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    <title><![CDATA[Ara en Castellano - Leer]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara en Castellano - Leer]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
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      <title><![CDATA[Palabras desprestigiadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/palabras-desprestigiadas_129_5847904.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/9ce46da6-f307-4d9f-b39f-821efef3986d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><h3>Escribir con el móvil es un asco. Escribir lo que sea, pero sobre todo textos de una cierta extensión, sean libros, artículos o <em>whatsapps</em> largos de esos que funcionan como epístolas modernas. Seguramente alguien me dirá que para escribir libros no hace falta nada digital, que con papel y lápiz basta; debería ser así, pero no es el caso para alguien como yo, para quien el ordenador es un apéndice indispensable en el trabajo. Una vez intenté escribir un cuento a mano y fue un fiasco: estoy demasiado acostumbrada a borrar, cambiar, reordenar. El caso es que este verano he tenido que escribir con el móvil; estaba fuera y no me había llevado el portátil (no quería acarrearlo durante semanas por solo un par de artículos: el espacio en la maleta de tamaño cabina es demasiado preciado), así que he tirado de un tecladito inalámbrico que es una maravilla: pesa poco, ocupa poco y es bastante cómodo para escribir. Sin embargo, la pantalla del móvil es minúscula y mi vista presbícica no me ayuda, de modo que a pesar del teclado, todo ha sido un poco molesto. Pensaba en todo esto el otro día que veía uno de estos móviles desplegables con nombre de nave espacial –Galaxy Z Fold 8 Ultra– que tiene un pantallón de ocho pulgadas. Guau. Tener uno sería como llevar un portátil siempre en el bolsillo, a punto para ser desenfundado. Zas. Fantaseé un rato (poco) con la idea: sería formidable para escribir <em>on the go</em>, y también para leer, que es otra cosa que los que escribimos hacemos en un grado un poco patológico (he leído libros enteros en la pantallita del móvil); sería ideal para escribir e ilustrar con fotos el diario de viaje que hace años que me ronda hacer. Fantaseé hasta que vi el precio: más de dos mil euros. Qué quimera. Pero la fantasía no tiene freno y, igual que el agua encuentra siempre un camino por donde bajar si se le cierra el paso, también las ilusiones arrastran lo que haga falta para salir adelante. ¿Y si me lo dieran? No soy una <em>influencer</em>, claro, ya lo sé; mi celebridad es como la de una miga de pan incrustada en la suela del zapato de Lamine Yamal. Como un átomo de mierda pegado al ano de la <a href="https://es.ara.cat/gente/famosos/taylor-swift-taylor-swift_129_5020957.html" >Taylor Swift</a>. O ni eso, porque las fans matarían por un átomo de excremento swíftico. ¿Por qué alguien debería regalarle un móvil a una escritora, y aún más, a una escritora catalana que ni siquiera escribe <em>bestsellers</em>? Los móviles se regalan a la gente que importa y que tiene cosas que decir: a <em>tiktokers</em> que se rascan el culo con las dos manos, a <em>youtubers</em> que hablan de fútbol o de cualquier otro tema cuanto más alejado de la cultura mejor, a <em>instagramers</em> y <em>gamers</em> y compañía. Leo que a Bill Gates le han regalado unos cuantos, y también uno a Alexia Putellas, que mira, con ella todavía me alegro porque es un pedazo de mujer y los tiene bien puestos. Los regalan, claro, solo a personas que se lo podrían pagar de sobra; el regalo es, de hecho, una súplica: úsalo, por favor, que te vean con mi trasto y así prestigio la marca, etc. Y este es el quid de la cuestión: el prestigio.La marginalidad creciente de la cultura escrita<h3/><p>La cultura escrita ya no da ningún tipo de prestigio. Es así. A mí, que vengo de otro siglo y que he visto cosas que no creeríais –naves en llamas más allá de Orión, rayos C brillar en la oscuridad en la puerta de Tannhäuser–, se me hace extraño. Entiendo perfectamente que hay una cultura popular más ligera; una cultura que tiene que estar, y que es bueno que esté; una cultura de la cual yo también participo a ratos, porque debe haber momentos para cada cosa; una cultura, sin embargo, que no puede serlo todo.Que la cultura escrita se esté convirtiendo en algo marginal se evidencia también en la publicidad de los móviles, también en la de la nave espacial; solo se alaban sus capacidades audiovisuales: sirve para ver (mal) películas, para hacer <em>scroll</em> sin ganas, para jugar a videojuegos (¡cuántas horas consagradas al <em>Candy crush</em>, Dios mío!), para hacer fotos y vídeos y colgarlos en redes. Si yo tuviera uno también haría todo esto, claro, porque soy humana y vivo en el año 2026, pero también le sacaría jugo para escribir y leer, le daría verdadera utilidad al pantallón de ocho pulgadas. Sin embargo, la utilidad que le dé el usuario es secundaria para el fabricante: lo que importa es que sea un símbolo de estatus.Ya sé que no me darán uno. La verdad es que quizás sería un poco extraño tener un móvil que vale un tercio de lo que costó mi coche de segunda mano. Y ahora que digo coche, pienso en los miles de kilómetros que cada año hago por trabajo: clubes de lectura, conferencias, charlas, presentaciones. Me podrían dar un Peugeot 2008 con grandes logos en las puertas que comunicaran que Peugeot apoya a la cultura y yo me comprometería a pronunciar con una sonrisa radiante y sincera (lo sería) el nombre de la marca en cada acto, entrevista o presentación que hiciera; y como soy escritora explicaría con bellísimas palabras las excelencias del producto. Pero ¿a quién le importan ya las bellas palabras escritas?</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlota Gurt]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/palabras-desprestigiadas_129_5847904.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Sep 2026 06:30:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Galaxy Z Fold8]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
