Ataque de EE.UU. e Israel en Irán

China, el principal socio comercial de Irán, se pone de perfil ante el conflicto

Pekín, que compra en el país persa un 80% de su petróleo, apuesta por el diálogo y evita ofrecerle apoyo militar

El presidente chino, Xi Jinping, en Pekín este miércoles.
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PekínLa respuesta de Pekín a los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán ha sido contenida y ha apelado a la vía diplomática para resolver el conflicto. Es la habitual doctrina de la política exterior china, aunque esta vez el país atacado sea uno de sus aliados y uno de sus grandes socios comerciales.

Irán es una pieza importante en la expansión internacional de China. Las sanciones al régimen de los ayatolás han convertido al gigante asiático en su principal socio comercial. Alrededor del 80% del petróleo iraní transportado tiene como destino a China. El gobierno chino logra crudo de alta calidad a precio barato y, además, lo compra con yuanes, sin utilizar el dólar estadounidense.

Aparte de las grandes reservas de petróleo y gas que tiene Irán, el país es importante geoestratégicamente para China por el control del estrecho de Ormuz y, por tanto, por el comercio del petróleo. Irán también se ha convertido en una herramienta clave en el corredor comercial de la Nueva Ruta de la Seda y en un hub logístico por donde enviar mercancías a Europa.

Otros intereses

En 2021, ambos países firmaron una declaración de asociación estratégica integral según la cual el gobierno chino se comprometía a realizar inversiones por valor de 400.000 millones de dólares en 25 años. Infraestructuras, energía, banca y telecomunicaciones son los sectores prioritarios. Sin embargo, parece que de momento las inversiones de Pekín han sido modestas.

De todas formas, las empresas chinas Huawei y ZTE son las adjudicatarias de la mayoría de las infraestructuras de telecomunicaciones. Y el gobierno iraní ha construido con ayuda técnica china el cortafuegos para controlar el acceso a Internet. China también invitó a Irán a unirse a la Organización de Cooperación de Shanghái y al BRICS, formada actualmente por once países, entre ellos Rusia.

La alianza con Irán va más allá de las relaciones comerciales, ya que Pekín ha explorado alianzas con otros países del Golfo e incluso hizo de mediador diplomático favoreciendo un acuerdo entre Irán y Arabia Saudí.

Ante la operación militar de Estados Unidos e Israel, China se muestra cautelosa y defiende las normas internacionales y las soluciones diplomáticas en contraposición a la fuerza. Por ejemplo, denuncia que Estados Unidos está violando el derecho internacional y no respeta la integridad territorial de otros países. Sin embargo, no ha utilizado el mismo argumento contra Rusia, a pesar de la invasión de Ucrania.

Contactos diplomáticos

El máximo responsable de la diplomacia china, Wang Yi, habló con su homólogo iraní para mostrarle su apoyo y reconocer su derecho a defenderse, pero de momento no le ofreció ayuda militar. Asimismo, conversó por teléfono con el ministro de Asuntos Exteriores israelí para pedirle el cese de los ataques y defender una solución basada en "el diálogo y la negociación". También ha contactado con los responsables de Exteriores de Rusia, Omán o Francia, pero no con el de Estados Unidos.

La portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores chino, Mao Ning, ha lamentado en una rueda de prensa que China "no fuera informada con antelación" de la operación militar. Por el momento, un ciudadano chino ha muerto y unos 3.000 ya han sido evacuados. Asimismo, ha exigido "detener de inmediato las operaciones militares" y ha advertido del riesgo para el comercio internacional del cierre del estrecho de Ormuz. Además, calificó de mentira la información publicada en algunos medios occidentales sobre un posible acuerdo de China para vender en Irán misiles de crucero supersónicos antibarco CM-302, capaces de alcanzar los portaaviones estadounidenses en la región. De hecho, Washington teme que Pekín suministre armas y tecnología militar a Irán.

Al igual que con la intervención en Venezuela, ahora con la operación militar en Irán Estados Unidos envía un mensaje claro a China sobre su voluntad de defender sus áreas de influencia: Latinoamérica y Oriente Medio son una prioridad para Washington.

China puede hacer frente al corte de suministro de petróleo iraní, ya que, con previsión, ha ido aumentando sus reservas en los últimos años y mantiene buenas relaciones con Rusia. El pragmatismo chino también le permitiría seguir haciendo negocios en Irán con un nuevo régimen más prooccidental.

Para algunos analistas el caos desatado por Donald Trump en Oriente Medio puede ser una oportunidad a largo plazo para China. Washington puede estar menos interesado en apoyar militarmente a Taiwán en un momento en el que tiene un conflicto armado abierto y menos efectivos bélicos. También se ha especulado sobre si Estados Unidos e Israel tendría suficiente armamento para mantener un conflicto durante un largo tiempo. En este sentido, Pekín tiene una posición de fuerza. Su control de las exportaciones de tierras raras, minerales necesarios para la fabricación de armas, puede darle una carta negociadora. Xi Jinping y Donald Trump tienen previsto entrevistarse en Pekín próximamente.

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