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    <title><![CDATA[Ara en Castellano - periodismo]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.ara.cat/etiquetes/periodismo/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara en Castellano - periodismo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
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      <title><![CDATA[Ocho maneras de recuperar el control ante la avalancha de noticias]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/ocho-maneras-recuperar-control-avalancha-noticias_130_5814991.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/d3da7005-5017-4cad-b1c5-87f9659d2216_16-9-aspect-ratio_default_0_x4469y1397.jpg" /></p><p>Cada día recibo, de media, 370 notificaciones en el móvil y 110 son de medios de comunicación. Si no tuviera el móvil siempre en silencio cada cuatro minutos sonaría un <em>ding</em> estridente y molestaría a los compañeros de trabajo. Sí, soy periodista y estar informado es mi obligación. Pero la mía no es una situación tan excepcional: quien más quien menos recibe más de un centenar de alertas al día —y por eso ahora es de buena educación tener el sonido del teléfono desactivado.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric Borràs Abelló]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Aug 2026 06:03:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Leer noticias en el ordenador]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Siempre es mejor ir a buscar las noticias a los medios de referencia, pero también tienes margen con las grandes plataformas tecnológicas]]></subtitle>
    </item>
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      <title><![CDATA[Cómo construir una "dieta mediática saludable", según psicólogos y expertos]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/construir-dieta-mediatica-saludable-psicologos-expertos_1_5814883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/5d4ba879-c5c4-44df-9615-81035e8bbd7b_16-9-aspect-ratio_default_0_x1869y572.jpg" /></p><p>Redes sociales, alertas, diarios digitales, pero también ediciones en papel, televisiones y radios. Actualmente, la información puede llegar por muchos canales y prácticamente sin parar. Aunque estar informado es esencial para participar de la democracia, en los últimos años se ha detectado que el exceso de consumo de noticias puede pasar factura. Los psicólogos lo llaman fatiga informativa. ReachLink, plataforma dedicada al apoyo en salud mental, lo define como "un estado de agotamiento cognitivo y emocional que se desarrolla cuando se está expuesto a los medios de comunicación de manera continuada a lo largo del tiempo. No se trata solo de notarse cansado de oír malas noticias. Es una respuesta psicológica específica al flujo incesante de información que caracteriza el consumo de medios moderno. Es posible que lo experimentes como una sensación de angustia, entumecimiento o, simplemente, de ser incapaz de procesar ni un titular más". </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandra Palés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/construir-dieta-mediatica-saludable-psicologos-expertos_1_5814883.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 19:30:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un chico leyendo el diario]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Los expertos recomiendan establecer un límite al consumo de noticias para no caer en un agotamiento mental]]></subtitle>
    </item>
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      <title><![CDATA[Periodismo e inmigración, los problemas de un diálogo]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/defensor-del-lector/periodismo-e-inmigracion-problemas-dialogo_129_5814663.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/33a83bdc-f63e-42bb-b020-deb02757cb19_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>El lector Albert Martín Ballesta me remite un correo que suscita el tema del tratamiento periodístico de la inmigración, delicado en esencia y aún más cuando se la relaciona con la delincuencia y en unos momentos de tensión gravísima en Ceuta y Melilla. Reproduzco la parte que va al meollo de la cuestión y le agradezco una propuesta tan razonada de reflexión.“Hago este comentario a raíz de la noticia del ARA de que han muerto a tiros un menor en un parque de Barcelona. Veo que habitualmente, cuando se habla de delitos, homicidios, etc., no se informa de la nacionalidad de la víctima ni de los agresores. Entiendo la argumentación que se da a menudo de no querer estigmatizar la posible condición de extranjero/inmigrante (todos somos personas) y que no se quieren dar argumentos a los xenófobos y a la extrema derecha, pero:- creo que este criterio corresponde a una época en la que la inmigración no representaba el volumen de población de ahora;- no es ninguna muestra estadística, evidentemente, pero he constatado en mi entorno, bastante diverso y de diferentes niveles de educación y de mentalidad más bien de izquierdas, que el primer pensamiento ante estos hechos es que se trata de extranjeros (yo mismo reconozco que es lo primero que se me viene a la cabeza antes de hacer el esfuerzo intelectual de relativizarlo), por lo cual:- si no decimos la procedencia y ante la falta de este dato, el 100% de los hechos delictivos se atribuyen de entrada a la inmigración (y esto va calando);- si decimos la procedencia pueden pasar dos cosas. Una, que el % de autores y de víctimas quede más repartido entre nacionales e inmigrantes. La otra, que el % atribuible a la inmigración sea más alto de lo que correspondería por su peso demográfico, caso en el cual tenemos realmente un problema como sociedad y no se puede esconder la cabeza bajo el ala. Porque, efectivamente, todos somos personas, pero en la segunda hipótesis, el origen cultural en sus consecuencias negativas (bandas latinas, p.ej.), el caldo de cultivo que significa la vulnerabilidad de la mayoría de los que llegan, el incremento de población que resulta del reagrupamiento familiar y de la propia