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      <title><![CDATA[Monika Zgustova: "Cuando abandonas la lengua materna, a veces también tienes que abandonar tus sueños"]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/monika-zgustova-abandonas-lengua-materna-veces-tienes-abandonar-suenos_1_5846832.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/c930383b-6ad1-4ab1-9836-72e7a9145768_16-9-aspect-ratio_default_0_x1490y623.jpg" /></p><p>"Sentía la necesidad de explicar a alguien mi vida, de repasarla para mí misma, de valorarla y de compartirla", escribe <a href="https://llegim.ara.cat/entrevistes/gala-dona-lliure-aixo-agrada_128_2689991.html" >Monika Zgustova</a> (Praga, 1957) en su última novela, <em>La traductora de los haikus</em> (Galaxia Gutenberg, 2026). La escritora y traductora atribuye la frase a la protagonista, Jana, una mujer nacida en Praga en 1939 que abandona su país para empezar una nueva vida en Estados Unidos. Jana es el <em>alter ego</em> de su madre, vive bajo un régimen comunista y tiene un dilema profundo: ¿qué debe pasar por delante, los principios éticos o la seguridad de sus hijos? A través de ella, Zgustova ficciona la historia de exilio de sus padres, de ella misma y de su hermano con una novela que mira de frente una realidad cruda y que, a la vez, busca la reconciliación.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Núria Juanico Llumà]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/monika-zgustova-abandonas-lengua-materna-veces-tienes-abandonar-suenos_1_5846832.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Sep 2026 06:33:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La escritora y traductora Monika Zgustova en una imagen de archivo]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[La escritora y traductora publica 'La traductora de los haikus', una historia de reconciliación familiar basada en sus vivencias]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ian McEwan: "Los muertos nos observan con un punto de vergüenza y otro de orgullo por todo lo que no sabemos de ellos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/ian-mcewan-muertos-observan-punto-verguenza-orgullo-no_1_5846728.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/9fd7d61d-3470-4bab-b354-515a24341891_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p><a href="https://www.ara.cat/cultura/ian-mcewan-lescriptor-sesgrogueeix-literatura_1_2929083.html" >Ian McEwan</a> se acerca a los 80 años sin ninguna intención de relajar su ritmo creativo. Nacido en 1948 en Aldershot (Inglaterra), el autor de <em>Expiación</em> (2001) y <em>Sábado</em> (2005) –ambos en castellano en Anagrama– ha vivido recientemente la pérdida de algunos compañeros de generación, como <a href="https://llegim.ara.cat/llegim/martin-amis-auschwitz_1_1799878.html" >Martin Amis</a>, que murió en 2023, y también ha sido testigo de cómo otros novelistas anunciaban que dejaban de escribir, caso de <a href="https://es.ara.cat/cultura/julian-barnes-no-escribira-novelas_25_5621593.html" >Julian Barnes</a>. "De un tiempo a esta parte, he tenido que ir a unos cuantos funerales de gente conocida, y me he dado cuenta de la cantidad de cosas que no sabía de ellos. Los muertos nos observan con un punto de vergüenza y otro de orgullo por todo lo que no sabemos de ellos", explica McEwan desde su casa, con motivo de la presentación de su nueva novela. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Nopca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/ian-mcewan-muertos-observan-punto-verguenza-orgullo-no_1_5846728.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Sep 2026 19:24:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El escritor británico Ian McEwan durante la presentación de su novela Cáscara de nuez en el CCCB de Barcelona.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[El escritor británico publica 'Qué podemos saber', una distopía protagonizada por un académico que persigue un poema perdido y la historia que esconde]]></subtitle>
    </item>
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      <title><![CDATA[Marta Sans: "Por mucha teoría que tengas, no te salvas de una relación destructiva porque el deseo te arrastra"]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/teoria-tengas-no-salvas-relacion-destructiva-deseo-arrastra_1_5845996.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/dfcbdbc4-56db-464d-a3da-b6cd06f16058_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>"Eres una puta desagradecida. No quiero saber nada de ti, ni ningún mensaje ni que nos volvamos a encontrar". Es el mensaje contundente que le llega a Rita ocho años después de conocer a Ramon en la fiesta mayor de un pueblo de las Tierras del Ebro. Tienen una relación intermitente que dura años y que les destruye. Son plenamente conscientes de ello, pero vuelven a ella una y otra vez. Este es el núcleo de<em> Todos los puntos y aparte</em> (Empúries), la última novela de Marta Sans (Alcanar, 1988).</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sílvia Marimon Molas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/teoria-tengas-no-salvas-relacion-destructiva-deseo-arrastra_1_5845996.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Sep 2026 16:01:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La escritora Marta Sans]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[La escritora de Alcanar describe en 'Tots els punts i a part' una historia en la que el sexo es un campo de batalla]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Me gusta que personajes buenos puedan hacer cosas horribles, porque las hacen por alguna razón"]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/gusta-personajes-buenos-puedan-cosas-horribles-razon_128_5844834.