El Supremo dice que la ley de limpieza es "un peligro real y serio" de condicionar las elecciones
La corte española argumenta la suspensión de la medida porque puede suponer un "daño irreversible" a la democracia y al estado de derecho
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BarcelonaEl Tribunal Supremo considera que la conocida como la ley de nietos "genera un peligro fundado, real y serio de poder afectar gravemente la objetividad y transparencia del proceso electoral", lo que puede provocar "un daño irreversible" en las elecciones y, por tanto, a un "elemento esencial para el estado de derecho". El alto tribunal valida una a una las sospechas del PP y Vox, que aseguran desde hace tiempo que el gobierno español pretende manipular las próximas elecciones españolas otorgando la nacionalidad de forma masiva a familiares de exiliados republicanos, especialmente en Sudamérica. "Existe el riesgo de la alteración del censo electoral por la vía de un incremento excepcional de la cifra de nuevos inscritos en el registro del censo electoral de residentes ausentes (CERA)", añade el auto –publicado este jueves–, que suspende cautelarmente el proceso de inscripción en el CERA hasta que se resuelva la impugnación presentada por los partidos de la derecha.
El alto tribunal insiste en que la "veracidad, objetividad y transparencia del proceso de elección de representantes" en los comicios "debe regirse y estar presente en todas las fases del proceso", también en "la elaboración y actualización del censo electoral". Además, el Supremo niega que las medidas cautelares resulten "desproporcionadas", aunque afecten "al derecho de participación" de las personas que han adquirido la nacionalidad española por la ley de nietos.
La ley de nietos garantiza la nacionalidad española a los familiares de las personas que se exiliaron entre el 18 de julio de 1936 y el 31 de diciembre de 1955. Tal y como recoge la ley de memoria histórica, esto interpela concretamente a los "nacidos fuera de España, de padre o madre, abuelo o abuela, que originariamente hubieran sido españoles", y que sufrieran exilio por "razones políticas, ideológicas o de creencia, de orientación o identidad sexual" y "hubieran perdido o renunciado" a la nacionalidad española.
De esta manera, la decisión del Tribunal Supremo deja en el aire el derecho a voto a las 600.000 personas que ya han obtenido la nacionalidad vía ley de nietos (hay 2,4 millones de peticiones) y pide más tiempo para estudiar el fondo del recurso, que han presentado VOX e Iustitia Europa –un partido extraparlamentario habitual en las causas que rodean al PSOE–. Además, la sala señala que el censo CERA tenía 2.328.260 inscritos en las elecciones generales de 2023, mientras que el 1 de julio de este alcanzó los 2.736.522. Es decir, 408.262 registrados más. Ahora bien, en los últimos comicios generales, el voto desde el extranjero solo supuso el 0,8% del total y solo en 12 de las 50 provincias superó el 1%: el único escaño que acabó decantando fue a favor del PP en la Comunidad de Madrid. Según los expertos consultados por el ARA, los ciudadanos que viven en el extranjero están mucho menos movilizados y tienen menos contexto de la actualidad política, cosa que explica su baja participación electoral. Además, aunque hubiera un repunte de la movilización, el hecho de estar dispersados por provincias –como norma general, se registran en el último domicilio de su antepasado– limita mucho la capacidad de incidir en los resultados, a pesar de que el Tribunal Supremo opine lo contrario.
Aplausos de la derecha española
La decisión del Supremo vuelve a coincidir con las pretensiones del PP y de la extrema derecha española. Ambos ya aplaudieron la suspensión cautelar de la ley de nietos el martes –este jueves se han conocido los argumentos del tribunal–, y, en cambio, el PSOE y Sumar han criticado la decisión. Desde la Moncloa, el ministro de Presidencia y Memoria Democrática, Félix Bolaños, pide "respetuosamente" al Supremo que resuelva el fondo de la cuestión "lo antes posible" y, especialmente, antes de las elecciones de 2027.
Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal ya celebraron las cautelares del Supremo. “Teníamos razón”, tuiteó el líder popular. Y, en cuanto al dirigente de Vox, que hace tiempo que prepara el terreno para poner en duda los resultados de las próximas elecciones españolas, se mostró orgulloso de haber conseguido "suspender el intento de manipulación del censo electoral para alterar las elecciones".