Feijóo culpa a Sánchez de los accidentes ferroviarios: "Su gobierno se sentará en el banquillo"
El presidente español defiende que la vía de Adamuz cumplía "escrupulosamente" todos los protocolos antes del accidente
MadridPedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo se han enfrentado en el Congreso de los Diputados sobre los accidentes ferroviarios de Adamuz (Córdoba) y Gelida. El presidente español se ha dirigido a la cámara baja más de tres semanas después del doble siniestro mortal, que dejó a 47 víctimas y provocó un caos ferroviario sin precedentes en Cataluña. Hasta ahora quien había dado explicaciones, tanto en el Congreso como en el Senado, había sido el ministro de Transportes, Óscar Puente. Tal y como ya hizo el titular del ministerio, Sánchez defendió que la vía de Adamuz cumplía "escrupulosamente" todos los controles de mantenimiento antes del accidente, aunque reconoció que los protocolos "no son infalibles" y que los estándares de calidad deben ser "ampliados y mejorados". Alberto Núñez Feijóo, con un discurso muy duro, ha puesto al presidente español en la diana: "Han jugado en la ruleta rusa con nuestra seguridad, éste era un accidente evitable, no una catástrofe imprevisible", le espetó el líder del PP. E incluso ha amenazado a Sánchez con acabar juzgado por los accidentes ferroviarios: "Encargue a sus abogados que lo vayan mirando todo porque les hará falta. Su gobierno se sentará en el banquillo también por eso".
Nada más empezar, el presidente español se ha comprometido a "investigar con rigor" las causas del accidente, "informar con transparencia" sobre lo que se descubra, "tomar las medidas necesarias" para que los accidentes no se repitan y, si es necesario, "hacer justicia". En contraste con la tensión permanente con Carlos Mazón a raíz de la dana, Sánchez elogió el papel de la Junta de Andalucía, liderada por el popular Juanma Moreno Bonilla, y destacó que la "cooperación y coordinación estrecha" entre todas las administraciones permitió una "respuesta rápida y ordenada" y "ayudó a salvar vidas". También hizo un llamamiento, dirigido especialmente al PP ya Vox, a "no especular, no desinformar y no utilizar la tragedia para crispar".
Ahora bien, pese a admitir la tragedia, ha remarcado que España tiene muchos kilómetros de vía -ha dicho que si se pusieran rectas conectarían el polo norte y el sur- y que es "inevitable" que haya incidencias o que ahora se tenga que reducir la velocidad por una cuestión de mantenimiento o los temporales. "No son anomalías ni disfuncionalidades, es parte del normal funcionamiento de un sistema complejo", sentenció. Es más, aseveró que durante su gobierno se han reducido hasta un 11 por ciento los accidentes respecto a la legislatura de Mariano Rajoy. En este sentido, ha sacado pecho de la inversión que su gobierno ha hecho en la red ferroviaria -un "esfuerzo inversor" que ha asegurado que ofrece "resultados tangibles"- y ha explicado las nuevas medidas a raíz del acuerdo con los sindicatos esta semana por desconvocar la huelga de los trenes. Y ha remarcado que si la Comisión de Investigación sobre los Accidentes Ferroviarios (CIAF) concluye que es necesario tomar más medidas, también lo harán. Sánchez recibió el apoyo de Sumar: "Este gobierno hizo lo que toca. Ser transparente, coordinar y dar información inmediata", aseveró la portavoz de Sumar, Verónica Martínez Barbero.
A Alberto Núñez Feijóo no le ha convencido el discurso de Pedro Sánchez, que lejos de la tregua política que predominó las primeras horas de accidente, ahora ya ha elevado el tono. "Deberían haber venido a pedir perdón y asumir las consecuencias", le reprochó. El líder del PP cree que su discurso ha sido una "profunda y planificada tomadura de pelo" por mezclar los datos que ha ido dando: "Hay que estar hecho de otra pasta para hacer este cajón de sastre y que no se le remuevan las tripas". Y ha reclamado a Puente ya Sánchez que se vayan: "Les avisó a todo el mundo y les fue igual, son ustedes unos narcisistas. El mismo día del funeral su ministro dijo que lo había hecho muy bien y usted pió sobre Elon Musk".