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/f881cc33-6e55-4856-b62d-66f4c661c784_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Oriol Canals (Barcelona, 1978) dio sus primeros pasos como escritor en 2013 con <em>Fills de mala mare</em> (Base). Desde entonces se ha construido un camino en la novela negra que incluye los títulos <a href="https://llegim.ara.cat/actualitat/oriol-canals-assassi-imita-dali_1_2751788.html" ><em>Diví</em></a> (Base, 2018), <a href="https://llegim.ara.cat/entrevistes/parla-poc-canto-fosc-periodisme_128_4657588.html" ><em>Els sentinelles de la llibertat</em></a> (Rosa dels Vents, 2023) y <a href="https://es.ara.cat/cultura/leer/thriller-catalan-agujereado-libros-vendidos_1_5230997.html" ><em>No dormiràs</em></a> (Rosa dels Vents, 2024). Con este último, Canals –que además de escribir es director de negocios de l'ARA– se situó entre los escritores más vendidos de 2025 en Cataluña. Ahora, en la novela <em>El cinquè cor</em> (Rosa dels Vents, 2026), Canals despliega una nueva historia protagonizada por un médico que es una eminencia mundial en el ámbito de la cardiología. El diagnóstico de una enfermedad grave coincidirá con su 50º aniversario y con un regalo macabro que marcará el ritmo de la historia: una caja con tres corazones humanos y dos espacios vacíos. A través de este protagonista, de una periodista de investigación y de un mosso d'esquadra, Canals articula una trama mediante la cual hace una radiografía de la maldad, de la ambición desmesurada y de los miedos contemporáneos.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Núria Juanico Llumà]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/gusta-personajes-buenos-puedan-cosas-horribles-razon_128_5844834.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Sep 2026 16:01:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entrevista Oriol Canals]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Escritor. Publica la novela 'El quinto corazón']]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pilar Rahola, Cadaqués y los otros]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/pilar-rahola-cadaques_129_5844402.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/98cf56a0-7af6-4461-a8e8-ec8321457cdf_16-9-aspect-ratio_default_0_x2259y679.jpg" /></p><p>Pilar Rahola Martínez llegó a un momento, durante el Procés, en que se convirtió en la tertuliana orgánica y ubicua del independentismo. Estaba en todas partes, pontificaba sobre todo, se suponía que lo sabía todo. Hasta que todo se fue al garete y desapareció. Algunos ilustres antepasados Rahola que la precedieron también fueron, en su época, personajes destacados: abogados, políticos, negociantes, médicos, banqueros, arquitectos, editores... Y también desaparecieron, claro. Nada dura para siempre. Podríamos decir que ella es la última –hasta ahora– de una energética e influyente estirpe ampurdanesa. El periodista y escritor Xavier Febrés repasa las figuras relevantes en <em>Els Rahola, una saga infinita</em> (Editorial Gavarres).</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignasi Aragay]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/pilar-rahola-cadaques_129_5844402.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Sep 2026 10:00:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pilar Rahola]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Cuando lo explicaba la abuela no parecían hechos traumáticos, lo relataba como si fueran aventuras"]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/explicaba-abuela-no-parecian-hechos-traumaticos-relataba-fueran-aventuras_1_5844363.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/bf612a08-075a-46be-a60d-0d286ef4401a_16-9-aspect-ratio_default_0_x1732y137.jpg" /></p><p>“Tomé la decisión de contar esta historia cuando tenía unos 16 años, pero me di cuenta muy rápidamente de que aún no tenía los recursos ni suficiente madurez para hacerlo. Sabía que solo tenía una oportunidad para escribir esta novela, porque solo tienes una historia familiar. Por eso la dejé a un lado y fui volviendo a ella a lo largo de los años”, explica el escritor suizo Nelio Biedermann. Nacido en 2003 y estudiante de cine en Zúrich, Biedermann publicó <em>Lázár</em> (Edicions 62/Salamandra; con traducción al castellano de Ignasi Pàmies) cuando tenía 21 años y se ha convertido en todo un fenómeno. Aclamada por la crítica y elogiada por Dua Lipa y Patti Smith, la novela, escrita en alemán, se ha traducido a más de treinta idiomas, la revista <em>Forbes</em> ha incluido a Biedermann entre los 30 jóvenes más influyentes del mundo, y ya se han vendido sus derechos cinematográficos. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sílvia Marimon Molas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/explicaba-abuela-no-parecian-hechos-traumaticos-relataba-fueran-aventuras_1_5844363.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Sep 2026 09:28:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El escritor suizo Nelio Biedermann.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Nelio Biedermann, el prodigio de 23 años que ha revolucionado el mercado literario con una saga húngara]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la Cataluña del PSUC a la de CiU (sin olvidar al PSC)]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/cataluna-psuc-ciu-olvidar-psc_1_5844178.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/5360306a-0248-4070-93b8-4bb9e4ea495c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><h3>La Transición en Cataluña planteaba un doble reto para las autoridades postfranquistas. Por un lado, había cuajado un unitario movimiento opositor con una demanda clara de autogobierno. Por otro, la sociedad catalana se situaba a la izquierda ideológicamente, con un peso de comunistas y socialistas inédito en las Españas y, por tanto, susceptible de encabezar el autonomismo democrático. Visto desde Madrid –y contradiciendo el tópico de “<em>antes una España roja que rota</em>”—, daba más miedo la segunda eventualidad que la primera, dado que se veía posible controlar una futura Generalitat a través de una rebaja (o posteriormente armonización) competencial y/o una institución en manos más afines (la UCD local) o en representantes capaces de confrontar el sesgo marxista (fuera el histórico Josep Tarradellas, fuera el ascendente Jordi Pujol).Al menos esta es la hipótesis de trabajo del economista e historiador Eloi Gummà (Barcelona, 1996). A partir de su tesis doctoral, <em>Del antifranquismo al pujolismo</em> (Akal) intenta explicar de qué manera Cataluña pasó de una oposición democrática escorada a la izquierda a un autonomismo decantado