reproducción biológica, y el hecho de que es dudoso que encuentren el trabajo que no encuentran sus progenitores, etc., nos abocan a una situación de conflictividad social <em>in crescendo</em> que no puede ser ignorada por un medio informativo (porque después nos extrañamos de cómo sube la extrema derecha). Así, por ejemplo —concluye—, en <a href="https://www.ara.cat/societat/radiografia-immigracio_136_4930699.html" >uno de los magníficos dossieres que hace el ARA</a>, en cuanto a la pieza que dedicó a <a href="https://es.ara.cat/sociedad/inmigracion/extranjeros-cometen-delitos-graves-permisos_130_4934748.html">inmigración y delincuencia</a>, si se analizaba desde una óptica diferente a la del diario era fácil deducir que, cuanto menos porcentaje de extranjeros, habría muchos menos delitos de todo tipo. Como me decía un amigo: está clarísimo que la inmensa mayoría de inmigrantes no son delincuentes, pero si nos han venido 2 millones, solo que un 1% lo sea, la policía tiene un problema y la sociedad más”.El director adjunto, Ignasi Aragay, nos da la versión del diario:“Sobre la cuestión de si es necesario identificar nacionalidad, origen o etnia cuando se habla de personas que han cometido delitos, el criterio general del diario es no hacerlo para no estigmatizar colectivos. Solo se hace excepción cuando se considera relevante para la comprensión misma de la noticia: por ejemplo, si se trata de una banda "latina" o de un grupo mafioso vinculado a una nacionalidad o entorno geográfico concreto.En cualquier caso, es un debate que tenemos internamente abierto porque, en efecto, la sociedad catalana es hoy mucho más diversa que hace unas décadas y, por tanto, la identificación de esta diversidad cada vez aporta más claves a la hora de explicar fenómenos colectivos relevantes, sea en la cuestión de la seguridad ciudadana (hurtos y violencia en la calle) como en otras realidades relevantes en los campos de la educación, la vivienda, el mercado laboral, los abusos sexuales, la salud mental, etc.Asimismo, somos conscientes de que, en el contexto de polarización creciente, tanto el hecho de identificar como de no identificar los orígenes e identidades en noticias con un trasfondo delictivo puede ser fácilmente manipulado, malinterpretado y distorsionado. De ahí que, cada vez más, lo analicemos caso por caso y vigilemos la manera cómo lo decimos (o no lo decimos) y la relevancia que le damos (por ejemplo, si lo incluimos o no en los elementos de titulación)”.Ante una cuestión tan sensible, la manera más honesta que tiene el periodismo de abordarla es siguiendo al pie de la letra los códigos deontológicos. El Código Deontológico del periodismo en Cataluña y el de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), actualizados en 2025 y 2026, respectivamente, determinan no marcar procedencias, y uno y otro han elaborado anexos sobre el tema en concreto, de cara a proscribir la xenofobia. Este aspecto merece, si procede, una atención doble, no solo por el estricto respeto de los derechos humanos, sino también para evitar hacer el juego a populismos ultras en auge que centran sus discursos en recortar derechos a la inmigración.Los códigos prevén, sin embargo, las excepciones informativas con denominación de origen genérica, las bandas o mafias definidas por un locativo a las cuales también se refieren el lector y el director adjunto; la ampliación de la noticia sobre la muerte del joven (4 de julio) que cita el lector da a entender que podría relacionarse con bandas latinas. El debate que propone Albert Martín Ballesta, con una amplia trayectoria cívica, se deberá tener en cuenta también para evitar una criminalización de la inmigración por una semántica elíptica que induzca a inferir que el anonimato de la procedencia se debe a que el delincuente es extranjero. Si tomamos el tristemente actual problema de la violencia doméstica y de género, que es la de mayor prevalencia periodística, veremos que, según datos contrastados de diversas fuentes estadísticas, la mayoría de los agresores o denunciados son de nacionalidad española.Debemos contextualizar que estamos en un momento de replanteamiento de la definición de ciudadanía a partir del crecimiento exponencial de la inmigración que anota el remitente. Venimos de una tradición integradora —Campalans, Vicens, Candel...— que recoge y difunde institucionalmente con convicción y fuerza el presidente Pujol, y que culmina con la teoría de las identidades concéntricas que propulsa el presidente Maragall, a partir de los artículos políticos del abuelo Joan y de Václav Havel. El Estatuto de 2006, que tiene un preámbulo antológico muy de Quim Nadal, donde se habla de Cataluña como nación, se abre —¡primera frase!— con un canto a la diversidad: “Cataluña se ha ido haciendo en el transcurso del tiempo con las aportaciones de energías de muchas generaciones, de muchas tradiciones y culturas, que han encontrado aquí una tierra de acogida”. Cuando las cifras de inmigración se disparan, la investigación sociológica aporta una reevaluación constante en la intersección entre la integración y la multiculturalidad, y es normal que se mencionen los orígenes de una manera natural no dolosa, como ahora en el artículo del 27 de junio sobre las jóvenes promesas del Barça, La Masia que puede devenir el país por sinécdoque, la “mi casa es tu casa si es que hay casas de alguien” del gran Jaume Sisa. He verificado que la redacción del ARA lo tiene muy claro y lo ha demostrado ampliamente, con la pieza sobre inmigración y delincuencia que cita Martín Ballesta, el resto de los 15 artículos <a href="https://www.ara.cat/societat/radiografia-immigracio_136_4930699.html" >del dossier del 11 de febrero de 2024</a> de radiografía de la inmigración y los numerosos reportajes, artículos de opinión y otros dossieres publicados sobre la materia.<em>El Defensor del Lector toma conocimiento de las dudas, sugerencias, críticas y quejas sobre los contenidos del diario en sus ediciones digital y en papel, y cuida que el tratamiento de las informaciones sea </em><a href="https://es.ara.cat/defensor-del-lector/estatuto-defensor-lector-ara_1_5010434.html" ><em>conforme a los códigos deontológicos</em></a><em>.