Sánchez y Lula hacen piña ante Trump: "Brasil y España están en la misma trinchera"
Los dos mandatarios defienden el 'No a la guerra' y se erigen en los líderes del frente progresista internacional
BarcelonaHace semanas que Pedro Sánchez trabaja para coronarse como el artífice del antitrumpismo. Y este fin de semana será la imagen gráfica en Barcelona. El presidente español reúne a diversos líderes mundiales del espacio progresista para hacer frente a la ola reaccionaria que no para de crecer a escala mundial. El primer apretón de manos ha sido con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. Ambos han protagonizado la primera cumbre España-Brasil, que se ha celebrado en el Palau de Pedralbes de Barcelona, para reforzar la relación entre ambos países y firmar varios acuerdos estratégicos y comerciales. Los dos mandatarios han puesto de relieve la alianza y han enviado un mensaje en clave internacional en defensa del multilateralismo y la paz ante la confrontación belicista de Donald Trump.
"Brasil y España están en la misma trinchera", ha defendido Lula da Silva en la comparecencia conjunta posterior a la cumbre. Lula da Silva se ha hecho suyo el No a la guerra que Sánchez pregonó cuando Donald Trump atacó a Irán: "Entiendo cuando dices no a la guerra". Y en este punto, ha recordado cuando la administración estadounidense que entonces dirigía George Bush le propuso en el año 2003 participar en la guerra de Iraq: "Le dije que nuestra guerra era otra. Luchamos por una sociedad justa".
El presidente español ha vuelto a coger la bandera de la paz para alertar de que los valores que la sostienen "están siendo atacados por la ola reaccionaria, por el totalitarismo". La receta, ha dicho, pasa por "redoblar los esfuerzos" para defender la paz y el multilateralismo, y el ejemplo son las tres cumbres progresistas de este viernes y sábado. "Ante los que abren heridas, nosotros las queremos curar", ha rematado. "Que despierte el sueño de un mundo mejor, si no pasará lo que pasó con Hitler y el nazismo", ha advertido Lula.
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Renovar el derecho internacional
Sánchez, en este sentido, ha aprovechado para lanzar una petición a la comunidad internacional: "renovar" el sistema multilateral y el derecho internacional ante los "intentos de socavar el orden multilateral" de dirigentes como Donald Trump. Se ha reafirmado el presidente brasileño, cuando ha asegurado que actualmente organismos internacionales como la ONU están "muy debilitados": "Las naciones que crearon la ONU no respetan la ONU, sus decisiones no se cumplen".
Los dos presidentes han exhibido complicidad y se han mostrado convencidos de que la cumbre de este viernes es el ejemplo de que "es posible construir soluciones" para los problemas que afectan a sus países, pero también a nivel internacional "sin ceder a las promesas vacías del extremismo", ha asegurado Lula. "En un mundo que duda y se fragmenta y parece que retrocede, hemos firmado avanzar conjuntamente", ha añadido Sánchez. Los dos mandatarios se han presentado como el antídoto de la extrema derecha y han alertado de que uno de los campos de batalla en los que la izquierda también debe estar es en las redes sociales, donde la extrema derecha está haciendo más mella. "Es un estado fallido", ha afirmado Sánchez. "Es más fácil mentir ahí que decir la verdad", ha rematado Lula.
Estrechar lazos con Brasil
Los dos presidentes estrechan lazos en un momento en que su situación interna no pasa por el mejor momento. A Pedro Sánchez las encuestas no le sonríen, sino que la mayoría de sondeos pronostican una victoria de la derecha y la extrema derecha para las próximas elecciones generales, mientras la mayoría de la investidura se deshace en el Congreso. A Lula da Silva, que con 80 años y sin un relevo político a la vista ya ha anunciado que se presentará a la reelección en los comicios previstos para octubre, los sondeos le pronostican que volvería a ganar las elecciones en primera vuelta, pero que empataría con el hijo mayor de Jair Bolsonaro, Flávio Bolsonaro, que se presentará para disputarle el poder.
La cumbre de este viernes es la primera que el estado español celebra con Brasil —y también con un país latinoamericano— pero no es la primera vez que Sánchez y Lula da Silva se ven las caras: el presidente español ha estado en Brasil y Lula en España. Tal como acordaron los dos países hace pocos meses, ahora elevan el nivel de relaciones y se institucionaliza la alianza. De esta manera, la cumbre de este viernes debería repetirse de forma más o menos regular y podría ser de carácter bianual.
Aparte del encuentro bilateral entre Sánchez y Lula, a la cumbre también han asistido varios ministros del gobierno español —estaban la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz; la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen; la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz; el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares; el ministro de Transformación Digital, Óscar López; el ministro de Cultura, Ernest Urtasun; la ministra de Ciencia, Diana Morant; y la ministra de Igualdad, Ana Redondo— y sus homólogos brasileños también se han reunido en el Palau de Pedralbes.
Los dos gobiernos han firmado quince acuerdos en el ámbito económico-comercial, también sobre minerales críticos, innovación, ciencia y de carácter social, con cuestiones como la lucha contra la violencia a las mujeres en el centro. "Son acuerdos clave en el siglo XXI", ha defendido Sánchez. De hecho, uno de los acuerdos que los dos presidentes han celebrado es el del Mercosur porque "supone la mayor área de libre comercio", ha dicho Sánchez. España es el segundo país importador de Brasil y ambos países se han propuesto "aumentar" los vínculos entre los dos estados. Y el pistoletazo de salida lo han dado este viernes, cuando han rubricado con toda la solemnidad la sintonía política que hay entre los dos gobiernos.