hacia la derecha. Es decir, por qué circunstancias el partido de referencia pasó de ser del PSUC a la coalición Convergencia y Unión, y el liderazgo colectivo representado por la Asamblea de Cataluña fue cedido al personalismo de Jordi Pujol.El combate por la hegemonía<h3/><p>Según Gummà, la explicación hay que buscarla, como explicita en el subtítulo del libro, en "la pugna por la hegemonía". La ola neoliberal global de finales de la guerra fría se sincronizó con el contraataque liderado en España por los gobiernos de Madrid y por la patronal. Se trataba de la iniciativa política y económica frente a las izquierdas, los sindicatos... En este sentido, la ambición del autor, por plantearse preguntas pertinentes e incómodas y por inscribir el relato catalán en las dinámicas internacionales, es de agradecer. Más aún por hacerlo en catalán –a pesar de cierta incoherencia a la hora de traducir las citas–, dentro de esta nueva colección de ensayo (Voces de Clio), dirigida por el historiador –y autor del prólogo y director de la tesis— Xavier Domènech.La complicidad entre Gummà y Domènech es evidente –no solo por algún informal Xavi que leemos–. Ambos se inscriben en la escuela historiográfica que, a partir de los ya eméritos Pere Ysàs y Carme Molinero, ha reivindicado el papel decisivo jugado por el entorno comunista en imposibilitar la continuidad de la dictadura a la muerte de Franco, en zurcir el tejido social catalán y en situar a Cataluña como acicate de las demandas democráticas y autonómicas. Ahora bien, esta genealogía no está exenta de algunas interpretaciones discutibles.Por una parte, existe un cierto maniqueísmo al caracterizar el unitario antifranquismo en torno al PSUC como el ideal, sin quizás tener presente que las dinámicas democráticas necesitaban integrar a sectores no partícipes en la lucha por las libertades. Sin quitar importancia al papel de los opositores, estos representaban solo una parte de todo el universo ciudadano. Por otra, existe una aceptación acrítica de la imagen creada por el propio pujolismo. Ciertamente, durante 23 años la Generalitat actuó como si fuera un gobierno nacional y hegemónico. Ahora bien, en aquellos mismos años tenemos un diferencial de voto (menor participación en las elecciones autonómicas) y unas mayorías consolidadas en favor de la izquierda en muchos municipios (incluidos los grandes) y, sobre todo, en Madrid. A veces, la tentación de teorías conspiratorias pueden distraernos de explicaciones más mundanas.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jaume Claret]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/cataluna-psuc-ciu-olvidar-psc_1_5844178.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Sep 2026 05:15:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un mitin del PSUC en mayo de 1977]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[En el ensayo 'Del antifranquismo al pujolismo', Eloi Gummà intenta explicar de qué manera Cataluña pasó de una oposición democrática escorada a la izquierda a un autonomismo decantado hacia la derecha]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Cuando se pone precio a la vida y a la muerte, la moral cambia”]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/pone-precio-vida-muerte-moral-cambia_128_5844174.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/18c63c51-5457-4cb4-ad5a-e2f3ea5fc003_16-9-aspect-ratio_default_0_x4166y1634.jpg" /></p><p>Lo que ha pasado con <em>El precio de nacer</em> (Proa/Temas de Hoy), la cuarta novela de <a href=""  rel="nofollow">Laura Gost</a> (Sa Pobla, 1993), es bastante insólito. Antes de publicarla –llega este miércoles a las librerías–, ya tiene cerradas siete traducciones y una producción audiovisual en marcha de la mano de una empresa estadounidense. Desde las primeras páginas del libro ya queda muy claro que estamos ante un <em>thriller</em> redondo, lleno de giros, con una historia voraz que transcurre en un futuro distópico y que mantiene la tensión narrativa gracias a un pulso y a una precisión quirúrgicos. El libro parte del deseo de Rai y Liza de ser padres. La pareja vive en un mundo superpoblado en el que, para llevar adelante un embarazo, hay que conseguir antes un "relevo": alguien que ceda su propia vida por la criatura. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Núria Juanico Llumà]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/pone-precio-vida-muerte-moral-cambia_128_5844174.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Sep 2026 05:02:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La escritora Laura Gost fotografiada en la librería Laie de Barcelona.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Escritora. Publica la novela 'El precio de nacer']]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un buen libro contra la domesticación]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/buen-libro-domesticacion_1_5842265.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/b1b44b13-50a8-4bf5-8f8f-07c67a7d8e65_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><h3>En <em>Teoría de géneros</em>, segundo libro de Josep Girós (Tarragona, 1968), el arquitecto y escritor pone el foco en una tentación tan antigua como el ser humano: clasificar aquello que no entiende. La literatura tampoco se escapa: novela, poesía, ensayo, <em>thriller</em>, autobiografía, ciencia ficción... Géneros, subgéneros, etiquetas o compartimentos que prometen orientarnos antes de abrir un libro y que, a menudo, solo sirven para decirnos qué debemos esperar de él. Girós escribe precisamente en contra de esta necesidad de poner cada cosa en su lugar. El autor juega con la misma idea de clasificar hasta hacerla tambalear. Y lo hace con una paradoja que recorre todo el libro: juega a clasificar mientras cuestiona la clasificación. En lugar de aceptar las divisiones académicas de los géneros, propone una mirada propia, deliberadamente excéntrica, y convierte la taxonomía literaria en un terreno de juego. El libro no quiere resolver qué es una novela, un poema o un ensayo, sino preguntarse por qué nos calma saberlo. Clasificar un libro también es domesticarlo: anticiparlo, reducir su misterio. Girós parece