Los trenes: el nuevo flanco de desgaste de Pedro Sánchez
El presidente español defiende que su ejecutivo está asumiendo "todas las responsabilidades" por el accidente de Adamuz
MadridEl PP empezó el año presionando a Pedro Sánchez con la presunta corrupción del PSOE y con Venezuela. Cuando todavía no habían pasado ni quince días del inicio del 2026, los populares ya habían reclamado la comparecencia del presidente español en el Congreso por estos dos asuntos. La diputación permanente de la cámara baja, de hecho, votará si sacan adelante estas dos peticiones el próximo miércoles junto con otras que afectan a otros miembros del ejecutivo español relacionadas con la propuesta de nueva financiación autonómica o la crisis de la vivienda. Ahora bien, la catástrofe ferroviaria de Adamuz (Córdoba), que ha dejado 45 muertos, se suma ahora a la lista cada vez más larga de dolores de cabeza del líder socialista y ha dejado en un segundo plano el resto de patatas calientes que han marcado este atropellado inicio de año y la legislatura en general.
La portavoz popular en el Congreso, Ester Muñoz, anunció este jueves que su máxima prioridad en la fiscalización en el gobierno español ha pasado a ser la gestión de la red de trenes de alta velocidad. Aunque el PP no ha desplegado todavía –en pleno duelo oficial en el Estado– toda su artillería contra Sánchez, en los últimos dos días ya ha empezado a acorralarle con esta nueva munición y ha puesto en duda que la gestión de las infraestructuras por parte del ministro de Transportes, Óscar Puente, haya sido correcta. Sin pedir por el momento su dimisión, Muñoz remachó que "no debería ser ministro desde hace mucho tiempo" y señaló a Sánchez por ser "el responsable" de haberlo nombrado.
Sánchez ha defendido esta madrugada desde Bruselas que su ejecutivo está asumiendo "desde el primer momento" todas sus responsabilidades tras el accidente de trenes en Adamuz: "Las asumimos todas, como estamos haciendo desde el primer momento de la tragedia", ha dicho. "El daño es irreparable, pero las víctimas contarán siempre con el gobierno ayudante en lo que sea necesario y [...] responderemos cómo hemos respondido a cualquiera de las crisis a las que nos hemos enfrentado", ha añadido.
Los populares sostienen que las explicaciones deben darse de forma urgente y quieren forzar que se haga un pleno extraordinario la próxima semana para que comparezca Sánchez. Muñoz avanzó que se pondrá en contacto con el resto de grupos parlamentarios para intentar conseguirlo –hace falta mayoría absoluta– con una iniciativa que podría resquebrajar, una vez más, la mayoría de la investidura. De momento, este viernes Alberto Núñez Feijóo presidirá una reunión del equipo de seguimiento de la que llama "crisis ferroviaria" y comparecerá después ante los medios el primer día después del levantamiento del duelo oficial.
La alarma social que ha generado la catástrofe en la línea entre Madrid y Andalucía, agravada por los dos accidentes de la red de Cercanías y el de Cartagena (Murcia), ha convertido la cuestión en una vía para desgastar aún más a Sánchez y el PP no piensa desperdiciarla. "[La preocupación por el estado de la red ferroviaria] No es algo nuevo. Por mucho que intenten convencernos de que esto ha pasado por casualidad y que nadie sabe explicarlo no es cierto", remachó Muñoz.
El PP ha esgrimido que lleva meses preguntando sobre las "averías, los retrasos y el mantenimiento" de la red ferroviaria sin haber recibido ninguna respuesta satisfactoria. Un senador popular, de hecho, ha compartido en X una intervención que realizó en la sesión de control del 2 de diciembre, dirigida a Puente, en la que denunciaba el "caos ferroviario" del Estado y sentenciaba: "Ojalá que, por culpa de Sánchez y todos ustedes, no tengamos que lamentar desgracia alguna". "Se veía a venir", ha afirmado el parlamentario murciano Francisco Bernabé tras lo ocurrido en los últimos días.
Mientras en Génova van sentando las bases del ataque sin desplegarlo por completo, Isabel Díaz Ayuso no se ha mordido la lengua, como es habitual, y ha ido más allá que la dirección estatal del PP en su particular batalla contra el gobierno español. Según la presidenta madrileña, Sánchez ha impuesto "la ley del silencio" porque "sabe que esta vez no tienen a quien culpar". "Necesitan ganar tiempo para buscar culpables y despistar", aseguró en la mañana de ayer en una entrevista en Onda Madrid. El líder popular, Alberto Núñez Feijóo, se sumó al anochecer, en un acto de homenaje a Gregorio Ordóñez, víctima de ETA, con la boca pequeña. Sin hacer referencia explícita a la crisis ferroviaria, Feijóo remachó que "el silencio nunca es la respuesta" a una tragedia. Ayuso sí apuntó directamente a la "responsabilidad política" ante el accidente por una supuesta política de "desinversión" en el Estado para cumplir con el "chantaje" del independentismo y lo vinculó también a la presunta corrupción en la etapa de José Luis Ábalos al frente del ministerio de Transportes, en línea con el extremo.
Vox va a por todas
Mientras el PP hizo oposición a medio gas durante los días posteriores a la tragedia, Vox no dudó en ir a por todas desde un primer momento y al día siguiente del accidente, este lunes, ya exigió responsabilidades. El tono de los de Santiago Abascal ha ido in crescendo hasta el punto de que han anunciado una querella por homicidio imprudente, entre otros delitos relacionados con una supuesta "falta de mantenimiento" de la infraestructura, contra el actual presidente de Adif, Marco de la Peña, y quien ejerció el cargo entre 2018 y 2021, Isabel Pardo de Vera, que ya es investigada en la Audi Ábalos. "La corrupción mata", remachó el líder del partido ayer en una atención a los medios en un acto en Aragón, donde son los únicos que no han paralizado la precampaña por el duelo y llevan días utilizando la catástrofe para impulsarse electoralmente en detrimento del PSOE.