</em><em>Para </em><a href="https://es.ara.cat/defensor-del-lector/contactar-defensor-lector_1_5010776.html" ><em>contactar con el Defensor del Lector</em></a><em> puede enviar un correo electrónico a eldefensor@ara.cat o registrar un mensaje de no más de un minuto al número de WhatsApp 653784787. En todos los casos, es necesaria la identificación con nombre, apellidos y número de DNI.</em></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antoni Batista]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/defensor-del-lector/periodismo-e-inmigracion-problemas-dialogo_129_5814663.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 16:01:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los flotadores con los cuales muchos inmigrantes han llegado a la playa de Ceuta]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La IA y el futuro del conocimiento de la humanidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/ia-futuro-conocimiento-humanidad_129_5805858.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/83d0eeb8-f7da-409f-8629-0e4638d9290d_16-9-aspect-ratio_default_0_x1570y969.jpg" /></p><p>A lo largo de la historia, la humanidad solo ha tenido un sistema para hacerse preguntas y responderlas: los otros humanos. Cuando queríamos saber algo, preguntábamos al médico, al maestro o al vecino que sabía; leíamos el periódico, que pagaba a periodistas para investigar; consultábamos libros, revistas o webs escritas por expertos. Este sistema humano de preguntas y respuestas funcionaba como funcionaba: era lento, imperfecto y desigual. Pero tenía una arquitectura de incentivos que, mejor o peor, sostenía la producción de conocimiento. Los productores de información (diarios, revistas, investigadores, creadores) invertían tiempo y recursos en generar contenido de calidad.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joseph Stiglitz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/ia-futuro-conocimiento-humanidad_129_5805858.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jul 2026 12:38:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aplicaciones de inteligencia artificial]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El diablo y los pies de foto]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/defensor-del-lector/diablo-pies-foto_129_5802310.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/97abd64e-06ae-4759-ae69-be1818e2e262_16-9-aspect-ratio_default_0_x2465y2303.jpg" /></p><p>La suscriptora Teresa Maria Castanyer nos hacía ver, muy acertadamente, que errábamos en un pie de foto según el cual el Santo Padre estaba en una misa, cuando en realidad estaba en la ventana del palacio apostólico desde donde reza el ángelus dominical. Pero resulta que, al ver <a href="https://es.ara.cat/defensor-del-lector/papa_129_5767778.html" >la crónica donde me hacía eco en el digital</a>, que se cuelga la tarde del día antes del papel, había un nuevo error en el pie de foto, otra vez con León XIV como víctima del sacrificio laico del periodismo. El subdirector que estaba de guardia, David Miró, lo arregló y me ahorró el ridículo de ver que aquella praxis que constataba como incorrecta se reproducía en el pantocrátor de mi página del antepasado 14 de junio.En Miró, que lleva mucha experiencia periodística en su mochila profesional, me dijo la frase que me inspira el titular: “Los pies de foto los carga el diablo”. Si otro papa, Pablo VI, ya avisó que el humo de Satanás había entrado en la Iglesia, imaginémonos en la prensa, y además, en este supuesto entra para fastidiar a su más alto dignatario. Pero la maldición continúa y la misma lectora Castanyer me vuelve a alertar de un chapuzón en un pie de foto: “Hoy, jueves 18 [de junio], un pie de foto en la edición de papel, página 12, denota poco rigor en quien debe casar texto e imagen. Que no es una rueda de prensa salta a la vista. Y que no es Évian se puede sospechar. Y que es Versalles se puede deducir si se sabe que ayer los dos presidentes [Macron y Trump] cenaban en Versalles. En fin... <em>aliquando dormitat Homerus</em>". La cita de Horacio quiere decir “de vez en cuando, Homero duerme”, es decir, a veces la sabiduría falla. Todavía he recibido más críticas sobre los pies de foto. Paola Jubert escribe: “Estoy leyendo el diario de hoy, domingo [21 de junio y en días siguientes], y en la página 21 hay un artículo a raíz de un premio recibido por Eurecat. Imagino que el artículo está subvencionado, pero en la firma dice «Redacción». La sorpresa, o indignación, es por el pie de fotografía donde se identifican los tres hombres con el nombre y su cargo, y se desprecia la figura femenina, como si fuera una figurante. ¿Quién es? ¿Qué hace en la entrega de este premio? ¿No merece ser mencionada?”. El suscriptor Andreu Suriol, en un correo que titula irónicamente “Visión de futuro”, apunta que en un pie de foto del 5 de julio, segundo día del Tour, se leía: “Tadej Pogacar (UAE Team Emirates) en acción con otros ciclistas durante la 14ª etapa del Tour 2026”. Suriol, citando la IA, precisa que fue la etapa de 2025 la que transcurrió por la montaña de la foto. Y resulta que en la foto de portada de aquel día el Tour estaba donde realmente estaba: al pie de la Sagrada Familia.Para validar la percepción de los lectores sobre los errores de los pies de foto, el Defensor palesa de oficio también la omisión: en la portada digital es muy frecuente que haya fotos sin pie y, cuando son de personas no conocidas, el lector ha de entrar al artículo para relacionar una cara con un mensaje tan importante que es destacado en la carta credencial del diario.He trasladado las quejas al jefe de Fotografía del diario, Ferran Forné, que me da su opinión:“La sección de fotografía no tiene afectación en la edición de los pies de foto de la versión en papel, los permisos que tenemos en el programa de edición y maquetación del diario de papel se limita solo a los contenidos gráficos. Sí que es cierto que normalmente, haciendo revisión