sospechar que la literatura empieza a perder algo justo en el momento en que creemos haberla entendido. <em>Teoría de géneros </em>se aleja del ensayo literario solemne, aquel que parece exigir al lector que mantenga una cierta gravedad incluso cuando habla de libros. Aquí no hay ninguna voluntad de construir un sistema definitivo de erigir una nueva Biblia de la clasificación. La propuesta tiene más interés cuando se resiste a ser convertida en doctrina. Y aquí aparece una de sus mejores armas: el humor. No como adorno, sino como una manera de pensar. Girós usa la broma para desmontar la formalidad con la que a menudo hablamos de literatura y de cultura, esta necesidad ridícula de convertir cualquier experiencia lectora en una operación de prestigio. Dejar espacio para el error y la sorpresa<h3/><p><em>Teoría de géneros</em> es menos un manual que una provocación. No ofrece una brújula para que el lector no se pierda, sino que le sugiere una idea mucho más incómoda: quizás perderse es, de hecho, la mejor manera de leer. La paradoja es deliciosa: para rebelarse contra las clasificaciones, Girós tiene que fabricar otras (narraciones inacabadas, narraciones admirablemente incomprensibles, narraciones traducidas más de una vez al catalán, etc.). El juego también tiene reglas, pero estas no pretenden encarcelar la literatura, sino demostrar que toda frontera es provisional, artificial y revisable.Esta conciencia salva <em>Teoría de géneros</em> de convertirse en un mero catálogo de excentricidades. Por debajo del juego hay una cuestión más profunda: ¿qué pasa cuando dejamos de leer para confirmar aquello que ya sabíamos? En una época en la que los algoritmos deciden cada vez más qué leemos, dejar espacio al error y a la sorpresa es casi un acto de resistencia. Josep Girós no pide que abandonemos los géneros, sino que no los convirtamos en fronteras. La literatura más viva siempre ha sido un poco contrabandista: entra en territorios que no le corresponden, mezcla registros, roba formas y desobedece las etiquetas que intentan retenerla. Al fin y al cabo, el libro parte de una pregunta aparentemente modesta y acaba tocando una cuestión esencial: ¿hasta qué punto necesitamos ordenar el mundo para poder habitarlo? Girós responde con una propuesta que prefiere la grieta al muro, la curiosidad a la certeza y el desorden a la tranquilidad de tenerlo todo clasificado. Quizás leer no consiste en saber en qué estante debemos poner un libro. Quizás consiste en sacarlo del estante y ver qué pasa.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anna Carreras Aubets]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/buen-libro-domesticacion_1_5842265.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Sep 2026 05:18:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Librería Calders.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[En 'Teoría de géneros', Josep Girós pone el foco en una tentación tan antigua como el ser humano: clasificar aquello que no entiende]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ramon Mas: "Las heridas que llevamos son lo que nos hace diferentes de los demás"]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/ramon-heridas-llevamos-son-diferentes_1_5842070.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/83340934-90c2-4add-930b-18989d00e497_16-9-aspect-ratio_default_0_x1324y0.jpg" /></p><p>Una mañana cualquiera, el universo le tiende una trampa a Nofre Canadell, y cuando vuelve en sí, todavía aturdido y con la palabra <em>spricka</em> tatuada en el muslo, se pone en contacto con su mujer y sus hijos y se da cuenta de que, sin saber cómo, han pasado quince años. "Su vida no podrá volver a ser como antes –adelanta <a href="https://es.ara.cat/cultura/leer/amigos-muertos-recuerdan-suenos-tuvimos_128_4993608.html" >Ramon Mas (Sant Julià de Vilatorta, 1982)</a>, que este septiembre publica la novela <em>Sempre és massa tard</em> (L'Altra)–. Hace mucho tiempo que doy vueltas a esta historia. La primera idea la debí tener siete u ocho años atrás. Giraba en torno a un padre que no podía recuperar el contacto con sus hijos ni con su mujer después de caer en una grieta temporal". </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Nopca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/ramon-heridas-llevamos-son-diferentes_1_5842070.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Sep 2026 17:01:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El escritor y editor Ramon Mas, este agosto en Barcelona]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[La novela 'Siempre es demasiado tarde' parte de la caída de un hombre de 30 años en una grieta temporal que le cambia la vida para siempre]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Melodrama familiar en el sudeste asiático]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/melodrama-familiar-sudeste-asiatico_1_5841721.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/8624ffa3-04a0-4f2a-a05e-3d88014734df_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><h3>La impresión es que Tash Aw (Taipéi, Taiwán, 1971), escritor inglés hijo de padres chinos que se crió en Malasia, ha concebido y ha escrito su última novela, <em>El sur</em>, como un compendio de muchas de las fricciones, las contradicciones y los choques que definen el mundo vasto, heterogéneo y complejísimo del sudeste asiático.En las poco menos de doscientas cincuenta páginas que tiene la novela, juegan un papel troncal las disputas y las discrepancias generacionales, el conflicto de clase, la inestabilidad y los cambios provocados por la rápida transición de una sociedad de economía eminentemente rural hacia una sociedad de economía mayoritariamente urbana, un despertar sexual que no encaja en los rígidos códigos sociales imperantes, los desfases entre tradición y modernidad, los estragos de una emergencia climática incipiente pero ya severa... Aunque, como ya he dicho, la novela no llega a las doscientas cincuenta páginas, tiene un afán panorámico y un aliento totalizador bastante considerables. Quizás porque, según ha anunciado el autor, es solo el primer volumen de lo que tiene que acabar siendo una tetralogía.