Todos tranquilos: Juan Carlos I vive en un hotel de Abu Dabi

BarcelonaEl rey emérito está "bien" y "tranquilo", a pesar de los ataques a Irán de Estados Unidos e Israel. No se me había ocurrido preocuparme por él, pero esta noticia publicada este lunes en RTVE me ha hecho recordar que, efectivamente, Juan Carlos I aún vive en el golfo Pérsico. Su mansión en Abu Dhabi está en obras y, desde hace unos meses, se ha instalado en un lujoso hotel de los Emiratos Árabes Unidos. Que nadie sufra, porque la escalada bélica no parece que vaya a impedirle volver a Sanxenxo este mes para participar en las regatas.

Desde la semana pasada, además, Juan Carlos I tiene fuerzas renovadas gracias a la desclasificación de los documentos del 23-F, al menos de los que no se han perdido con el tiempo. Hasta el punto de que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, cree que ha llegado el momento de hacerlo volver a España, obviando que su huida hacia Oriente no tiene nada que ver con el intento de golpe de Estado de hace 45 años.

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Que Feijóo no tiene el don de la oportunidad no es ninguna sorpresa, como le recuerdan a menudo –el periodista Carlos Alsina lo hace de forma magistral en este monólogo–, pero que intente presentar al rey Juan Carlos como una víctima expulsada de su país por el gobierno Sánchez roza el ridículo. Al PSOE no le hizo falta ni reaccionar, porque ya lo hizo la Zarzuela, que recordó a Juan Carlos que, si quiere volver, deberá fijar la residencia fiscal en España, es decir, Hacienda debería poder saber cuál es su patrimonio.

Ni a Juan Carlos, ni a Pedro Sánchez, ni mucho menos al rey Felipe les interesa que nada cambie. Este era, de hecho, el plan para rescatar la monarquía de los excesos de un rey que actuó con una impunidad más propia de otro régimen, el que su amigo Alfonso Armada pretendía imponer el 23-F.