del contenido, si detectamos algún error lo hacemos saber, bien al redactor bien a la persona encargada de hacer el cierre de la edición de papel o a algún corrector."En cuanto a la ausencia de pies de foto en la portada de la web, es una decisión estética que tomaron los diseñadores web para mantener una imagen más limpia y poder aprovechar al máximo el espacio digital disponible para la maquetación, sobre todo en los formatos de dispositivos móviles. "Los errores en pies de foto nos afectan en el sentido periodístico más estricto, igual que al resto de profesionales de el ARA que procuramos ofrecer un producto riguroso. Pero sobre todo de lo que estamos muy pendientes es de la correcta asignación de la imagen, para mantener la autoría de los fotógrafos o la agencia y para poder verificar la fuente de información que mostramos al lector”.Finalmente, he completado la visión del tema con la valoración de Teresa Ferré i Panisello, doctora en ciencias de la comunicación y posgraduada en historia contemporánea. Es profesora de la UAB, tiene un abundante currículum de investigación sobre fotoperiodismo y ha sido comisaria de diversas exposiciones. Dice:“El binomio fotografía-texto en el periodismo lo tenemos que entender como una unidad inseparable, ya que ningún medio informativo podrá cumplir su objetivo solo a través de la imagen, debido a su naturaleza polisémica. El pie de foto, si está perfectamente elaborado, podrá responder a cinco de las seis preguntas de una información (qué, dónde, cuándo, quién y por qué), pero no comunica el cómo. Solo cuando tenemos delante una fotonoticia, cuyo pie es más largo, tiene cabida la interpretación de los hechos y permite un titular no informativo. Y, evidentemente, cualquier pie de foto nunca debe describir lo que es obvio y se percibe mirando la fotografía."La reflexión sobre la importancia del pie de foto viene de lejos. Walter Benjamin, en los años 30 del siglo pasado, decía que sería el elemento más importante de la fotografía periodística para evitar que el lector se quede solo en el valor estético y se dé cuenta del valor político y social. Cuarenta años más tarde, Gisèle Freund analizaba cómo puede cambiar radicalmente el sentido de una fotografía dependiendo del pie de foto que un diario u otro decida ponerle, lo que demuestra que es la herramienta principal de contextualización ideológica en la prensa”.La conclusión del Defensor, para evitar pasar por el exorcista, es doblegar al diablo civilmente. La relación entre redactor y fotógrafo que hacen una crónica, una entrevista o un reportaje juntos es obvia y puede llegar a ser intensa en función de temas o personajes. Esta interacción <em>in situ </em>debería prolongarse en la edición, para mantener la “unidad inseparable” que señala la doctora Ferré. Cuando las fotos son de agencia, el jefe de Fotografía es quien podría velar por esta relación, asumiendo las funciones del <em>picture editor</em> que inventaron los americanos, importaron César Lucas y Marisa Flórez en los albores de <em>El País</em> y pusieron al día Carlos Pérez de Rozas y Pepe Baeza cuando <em>La Vanguardia</em> cambió el diseño con Milton Glaser.A propósito de la ausencia de pies de foto en las portadas digitales, considero –lo he hecho llegar a la dirección del diario– que la estética o la funcionalidad no deben prevalecer sobre la información. La academia, que marca el paso de la ciencia aplicada, prescribe que en sus publicaciones indexadas o <em>papers </em>cada imagen debe ir acompañada de la fuente y de un texto explicativo. Como corolario, abogo por prestar atención a los pies de foto y no despacharlos rutinariamente, dado que son el elemento más leído después de los titulares, según investigaciones del Poynter Institute for Media Studies, verdadero referente del periodismo. Agradezco a Teresa Maria Castanyer, Paola Jubert y Andreu Suriol que nos hayan hecho reflexionar sobre un texto tan injustamente infravalorado como los pies de foto, pero con una semántica poderosa inversamente proporcional a su sintaxis escasa.<em>El Defensor del Lector toma conocimiento de las dudas, sugerencias, críticas y quejas sobre los contenidos del diario en sus ediciones digital y en papel, y cuida que el tratamiento de las informaciones sea</em><a href="https://es.ara.cat/defensor-del-lector/estatuto-defensor-lector-ara_1_5010434.html" ><em>conforme a los códigos deontológicos</em></a><em>.</em><em>Para </em><a href="https://es.ara.cat/defensor-del-lector/contactar-defensor-lector_1_5010776.html" ><em>contactar con el Defensor del Lector</em></a><em> pueden enviar un correo electrónico a eldefensor@ara.cat o grabar un mensaje de no más de un minuto al número de WhatsApp 653784787. En todos los casos, se requiere identificación con nombre, apellidos y número de DNI.</em></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antoni Batista]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/defensor-del-lector/diablo-pies-foto_129_5802310.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jul 2026 16:02:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cámara retro antigua con rollos de fotografías]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cerebro del malabarista]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/cerebro-malabarista_129_5796148.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/884e49c7-1d5c-4b05-b560-949d2e50eb56_16-9-aspect-ratio_default_0_x790y115.jpg" /></p><p>Tengáis la edad que tengáis los que leéis este artículo, ya sabéis que la tecnología va más rápido que la capacidad humana de adaptación a una nueva percepción de la realidad. Nos hemos convertido en una especie de malabaristas desbordados o de equilibristas que transitan por un cable a una altura muy superior a la nuestra. No sé si siempre en la historia nos hemos visto superados por la tecnología; intuyo que sí, pero nunca con una aceleración tan grande, en tantos frentes a la vez y con un conocimiento compartido tan extenso de la metamorfosis en la que estamos inmersos como sociedad.