Épica del detallismo<h3/><p>La premisa argumental de la novela es literaria y humanamente inflamable. Un viejo granjero malasio acaba de morir y ha legado la granja familiar a su nuera, Sui. El granjero ha testado así en parte porque Sui es una mujer lista y resuelta, pero también porque él tuvo dos hijos, uno con su esposa, el otro con su amante. Por si todo esto no supusiera suficiente complicación, el hijo legítimo del granjero, Jack, el marido de Sui, se desentendió años atrás de la granja y ha trabajado como maestro durante décadas en la ciudad, mientras que el hijo ilegítimo, Fong, es quien, con penas y trabajos y dejándose la piel de sol a sol, ha hecho que la granja no se convirtiera en un desierto improductivo. ¿Melodramático? Eso no es nada. Resulta que el hijo de Jack, Jay, y el hijo de Fong, Chuan, que no podrían ser más diferentes –Jay es un adolescente de diecisiete años sensible e instruido, de ciudad, mientras que Chuan, dos años mayor, se ha criado asilvestrado–, se sienten atraídos el uno por el otro, y se desean y se lían.Materiales de melodrama, todo ello. Pero ya se sabe que, en literatura, no son los materiales lo que importa sino la manera en que estos se abordan, se trabajan, se dirigen y se hacen expresivos. Del argumento de <em>El sud</em>, tanto se podría sacar un telefilme de sobremesa como una novela de Faulkner. Tash Aw está más cerca de Faulkner, aunque sería un Faulkner de sensibilidad y autoconsciencia <em>queer</em>, menos violento y más intimista.Ambientada entre el pasado de los años 90 (la trama de la granja) y un presente indeterminado, y narrada por uno de los protagonistas, Jay, el cual va pasando de la primera persona a la tercera, <em>El sur </em>crece y se va desplegando a partir de una especie de épica del detallismo. Es un detallismo que explora de manera precisa e intensa tanto el despertar a la vida de un par de adolescentes como las frustraciones y los fracasos de un grupo de adultos obligados a vivir en un mundo trastornado por crisis económicas y climáticas, pero que igualmente se esfuerzan en intentar encontrar sentido a la vida, aunque sea aferrándose a un trozo de tierra seco e inhóspito.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pere Antoni Pons]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/melodrama-familiar-sudeste-asiatico_1_5841721.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Sep 2026 06:30:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Niebla en Kuala Lumpur, Malasia]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Tash Aw se revela, en 'El sur' -finalista del premio Booker- como un William Faulkner de sensibilidad y autoconciencia 'queer', menos violento y más intimista]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres estafadores a la orilla del Támesis: una historia del Londres tardocapitalista]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/tres-estafadores-orilla-tamesis-historia-londres-tardocapitalista_1_5840753.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/f11e0977-874b-4afc-9b77-33c5291f45c7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>La versión original del título, <em>London falling</em>, es tan acertada como intraducible porque, además de ser casi homónima de uno de los discos más importantes de la música inglesa de la década de los 70 del siglo XX –el <em>London calling</em> de The Clash– consigue aglutinar dos de los ejes principales alrededor de los cuales gira la nueva y brillante investigación periodística de <a href="https://llegim.ara.cat/actualitat/arribar-sigut-deixar-buscar-veritat_1_1057404.html" >Patrick Radden Keefe</a>: dos caídas al vacío, dos decadencias. La primera caída y la más obvia es la de un chico de diecinueve años desde el balcón de un edificio de lujo a las aguas del Támesis, víctima de una telaraña de mentiras y estafas que él mismo contribuyó a generar, y la segunda es la de la ciudad de Londres, entregada hace años a la liberalización total de la economía y convertida así en una pista de aterrizaje gratuita para millonarios oligarcas extranjeros con mucho dinero por blanquear y ningún escrúpulo. Reflejándose en el Londres de la Revolución Industrial que noveló Charles Dickens, Radden Keefe retrata el Londres del siglo XXI, una ciudad de cristal que ha edificado montañas de riqueza sobre edificios vacíos que hacen de pantalla para inversiones de capital de origen criminal, una ciudad donde los inversores cenan en restaurantes de cinco tenedores mientras buscan a la siguiente víctima a quien vender un bloque de pisos en Abu Dabi.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Espasa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/tres-estafadores-orilla-tamesis-historia-londres-tardocapitalista_1_5840753.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Sep 2026 05:16:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Londres]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Dos de los ejes principales alrededor de los cuales gira la nueva y brillante investigación de Patrick Radden Keefe, 'El hijo del oligarca', son dos caídas al vacío]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Maria Barbal: "Llegaron a escribir que yo era la Heidi de la literatura catalana"]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/maria-barbal-llegaron-escribir-heidi-literatura-catalana_1_5839849.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/27e07cc5-5276-4bf2-bf44-4f7b43d986fd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Aunque la humildad y la timidez que la acompañan desde siempre le dificulten expresarse con muchas expansiones, <a href="https://es.ara.cat/cultura/tuve-ninez-feliz-ahora-quiero-recuperar-luz_128_4478996.html" >Maria Barbal </a>(Tremp, 1949) está contenta de contar, desde este septiembre, con una biografía literaria como la que le ha dedicado <a href="https://www.ara.cat/cultura/carme-arenas-latac-estrategia-meditada_1_2368841.html" >Carme Arenas</a> (Granollers, 1954), <em>Paraules per al silenci </em>(Columna). "Carme se interesó desde muy pronto en mi escritura, y le estoy agradecida de que fuera así. Al final he acabado convertida en una de las fuentes de documentación para su libro —admite con una sonrisa mínima—. Aunque en un primer momento me resistiera un poco al proyecto, tengo que reconocer que he acabado sacando beneficios. Me ha ayudado a tener conciencia de la trayectoria que he tenido, y también a recordar de qué personas vengo". </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Nopca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/maria-barbal-llegaron-escribir-heidi-literatura-catalana_1_5839849.