Tres detenidos, agresión a un fotógrafo y cargas policiales en el acto de Aliança Catalana en el Fossar
La policía evita el choque entre los tres mil antifascistas y los 300 simpatizantes de extrema derecha
BarcelonaAliança Catalana pudo celebrar el año pasado la ofrenda floral en el Fossar de les Moreres con normalidad. Una treintena de militantes de Arran intentaron acceder al histórico enclave para boicotear el acto, pero los Mossos d'Esquadra se lo impidieron. Esta Diada, sin embargo, las aguas no han bajado tan tranquilas.
La izquierda independentista, junto con otros colectivos antifascistas y sociales, habían marcado en la agenda este día y unas tres mil personas, la mayoría jóvenes, han intentado boicotear el acto. Aliança Catalana también había organizado ocho autocares que han recogido a militantes y simpatizantes por todo el país para hacer una nueva demostración de fuerza, pero han reunido poco más de 300 personas.
La tensión no ha tardado en estallar. Hacia las seis menos cuarto, los Mossos han retirado una de las pancartas que llevaban los manifestantes de la izquierda independentista que estaban al final del paseo del Born, junto a la entrada al Fossar, lo que ha provocado empujones y algunos golpes de porra. No ha sido la única carga de los antidisturbios, que han cargado varias veces después de dividir a los antifascistas en dos bloques durante más de tres horas.
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Aunque la policía había blindado el Fossar para que los manifestantes no pudieran acceder a él, tres antifascistas se han colado haciéndose pasar por afiliados y cuando la líder de Alianza Catalana, Sílvia Orriols, pronunciaba el discurso han lanzado pintura a los simpatizantes de extrema derecha, pero han sido detenidos por la policía catalana. Los afiliados de extrema derecha han intentado agredirlos, pero la policía se lo ha impedido.
Los Mossos han confirmado la detención de tres manifestantes antifascistas durante los incidentes y cinco más investigados por desórdenes. Precisamente durante el arresto de uno de ellos, el fotógrafo de la ACN Jordi Borràs ha denunciado la agresión por parte de un grupo de ultras vinculados a los Boixos Nois que iban con gorros azules y que los días previos se habían ofrecido para hacer de servicio de orden del acto. Mientras fotografiaba la detención, según ha explicado Borràs al ARA, un agente de la Brimo le haempujado hasta donde estaba este grupo de Boixos Nois. "He caído por los empujones y me han dado dos patadas y otra que me iba a la cara no me ha tocado de milagro". La agresión ya ha sido denunciada por el Grup de Periodistes Ramon Barnils, que ha exigido explicaciones a la policía catalana.
Ambiente caldeado horas antes
En las horas previas, el ambiente ya se estaba calentando por ambos bandos y justamente por la presencia de este grupo de ultras vinculados a los Boixos y a la xenófoba y ya desaparecida Unitat Nacional Catalana. "Quiero calmar los ánimos porque dicen que Aliança Catalana se ha rodeado de ultras para buscar pelea", había denunciado Orriols, que lo veía como "una trampa" de la extrema izquierda para que hubiera una "batalla campal en el Fossar" y los acusaran a ellos de estos actos violentos. "Nosotros somos de sentido común y orden", quiso dejar claro, a pesar de que la presencia de estos ultras, que han agredido a Borràs, lo pone en cuestión. "Si vienen a agredirnos, los reduciremos al suelo hasta que vengan los Mossos y los identifiquen", había dicho en un vídeo que ha colgado en X.
Paralelamente, en los últimos días Orriols ha abierto un nuevo frente de polémica contra Lluís Llach. Lo ha hecho después de que un pódcast cercano a la izquierda independentista, L'Arrabassada, haya recuperado unas declaraciones de Llach, de cuando era presidente de la ANC, diciendo que lamentaba que "el catalanismo haya caído en la trampa del fascismo y el racismo". "Lluís Llach lo que debería hacer es dar explicaciones de lo que hacía en Senegal. Porque quizás el blanquito racista que se aprovecha de los vulnerables es él", soltó Orriols a través de X, a pesar de que no pesa ninguna acusación ni denuncia contra el cantautor, que coopera con diversos proyectos humanitarios en Senegal.