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Vera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/cerebro-malabarista_129_5796148.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jul 2026 16:35:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cerebro del malabarista]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Buen trabajo, Anna Bosch, y feliz nueva etapa]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/buen-trabajo-anna-bosch-feliz-nueva-etapa_129_5789491.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/867b011b-e5e1-4b32-9892-3d8f63a7c603_16-9-aspect-ratio_default_0.png" /></p><p>El viernes por la noche, Pepa Bueno cerraba el <em>Telediario</em> con una dedicatoria a la compañera y periodista Anna Bosch, histórica corresponsal de la televisión pública. Una todoterreno de la profesión que, después de treinta y seis años, se jubila. Como regalo de despedida, una crónica firmada por Carlos del Amor recogía parte de su trayectoria y, sobre todo, condensaba su personalidad a la hora de informar. El vídeo comenzaba de una manera muy acertada para resaltar el talante de la corresponsal. Eran unas imágenes de archivo de Anna Bosch en una de sus crónicas internacionales, donde relataba los enfrentamientos violentos entre la policía y los manifestantes. Bosch llevaba un casco y una máscara integral que le cubría toda la cara, con filtro antigás para evitar el contacto con las sustancias irritantes que se esparcían por la plaza. Del Amor comenzaba diciendo: “<em>Hay algo que pocos tienen, que es ser reconocible aunque sea imposible reconocerle</em>”. No se puede expresar mejor la personalidad televisiva de Bosch: desde el lugar de los hechos, recorriendo el espacio y moviendo los brazos para señalar al espectador aquello con lo que se tiene que fijar. Una simbiosis perfecta con el entorno que no podría sustituir ninguna nota de agencia. Sus crónicas son historia de la televisión.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/buen-trabajo-anna-bosch-feliz-nueva-etapa_129_5789491.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2026 18:42:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Imagen del homenaje del 'Telediario' a Anna Bosch.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El titular limita al norte con el sensacionalismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/defensor-del-lector/titular-limita-norte-sensacionalismo_129_5789214.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/671a8649-50b9-4537-b679-85aef377139b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><h6>Con muy pocas palabras, el titular debe condensar el sentido de una noticia o de una opinión, convocar la lectura y también <em>vender</em> un tema comercialmente y buscar que tenga repercusión. No es de extrañar que en la escasez verbal inversamente proporcional al tamaño de un artículo, los excesos o defectos se amplíen tanto como se visualizan con cuerpos de letra gruesos y tintados. Titular siempre es arriesgar, pero no hay que jugar al veintiuno, que el titular limita al norte con el sensacionalismo. Sea como sea, los titulares son y serán fuente de polémica tanto si se quiere como si no se quiere, nunca se titula a gusto de todos, y el debate llega al buzón del Defensor, que debe hacerse eco y procurar que sea enriquecedor.Selecciono tres correos relativos a la cuestión. Jaume Molsosa comenta que «En la edición del viernes 24 de abril, en la página 42, hay el título siguiente: "Lamine Yamal no volverá a jugar con el Barça esta temporada". Si no es con el Barça, ¿con qué equipo debería jugar Lamine? La redacción está claramente orientada a atraer la lectura por el método de generar una duda inexistente en el lector. De nuevo, reclamo más seriedad y menos 'clicks' en los titulares, que deberían ser menos maliciosos». Lluís Felipe Lorenzo, que es colega y ya nos ha ayudado en otros casos a detectar errores, “querría avisar de una posible falta de ortografía en el titular al decir <em>austíaco</em> en lugar de <em>austríaco</em>”. Finalmente, Venanci Saborit señala: «Después de todo el conflicto de la educación, estratégico para el futuro de Cataluña, ¿había que anunciar el acuerdo en el ARA con este titular? ¿Os habéis bebido el entendimiento?: “Educación y los sindicatos mayoritarios llegan a un acuerdo por 50 euros más”».He pedido su criterio al doctor Josep M. Casasús, a quien tenemos la suerte de tener diariamente en nuestras páginas en la sección Antes de AHORA. Casasús es catedrático emérito de la UPF, de la cual fue decano de la Facultad de Comunicación y síndico de agravios, y también fue defensor del lector de <em>La Vanguardia</em>, entre muchas otras dedicaciones profesionales y académicas que enaltecen nuestro oficio. Este es su comentario:«Los títulos en los textos de los diarios aparecieron a mediados del siglo XIX. En la prensa primitiva no se titulaban las informaciones. Fue el periodismo de transición hacia la modernidad el que incorporó titulares con estilo de índices enunciativos. En casos como los consultados habrían salido entonces frases asépticas como “La cuestión de Lamine Yamal”, “El conflicto de la Educación”, repetidas cada día mientras hubiera caso. Fue el periodismo del siglo XX el que introdujo la titulación explicativa vigente. Titular en los diarios impresos comporta servidumbres normativas: la economía de la superficie redaccional (no dejar espacios en blanco y no romper una palabra al final de una línea) y una concisión extrema. Esta dictadura del diseño fuerza una <em>semantización</em> que puede chirriar, sobre todo cuando por prisas de edición o por descuido se cometen erratas ortográficas o resbalones de subjetividad. El periodismo digital deriva ahora hacia rutinas regresivas, propias del siglo XVIII. En las redes sociales ya no hay titulares. Y en los diarios digitales decaen fórmulas acreditadas del periodismo moderno como el <em>lead</em> y la <em>pirámide invertida,</em> que facilitan y agilizan la lectura. Quizás también decaerán los títulos...»Agradezco a los lectores Molsosa, Lorenzo y Saborit, y a Josep M. Casasús, que nos hayan hecho pensar en voz alta