Feijóo también ha tenido palabras dirigidas a los socios de investidura: "¿Qué debe pasar para que este gobierno se sienta responsable de algo y para que los socios se lo exijan?", se preguntó primero. Y más tarde, ante la "negligencia" que achaca al gobierno español, ha instado a sus aliados a retirarle el apoyo. Recriminó a Bildu que debería hablarse de las "víctimas de los disparos y de los explosivos", en alusión a la política de presos de ETA; a Gabriel Rufián se refirió con ironía aseverando que espera que su "proyecto españolista de la izquierda dure más que la república catalana"; mientras que ha instado a Junts a explicar a sus votantes por qué aguanta un gobierno que es "culpable" del caos ferroviario en Catalunya.
En la misma línea que Feijóo, el jefe de filas de la extrema derecha de Vox, Santiago Abascal, ha sentenciado que "Adamuz fue un crimen y no un accidente y que les pesará en sus conciencias". A su juicio, las tragedias ferroviarias son consecuencia de las malas prácticas del gobierno español: "Les delata que el exministro de transportes esté en prisión [...]. Sánchez está podrido de corrupción y de mentiras". Ahora bien, Abascal no ha dedicado toda su intervención a hablar de la red ferroviaria, sino que también ha aprovechado para hablar de la regularización de migrantes para respaldar con la teoría del reemplazo: "Quieren sustituir a los españoles que no les gustan".
Rufián carga contra la derecha y evita pedir la dimisión de Puente
En nombre de Esquerra, Gabriel Rufián ha defendido la gestión de Óscar Puente en comparación con Carlos Mazón en la tragedia de la DANA, un fragmento de su discurso que ha sido aplaudido por los diputados del PSOE y de Sumar. Y, aunque ha responsabilidad el ministro de la falta de inversión sobre todo en Catalunya, ha evitado pedir explícitamente la destitución de Óscar Puente. Una posición menos beligerante que la del partido, que va votar a favor hace siete días en el Senado y el líder del partido, Oriol Junqueras, cree que el ministro "debe asumir responsabilidades". "¿Es responsable de algunas cosas y quizá debería dimitir? No lo sé, veámoslo", ha matizado Rufián. Eso sí, reprochó al actual ministro de Transportes que haya "perpetuado un modelo de infraestructuras profundamente clasista", lamentando que Cercanías sea "una mierda": "Es el verdadero motor y creador de independentistas".
El discurso de Rufián ha contrastado con el de Míriam Nogueras, de Junts, que ha considerado que tanto el gobierno del PSOE como el del PP siempre dejan "tirados" a los catalanes. La juntera ha centrado su intervención en Cercanías, remarcando la falta de inversión de los sucesivos ejecutivos españoles y también el déficit de ejecución presupuestaria. "No hay nada que se parezca más a un español de derechas que a un español de izquierdas", ha sentenciado, reprochando al gobierno español que no haya cumplido los acuerdos que tiene pendientes con Junts o que no haga el traspaso completo de Cercanías. En este sentido, ha instado a Esquerra ya los comunes a ponerse "al lado" de los usuarios y no apoyar al gobierno de Salvador Illa sin que haya habido dimisiones.
Las cumbres internacionales
La comparecencia de este martes, que también es la primera de la cabeza del ejecutivo en el pleno de la cámara baja en lo que va de año, no versará sólo sobre los accidentes de tren. Sánchez ha decidido aprovechar para dar cuenta también de las últimas reuniones internacionales en las que ha participado. E inevitablemente tendrán un papel los resultados de las elecciones en Extremadura y Aragón, a las que –pese a los malos resultados del PSOE– el gobierno español se aferra para atacar al PP, al que acusa de estar dando alas en la extrema derecha de Vox.