egoísmo [de Italia] es una falta de asunción de los valores de la Unión Europea", ha denunciado Marlaska desde Ceuta, donde ha comparecido en rueda de prensa este sábado por la mañana. Marlaska ha hablado de "mala fe, ignorancia o desconocimiento". El ministro ha lamentado que el Estado se ha encontrado "solo" ante la crisis y que solo han contado con la "cooperación" de Marruecos. Marlaska, en sintonía con el mensaje que han enviado desde Moncloa las últimas 48 horas —se quiere evitar una nueva crisis diplomática—, ha dicho que el país alauita es un "socio fiable" y no una amenaza. Con todo, ha admitido que tanto España como Marruecos deberán evaluar qué ha pasado.
Recuperación de la "normalidad"
La noche en Ceuta ha transcurrido con "normalidad", según han informado desde el ministerio del Interior, a pesar de que todavía hay algunos migrantes jóvenes que deambulan por la ciudad y comercios y restaurantes continúan cerrados. En cuanto a Melilla, la delegación del gobierno español ha informado este sábado por la mañana que se está reabriendo de forma "gradual" la frontera de Beni Enzar. "Se realizará por fases y, por el momento, solo para el tránsito de vehículos de la operación Paso del Estrecho", han indicado fuentes de Interior. En esta ciudad autónoma también se ha recuperado la tranquilidad a cuentagotas y después de una noche intensa marcada por diferentes intentos de entrada por parte de grupos de jóvenes migrantes magrebíes, según informa EFE.
Desde el gobierno español aseguran que de las casi 50.000 personas que cruzaron de forma irregular de Marruecos a Ceuta, más de 48.000, es decir, "la práctica totalidad", ya han sido retornadas al país alauita. El baile de cifras con los datos que han dado otras autoridades —el gobierno de Ceuta hablaba este viernes por la noche de 60.000 entradas y el retorno de 53.000 personas— es resultado de la "complejidad" de la crisis, han reconocido desde Interior. Hay que tener en cuenta que las llegadas se empezaron a producir ya antes del jueves, a pesar de que este fue el día de máxima tensión. "Es muy difícil de concretar [una cifra]", ha reconocido Grande-Marlaska desde Ceuta.
Con todo, el ministro ha asegurado que "la normalidad está prácticamente lograda" 48 horas después de la entrada de miles de personas. A pesar de que no ha querido dar por resuelta la crisis, ha insistido en el hecho de que la situación se ha "revertido". El despliegue de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, incluso del ejército, continuará reforzado.
Refuerzo de la frontera
"Creo que no volverá a pasar [una crisis similar]. Tenemos los instrumentos para evitarlo", ha dicho Marlaska, que ha asegurado que los servicios de inteligencia españoles no habían advertido de lo que pasaría el 30 de julio. "No habían elaborado ningún informe en el que se advirtiera [sobre la crisis en Ceuta]", ha dicho.
Este sábado por la mañana, el gobierno español ha comenzado a desplegar una "barrera de contención" en el espigón del Tarajal, en Ceuta. Según han informado fuentes del ministerio del Interior, se trata de una barrera neumática de 500 metros de longitud, con una altura en superficie de 30 a 70 centímetros y una segunda parte sumergida a un metro de profundidad. "Esta estructura se combina con una primera línea de boyas fondeando que ha proporcionado la Armada", explican desde Interior. También se ha dibujado un canal intermedio que permitirá a las embarcaciones de la Guardia Civil "garantizar la protección" de la barrera.
Presión de PP y Vox
Con todo, quien también se ha desplazado a Ceuta ha sido el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, donde después de reunirse con el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, comparecerá ante los medios de comunicación. El PP no ha dudado en cargar contra el gobierno español por la crisis: contra su gestión, pero también contra las políticas migratorias. Desde el PSOE han lamentado que el PP opte por "el oportunismo político" en vez de colaborar.
Vox también se desplazará a Ceuta, pero lo hará este domingo. Los de Santiago Abascal no han dudado en utilizar la crisis para presionar en torno a las políticas migratorias y de integración. Además de exigir acabar con las ayudas a las ONG que acogen a migrantes, han amenazado con que si el gobierno "no echa a los inmigrantes, lo harán los españoles". Ante esto, el temor para algunos es que Vox utilice Ceuta de la misma manera como utilizó la ciudad murciana de Torre Pacheco: como un laboratorio para la extrema derecha para alimentar el discurso antiinmigración.