sobre esta esencia periodística que es el titular, y contemplo como coloquial la expresión sobre si nos hemos bebido el entendimiento en cuestiones en las que debemos ser pregonamente abstemios. También mi agradecimiento a Valeri Serret, cuyo correo me llegó a punto de cerrar la sección, pero que quiero reflejar porque tiene mucho interés. Hace referencia a un titular que, si bien se explica bajo el paraguas del contenido patrocinado, merece otra explicación del punto de vista profesional: “El catalán cumple con las expectativas del Pacto Nacional por la Lengua”. Desde el punto de vista periodístico es discutible, pues, como anota el lector, que “el sujeto que pronuncia esta frase debería ser el Gobierno, y tal como está puesta parece una información periodística”; aún más, añado, cuando el artículo lo firma “redacción”. Insisto –lo he hecho constar en otras ocasiones-- que deberíamos evitar firmar “redacción” estas piezas pensionadas, para favorecer el párrafo del criterio 7 del Código Deontológico del Periodismo en Cataluña, que dice: “Hay que rechazar las fórmulas de promoción o publicidad bajo la apariencia deliberada de informaciones periodísticas”.Mínimo texto en un tuit, mínimo anonimato de los tuiteros<h6/><p>La cuestión de los maestros, que también hemos tocado aquí arriba, ha movido y moverá mucho periodismo dada su trascendencia y repercusión social, cultural y política. Es un tema sensible al cual debemos ser sensibles desde nuestra praxis. Mercè Anguera, muy reconocida escritora y también maestra, envía al buzón del Defensor este correo, que reproduzco íntegramente:“Les escribo para presentar una queja sobre un comentario que ha aparecido en la sección A les Xarxes este domingo 31 de mayo, en referencia al acuerdo entre el departamento de Educación y los sindicatos de docentes. El comentario es de Magí Hildebrandt, y mi queja no es sobre el contenido, a pesar de que, como maestra jubilada, lo encuentro poco acertado y ofensivo (habla de mundo real como si la escuela no lo fuera, de productividad, de <em>premio</em>, del sistema educativo como si fuera competencia solo de los docentes). En la misma sección hay dos tuits que expresan opiniones favorables, supongo que con la idea de mostrar un abanico significativo de maneras de ver el tema, y esta es una de las gracias de vuestro diario.Me quejo porque al tuitero Hildebrandt se le define solo como politólogo, y se obvia un dato importante: es, o ha sido, cabeza de lista por el FNC en la demarcación de Lleida, lo cual me parece que es relevante, y que debería especificarse. Si el criterio de la sección es no mencionar la filiación política de los tuiteros, seguro que se podría encontrar un tuit de alguien otro que exprese una opinión similar.Para decirlo fácil, si hubiera sabido que el tuit es de un dirigente de ultraderecha, no me habría enfadado: son como son, y lo que escriben tiene el valor y las finalidades que tiene. Pero si me lo tomo como el tuit de un profesional pienso que una opinión barroera se dignifica. Y da más pena.Para mí su diario es una referencia, siempre –concluye–. Y aprovecho para agradecerles cómo tratan, y cómo priorizan, los temas relacionados con la infancia, la crianza, las familias y la escuela, las voces que nos han hecho escuchar. Desde el comienzo han marcado un antes y un después”.El subdirector David Miró explica los criterios de la sección En las Redes: “En la elección de tuits intentamos ser plurales sobre los temas de actualidad y de gente anónima, y eso hace que no podamos saber quién es cada uno ni qué historia o ideología tiene detrás. En general evitamos poner políticos, que ya tienen suficiente protagonismo en las páginas del diario, y si lo hacemos lo especificamos porque consideramos que aquel tuit ha sido noticia o ha generado debate. En el caso que se menciona no éramos conscientes de su militancia y, o bien habríamos tenido que buscar otro perfil con una opinión similar (para no confrontar políticos con no políticos) o bien lo habríamos tenido que especificar. Tomamos nota”.El criterio del Defensor abunda en las opiniones de Mercè Anguera y David Miró. Justamente porque en la sección de las redes se busca dar voz a personas que quedan fuera de los focos mediáticos, debemos procurar facilitar una información precisa de su perfil para orientar al lector que naturalmente no las conoce. Mínimo texto en un tuit, mínimo anonimato de los tuiteros.<em>El Defensor del Lector toma conocimiento de las dudas, sugerencias, críticas y quejas sobre los contenidos del diario en sus ediciones digital y en papel, y cuida que el tratamiento de las informaciones sea </em><a href="https://es.ara.cat/defensor-del-lector/estatuto-defensor-lector-ara_1_5010434.html" ><em>conforme a los códigos deontológicos</em></a><em>.</em><em>Para </em><a href="https://es.ara.cat/defensor-del-lector/contactar-defensor-lector_1_5010776.html" ><em>contactar con el Defensor del Lector</em></a><em> puede enviar un correo electrónico a eldefensor@ara.cat o grabar un mensaje de no más de un minuto en el número de WhatsApp 653784787. En todos los casos, se requiere identificación con nombre, apellidos y número de DNI.</em></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antoni Batista]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/defensor-del-lector/titular-limita-norte-sensacionalismo_129_5789214.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2026 16:01:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Manifestación de docentes en el Paseo Lluís Companys de Barcelona]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo convertirse en profesional de la comunicación]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/especiales/convertirse-profesional-comunicacion_130_5774962.