¿Se ha resquebrajado la tregua política por el accidente de Adamuz?
Óscar Puente y Juanma Moreno Bonilla coinciden en poner en valor la "coordinación" y "cooperación" entre los gobiernos español y andaluz
Madrid"Hay que pelearnos por muchas cosas, pero no por eso". Así resume una voz de la sala de máquinas de Moncloa la cooperación que ha habido entre el gobierno español –liderado por el PSOE– y la Junta de Andalucía –gobernada con mayoría absoluta por el PP– tras el trágico accidente de tren de Adamuz. Y es un diagnóstico en el que coinciden los dos actores de la ecuación: la portavoz del gobierno español, Elma Saiz, ha querido "destacar y agradecer" la "coordinación permanente" entre administraciones, y el presidente andaluz, Juanma Moreno Bonilla, ha celebrado que todo el mundo "ha actuado de buena fe", lo que ha permitido una "mejor coordinación". "Los ciudadanos nunca nos perdonarían que estuviéramos ahora mismo en confrontación", alegó ayer en una entrevista en TVE. Son unas palabras que se alinean con lo que ha ido manifestando el ministro de Transportes, Óscar Puente. Suele ser el más incendiario y el que más pincha el PP, pero estos días ha rehuido cualquier cuerpo a cuerpo con los populares. "Todo ha sido cooperación y proximidad. Cero reproches a hacer, todo lo contrario. Han actuado correctísimamente y no puedo hacer más que alabanzas a Moreno Bonilla", dijo en una entrevista en Eldiario.es.
"Él tenía que hacer su parte y se ha esforzado por cumplirla bien", añadió Óscar Puente en la Cadena SER. El gobierno andaluz se encarga de la Protección Civil y las emergencias, mientras que el gobierno español es el competente en la infraestructura ferroviaria. Y Juanma Moreno también ha destacado que "cada uno en el ámbito de sus responsabilidades" ha puesto lo "mejor" de sí mismo para que "esto salga bien". Donde ahora también existe complicidad entre los gobiernos español y andaluz es en el funeral de estado. La Moncloa ha dado por sentado que será en las "próximas semanas" a la espera de cerrar la cifra de muertos y de coordinarse con el rey Felipe VI. Juanma Moreno lo ve con "muy buenos ojos" para poder "rendir un público y sentido homenaje" a todas las víctimas.
Esta sintonía contrasta con la incendiaria confrontación ocurrida tras la dana de la Comunidad Valenciana. Es cierto que en los primeros días había calma. De hecho, Pedro Sánchez y Carlos Mazón también comparecieron conjuntamente: el presidente valenciano le agradeció que visitara la zona "tan rápido" y puso en valor que la "coordinación y cooperación" eran "fundamentales". Luego todo cambió y, pocas semanas después, el presidente español reclamó su dimisión.
Primeras grietas
Ahora bien, sí hay latente un rifirrafe político que empieza a aflorar. A raíz de la respuesta de Alberto Núñez Feijóo a un periodista que le preguntó si Moncloa le había estado informando sobre la tragedia. "No he tenido ninguna información del gobierno español, ni directa ni indirecta", contestó el líder del PP. "Es el momento de la asistencia sanitaria, el consuelo y el acompañamiento", añadió. Juanma Moreno lo ha circunscrito a una respuesta a una pregunta y no cree que responda a una "actitud beligerante" contra la Moncloa. En respuesta a esta cuestión, Elma Saiz recalcó que el gobierno español "comparte información" en "tiempo real" y con "transparencia absoluta" con el "conjunto de la sociedad".
Lo que ha encendido la mecha en Génova ha sido un comentario posterior de una voz de la Moncloa con los micrófonos apagados sobre los contactos entre el jefe de gabinete de Sánchez y la jefa de gabinete de Feijóo. Fuentes cercanas a la dirección popular aseguran al ARA que la mano derecha del presidente español "agradeció el buen tono" de las palabras del líder del PP a través de un mensaje de WhatsApp y niegan que lo verbalizado por Feijóo fuera una queja. "No pensábamos explicar esto, pero no vamos a consentir manipulación alguna. No nos quejamos de nada, pero el gobierno español está manipulando", lamentan desde el PP. Las mismas voces recuerdan que, a diferencia de lo ocurrido ahora, cuando ocurrió el accidente en Santiago de Compostela, Mariano Rajoy llamó al entonces líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, que estuvo acompañado por la ministra Ana Pastor cuando visitó la zona afectada. Y esto ha abierto una brecha en el marco de moderación política que reinaba desde la noche del domingo.
Quien más tarde ha empezado a elevar el tono ha sido una sospechosa habitual: Cayetana Álvarez de Toledo. En las redes sociales, espetó que el gobierno español convirtió el ministerio de Transportes en una "masía de comisiones, trapicheos y corrupción" y en un "instrumento de insulto, señalamiento y polarización". "Enchufaron a Koldo a Renfe y prostitutas a Adif", ha añadido, quejándose de que Adif haya limitado la velocidad en un tramo de la ruta entre Barcelona y Madrid.
El PP se enfada con Rufián
Donde sí han saltado chispas abiertamente ha estado en las redes sociales. Gabriel Rufián hizo un tuit esgrimiendo que comparar el accidente de Adamuz con la dana, un "desastre meteorológico anunciado" que estuvo "agravado por la desidia y la inutilidad" del presidente valenciano, es un "insulto a la inteligencia" y "solo comprarán los anormales profundos". El tuit hizo sacar fuego por las muelas a la portavoz del PP en el Congreso: "¿Pero la tregua ya ha terminado?", se preguntó Ester Muñoz, que la catalogó de "buitre".
Vox no desinflama
Mientras, la extrema derecha se mantiene ajena a la tregua y no pierde comida en su cruzada inaturable contra el gobierno español. Fue el único partido que mantuvo intacta la agenda al día siguiente de la tragedia y justificó que quiere evitar el "falso consenso del silencio". En las redes sociales, Santiago Abascal no se mordió la lengua: "Nos gobierna el crimen, la mentira y la traición a los intereses del pueblo". "Es una actitud mala", ha criticado Elma Saiz. "Utilizar el miedo para generar caos y desconfianza es una actitud antidemocrática e inhumana", denunció. En cambio, el ministro Óscar Puente ayer evitó poner el dedo en la llaga: "Tengo cero ganas de polemizar con nadie".