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2026 07:53:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La escritora Maria Barbal y la crítica literaria Carme Arenas durante la presentación de la biografía sobre la autora.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[La vida y obra de Maria Barbal motiva 'Palabras para el silencio', de Carme Arenas, donde es descrita como una autora humilde, tenaz y libre]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El día que Mercè Rodoreda fue a ver 'Emmanuelle']]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/dia-merce-rodoreda-ver-emmanuelle_130_5839795.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/2a30b561-883b-4574-92fc-1d22ee87f3af_16-9-aspect-ratio_default_0.png" /></p><p>"Estimada Mercè: hace tiempo que no sabemos nada de ti. ¿Qué haces? ¿Dónde estás? ¿Cómo estás? [...] Ya ves que estoy [sic] en la Molina, donde hago una cura de reposo de <em>pànxing</em>". Esta es la postal que la pintora y pedagoga Susina Amat i Juvé (Barcelona, 1912-1983) envió el 20 de julio de 1971, desde el Pirineo catalán, a <a href="https://llegim.ara.cat/actualitat/viatge-intimitat-merce-rodoreda_1_3946498.html" >Mercè Rodoreda</a> (Barcelona, 1908 - Gerona, 1983), de quien se había hecho amiga cuando trabajaban en el Comisariado de Propaganda de la Generalitat, en plena Guerra Civil. La autora, que en aquellos momentos ultimaba una de sus novelas más emblemáticas, <em>Mirall trencat </em>(1974), le contestó desde Viena tres semanas más tarde para ponerla al corriente del mal momento por el que pasaba: "Hace cerca de cuatro meses que estoy [sic] en Viena, donde una persona muy querida por mí se va muriendo poco a poco después de un par de operaciones en el cerebro".</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Nopca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/dia-merce-rodoreda-ver-emmanuelle_130_5839795.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2026 05:16:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mercè Rodoreda, en 1967, con Susina Amat, su hija Anna Maria Saludes y el propietario de la Fonda del Llac, en Coll de Nargó]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA['Cartas a las amigas reencontradas' permite reconstruir la relación de la autora de 'La plaza del Diamante' a lo largo de casi dos décadas con Susina Amat, Julieta Franquesa y Carme Manrubia]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dime qué libros lees y te diré cómo eres]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/dime-libros-lees-dire_129_5838885.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/6ae04b61-5b91-4213-8c3b-593d90cb9b39_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><h3>Hace tiempo que me fijo en que, especialmente en las películas o series románticas, las acciones quedan desvinculadas de los personajes. Es decir, cuando un personaje se encapricha de alguien, le quiere haga lo que haga. Así, las mentiras, los abandonos o las crueldades no disuelven nunca el enamoramiento, porque lo que se quiere es una esencia y los comportamientos son solo ruido ambiental que, como máximo, molesta. De hecho, es el mismo mecanismo detrás de la astrología o de la decisión de votar a un partido político porque confiamos más en lo que dice que hace, que en lo que realmente hace. Si queremos luchar contra este mal hábito que es el pensamiento acrítico o mágico, pero no sabemos por dónde empezar a conocer de verdad a una persona, estamos de enhorabuena porque la literatura nos puede echar una mano. La investigadora Annalyn Ng y su equipo llevaron a cabo un estudio con el objetivo de averiguar hasta qué punto los libros que elegimos leer dicen algo de quiénes somos. Para hacerlo, tomaron más de 24.000 etiquetas que los lectores de Goodreads pusieron sobre sus lecturas y las cruzaron con los perfiles de personalidad de 61.662 personas, medidos con el <em>big five</em>, cinco dimensiones independientes, cada una entendida como un continuo (es decir, todos nos situamos en algún punto en cada una de ellas): la apertura es la curiosidad intelectual y la atracción por la novedad; la responsabilidad sería la organización y la disciplina; la extraversión es la necesidad de estímulo social; la amabilidad sería la empatía y la cooperación; y, finalmente, el neuroticismo, que es la tendencia a experimentar emociones negativas.¿Qué buscan los lectores más abiertos?<h3/><p>Encontraron que las personas con apertura buscaban novela filosófica, lecturas universitarias y clásicos, mientras que los menos abiertos, fantasía ligera y contenido fácil de digerir. Las neuróticas elegían narrativas que reflejaban su propio estado, como finales tristes, temas de salud mental o realidades alternativas que les permitían escapar de ello. En cambio, las emocionalmente estables iban hacia la autoayuda y la no ficción. Las responsables leían para formarse, y las que lo eran menos buscaban humor y libros juveniles. Las extrovertidas preferían temas sociales, como memorias y novela romántica, mientras que a las introvertidas les gustaba la fantasía, la ciencia ficción, el terror y el manga.La correlación más alta de todo el estudio fue con el grupo de etiquetas <em>back-burner</em>, las que se ponen a los libros que se han aparcado: los títulos que más gente empieza pero no termina eran precisamente los que gustaban a las personas con mayor apertura mental. Así que, para empezar a saber cómo es la persona que tenemos delante, ahora ya no nos bastará con saber si le gusta leer, sino que habrá que preguntarle qué lee y también qué libros deja a medias. Sherlocks literarios o astrólogos: elegid a vuestro luchador.