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/57cd7fdc-36e3-4d2d-8871-4092582ac771_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Formar periodistas, guionistas, directores, relaciones públicas y, en definitiva, comunicadores es uno de los objetivos de la <a href="https://www.uvic.cat/?utm_campaign=graus_comunicacio_2026&utm_medium=article&utm_source=ara.cat" target="_blank" rel="nofollow">UVic-UCC</a>. La Facultad de Empresa y Comunicación (FEC) del Campus Vic ofrece tres grados profesionalizados en los que los estudiantes no solo aprenden comunicación: la practican desde el primer día. <a href="https://www.uvic.cat/grau/periodisme?utm_campaign=graus_comunicacio_2026&utm_medium=article&utm_source=ara.cat" target="_blank" rel="nofollow">Periodismo</a>, <a href="https://www.uvic.cat/grau/comunicacio-audiovisual?utm_campaign=graus_comunicacio_2026&utm_medium=article&utm_source=ara.cat" target="_blank" rel="nofollow">Comunicación Audiovisual</a> y <a href="https://www.uvic.cat/grau/publicitat-i-relacions-publiques?utm_campaign=graus_comunicacio_2026&utm_medium=article&utm_source=ara.cat" target="_blank" rel="nofollow">Publicidad y Relaciones Públicas</a> conforman una oferta completa en la que se forma a los futuros comunicadores para un entorno profesional cambiante, poniendo en práctica lo que aprenden desde el primer momento.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacció]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/especiales/convertirse-profesional-comunicacion_130_5774962.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jun 2026 21:57:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[7J8A0049 1]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[La UVic-UCC forma profesionales de la comunicación con un método profesionalizado y las mejores instalaciones y medios propios en los grados en Periodismo, Comunicación Audiovisual y Publicidad y Relaciones Públicas]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Tenemos papa']]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/defensor-del-lector/papa_129_5767778.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/76264a28-319c-4452-be57-75db3b2df4fa_16-9-aspect-ratio_default_0_x1769y764.jpg" /></p><p>Además de los factores religioso y político, el viaje del Papa ha tenido un eco mediático espectacular, para ser estudiado académicamente; este es el espacio del Defensor del Lector. He recibido dos quejas sobre la cuestión. La subscriptora Teresa Maria Castanyer, que se identifica como lingüista e interesada por la liturgia, arranca con esta frase: “Lamento observar que a menudo hay errores en informaciones de temas de la Iglesia católica”. Y da ejemplos muy claros. Escribir “cupons”, tal como se pone entre comillas, en lugar de “copons”, es decir, confundiendo valores o participaciones de una rifa con el “vaso de metal valioso en figura de una copa para guardar en él las hostias consagradas” (IEC). La remitente hace constar que en el digital el error se enmendó. Expresa también que, en un pie de foto, decimos que León XIV estaba en una misa cuando en realidad estaba en la ventana del Vaticano rezando el ángelus. Finalmente, en otra foto, hacemos cardenales a unos prelados que no lo eran a partir de una mala interpretación de los sólidos. “Este tipo de cosas –concluye la subscriptora– denotan cierta desidia, poco interés por dar informaciones precisas. Y lo lamento, porque si observo más errores de los que querría en temas que conozco... ¿Cuántos errores no debo detectar en otros temas?”Teresa Maria Castanyer tiene razón. El periodismo debe saber traducir los lenguajes técnicos y transmitirlos correctamente a los lectores, es una función divulgadora ancestral del oficio. La liturgia es un lenguaje no verbal cargado de significados –lo explica Romano Guardini en <em>El espíritu de la liturgia</em> (Pòrtic, 2011)– y, ante un reto mediático de tanta envergadura como la visita papal, los medios podíamos haber sido más cuidadosos en el léxico ritual y sus hermenéuticas.Xavier Albertí me llama la atención sobre un anuncio de Aena “con un lenguaje que no encuentro lo suficientemente apropiado”; cita y comenta: "«España, punto de encuentro. Cuatro escalas, un solo destino (Madrid, Barcelona, Gran Canaria, Tenerife)». El texto, intencionadamente o no, nos remite al lema bastante conocido de la «<em>unidad de destino en lo universal</em>» y, como mínimo, tiene un tono integrador e integrista evidente. ¿Podía haberse ahorrado el diario su publicación?"El director general, Pablo Casals, responde al lector: “En ARA distinguimos claramente entre los contenidos editoriales y los espacios publicitarios, que son responsabilidad de los anunciantes, pero estos espacios pasan siempre por un filtro previo sobre el tipo de anunciante, producto o servicio anunciado. Esto quiere decir que no aceptamos cualquier anuncio: tenemos líneas rojas vinculadas a la legalidad, la no discriminación, la ausencia de discursos de odio, el respeto a los derechos fundamentales y la coherencia con unos valores básicos de convivencia. De hecho, en otras ocasiones hemos desestimado anuncios o hemos pedido que se modificaran cuando los hemos considerado inadecuados para nuestro medio, por ejemplo en ámbitos como el juego, las citas o determinados servicios vinculados a adicciones o prácticas poco alineadas con los valores de ARA. En este caso concreto, entendemos que el lector pueda hacer una lectura crítica o sentirse incómodo, pero no consideramos que el anuncio traspasara ninguna de estas líneas rojas de manera clara”.El Papa como fenómeno mediático es tan evidente que de entrada ha conseguido una hegemonía –con licencia no eclesiástica de Antonio Gramsci– en la mayoría de medios. Un líder de masas que moviliza multitudes, con guiones diferentes, dramaturgias, decorados, escenografía, vestuario, actores... Sin dos mil años de historia sería impensable esta superproducción ceremonial, que culminó con la magistral demostración audiovisual de la Sagrada Familia, debida, entre otros, al realizador Paulí Subirà, el director artístico Igor Cortadellas, el compositor Daniel López Pradas y el maestro Josep Pons, uno de nuestros grandes directores de orquesta, contribuciones artísticas de primer nivel. Que el ARA ha sabido tratar convenientemente el tema lo testimonian las solo dos quejas reseñadas y muy pocos comentarios críticos en la cobertura a pie de los artículos