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Leticia Asenjo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/dime-libros-lees-dire_129_5838885.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Sep 2026 05:15:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Éramos diez lectores]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Cada vez hay menos excusas para no leer en catalán"]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/vez-hay-excusas-no-leer-catalan_1_5838295.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/9cb8b163-7b5a-4c21-8216-30cd750c1362_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Año tras año, la <a href="https://es.ara.cat/cultura/leer/diez-razones-no-perderse-semana-libro-catalan_130_5500058.html" >Semana del Libro en Catalán</a> crece en todos los sentidos. En 2025, la cifra de ventas se elevó hasta el récord de los 820.000 euros –un 15% más que la edición anterior–, recibió más de 100.000 visitantes y ocupó 8.900 m<sup>2</sup>, con 94 casetas, 312 expositores y la presencia de 265 sellos editoriales de todos los territorios de habla catalana. Este año, el recinto del paseo Lluís Companys de Barcelona —ubicación que la Semana recuperó el año de la Copa América, debido a la competición deportiva y que impidió que se hiciera en el Moll de la Fusta— crecerá hasta los 9.000 m<sup>2</sup>, contará con 98 casetas, 332 expositores y 282 sellos editoriales.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Nopca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/vez-hay-excusas-no-leer-catalan_1_5838295.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Sep 2026 12:24:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Semana del Libro en Catalán es el gran espacio de encuentro entre lectores, editores, libreros y autores.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[La Semana del Libro en Catalán, que se celebrará del 18 al 27 de septiembre, contará con la participación de 282 sellos y programará 350 actividades apelando a un público transversal]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los idiotas útiles de la derecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/idiotas-utiles-derecha_129_5838148.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/5a8c4522-93a5-48b3-a614-a9582bc0f163_16-9-aspect-ratio_default_1060362.jpg" /></p><p>El historiador francés Johann Chapoutot se ha sumergido en la <a href="https://es.ara.cat/cultura/arte/republica-weimar-alemania-faro-cultura-europea_1_5334861.html" >Alemania de Weimar</a> para ver quién hizo posible el acceso de Hitler al poder. Lo ausculta con detalle en <em>Los irresponsables </em>(Angle Editorial, en traducción de Andreu Gomila). Ahora que vemos, aquí y en todas partes, cómo tanta gente compra el relato fatalista y enfurecido de la ultraderecha ("primero los de casa"), merece mucho la pena esta lectura. Los paralelismos son tan evidentes que dan miedo. Es un libro que emocionalmente remite, y pone todo el contexto histórico, a <em>La cinta blanca</em>, la gélida película de <a href="https://www.ara.cat/cultura/cinta-banca-michael-haneke_7_1404662.html" >Michael Haneke</a>.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignasi Aragay]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/idiotas-utiles-derecha_129_5838148.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Sep 2026 10:01:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adolf Hitler dando un discurso]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando las hortensias eran azules]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/hortensias-azules_129_5837913.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/10382d5a-3dca-4110-8353-1c4cde10ccf8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Este verano hemos ido a Bretaña para reencontrar un paisaje que nos sedujo hace ya años y, sobre todo, para poder descansar unos días del calor sofocante y agobiante que teníamos en casa. Conseguimos este objetivo porque el aire del Atlántico paraba los termómetros de día y refrigeraba las noches junto al mar.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sílvia Soler]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/hortensias-azules_129_5837913.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Sep 2026 05:17:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una hortensia azul]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nueva protesta de los trabajadores de bibliotecas para visibilizar su "malestar"]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/nueva-protesta-trabajadores-bibliotecas-visible-malestar_1_5837323.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/84bd1eb3-601b-45c2-ac73-f978c84edf10_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>El comité de empresa del Consorci de Biblioteques de Barcelona ha hecho este martes, delante de la Sagrada Familia, <a href="https://es.ara.cat/sociedad/barcelona/plantilla-bibliotecas-barcelona-aprueba-mantener-huelga-indefinida-durante-verano_25_5792813.html" >una llamada a toda la plantilla a secundar de forma masiva la huelga</a>, que se mantiene activa desde finales de mayo. En la concentración han participado una cincuentena de trabajadores, pero su petición ha tenido una repercusión inmediata y notable, porque solo 4 de las 37 bibliotecas han abierto las puertas. "Ha habido un seguimiento de un 60% de la plantilla que tenía que trabajar en el turno de mañana respecto de un 40% de la plantilla que está trabajando a puerta cerrada", ha explicado Ferran Burguillos, gerente del Consorci de Biblioteques.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Nopca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/nueva-protesta-trabajadores-bibliotecas-visible-malestar_1_5837323.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Sep 2026 11:14:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una imagen de la protesta de los trabajadores de bibliotecas delante de la Sagrada Familia]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Las protestas de los trabajadores arrancaron hace más de tres meses y durante este tiempo se han mantenido el 70% de los equipamientos abiertos]]></subtitle>
    </item>
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