digitales. Remarco, pues, que nuestro tratamiento periodístico del viaje pontifical ha sido informativamente correcto, sin caer ni en el <em>hooliganismo</em> que señala propiamente <a href="https://es.ara.cat/media/esperpento-adoctrinamiento_129_5764759.html" >Mònica Planas</a> sobre la tele, ni en el menosprecio, y que los artículos de opinión han ofrecido el abanico diverso de visiones de un tema que ha dado siempre para mucha controversia, entre los polos opuestos del más castizo anticlericalismo y el no menos castizo moralismo integrista. João Borges, redactor de la sección de opinión, ha contado una treintena de artículos, a partir del primero de José María Brunet <a href="https://es.ara.cat/politica/visita-papa-barco-virus_129_5732068.html"><em>La visita del Papa y el barco del virus</em></a> (9 de mayo). No se precisa una cifra exacta porque hay piezas de periodismo interpretativo fronterizas entre información y opinión, y se han incluido en el escandallo tres editoriales y no los tres artículos sobre la encíclica <em>Magnifica humanitas</em> que firmaron <a href="https://es.ara.cat/opinion/papamovil-avanzando-izquierda_129_5756111.html" >Ferran Sáez Mateu</a>, <a href="https://es.ara.cat/opinion/leon-xiv-vs-alex-karp_129_5749347.html" >Sebastià Alzamora</a> y <a href="https://www.ara.cat/opinio/lleo-xiv-curt-ia_129_5761893.html" >Peter Singer</a>.Sin embargo, he echado en falta suficiente eco periodístico por parte de la sociedad civil, que habría sido una contramedida para aquellos que quizás se han contagiado de la tregua a la aconfesionalidad del Estado promulgada por sus propios representantes según sus intereses políticos, basándose quién sabe si en una interpretación constitucional que puede absolver –digámoslo <em>ad sensum</em>– su actuación. Cito argumentos civiles:El Papa sube a Montserrat, donde Cataluña se define como “patria” mil años atrás y aflora el patriotismo desde allí hasta la primera manifestación catalanista de 1947, las declaraciones del abad Escarré a <em>Le Monde</em>, 1963, o el encierro de intelectuales y artistas de 1970, contra la pena de muerte. El Papa entra a Barcelona por la catedral, de donde sale la manifestación de curas contra la tortura en 1966, duramente reprimida. El Papa va a Sant Agustí, donde en 1970 se constituye la Asamblea de Cataluña, principal organismo unitario de la lucha contra la dictadura y por las libertades políticas y nacionales. Y la Sagrada Familia se dice Gaudí, pero fue intérprete importantísimo de ella el arquitecto Jordi Bonet Armengol, que dirigió las obras casi treinta años y también fue un constructor de catalanismo de mucho calado.Todo esto ha quedado fuera de foco, aunque la cuestión catalana, infortunadamente, ha vuelto a aflorar “<em>el problema catalán</em>” por la banda de la lengua, y lógicamente los articulistas y los lectores de un diario catalán han sido sensibles. Ahora bien, esta polémica no la hemos provocado los medios, sino una poco afortunada gestión diplomática de querer ser –en propiedad– más papistas que el Papa, que parece más bien de sede barcelonesa que romana, con una banalización inicial, en fondo y algunas formas, del catalán. Y la poca visualización del organismo que agrupa a los obispos de las diócesis de Cataluña, la Conferencia Episcopal Tarraconense, que preside Joan Planellas, uno de los principales actores de la corrección de rumbo lingüístico que felizmente hizo la Santa Sede.Don Antonio María Oriol, que fue profesor de la Facultad de Teología de Cataluña, recogió y comentó más de novecientos textos del magisterio pontificio contemporáneo sobre el hecho nacional (Fundación Albert Bonet, 2014). El volumen remarca el factor cultural que se sustenta en la lengua y que la Iglesia tiene presente al menos desde el Concilio Vaticano II, que permitió las celebraciones religiosas en lenguas vernáculas, y que Juan Pablo II, el papa más viajero, desarrolló y defendió en un millón de kilómetros y los doce idiomas que hablaba: el concepto teológico de “inculturación”, que viene a ser la interpretación del cristianismo según cada cultura. <em>El Defensor del Lector toma conocimiento de las dudas, sugerencias, críticas y quejas sobre los contenidos del diario en sus ediciones digital y en papel, y cuida que el tratamiento de las informaciones sea </em><a href="https://es.ara.cat/defensor-del-lector/estatuto-defensor-lector-ara_1_5010434.html" ><em>conforme a los códigos deontológicos</em></a><em>.</em><em>Para </em><a href="https://es.ara.cat/defensor-del-lector/contactar-defensor-lector_1_5010776.html" ><em>contactar con el Defensor del Lector</em></a><em> puede enviar un correo electrónico a eldefensor@ara.cat o grabar un mensaje de no más de un minuto al número de WhatsApp 653784787. En todos los casos, es necesaria identificación con nombre, apellidos y número de DNI.</em></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antoni Batista]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/defensor-del-lector/papa_129_5767778.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jun 2026 16:01:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El papa León XIV en las oraciones del mediodía en la Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia, durante su viaje apostólico, en Barcelona, España, el 9 de junio de 2026.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Musk, Piketty y los luditas]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/musk-piketty-luditas_129_5767746.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/fb4ead40-68db-4706-b5b3-15d66e818460_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>"Los pobres han entendido muchas cosas", dijo el Papa en Canarias el mismo día que salía a bolsa Space X y que Elon Musk se convertía en el hombre más rico de la historia. Lo que no sabemos es qué ha aprendido humanamente el sudafricano. Solo la velocidad y el vértigo de los cambios que nos están atravesando explican que el desconcierto que vivimos no explote. En España, el desconcierto político convierte a un papa en un referente moral en un Congreso de los Diputados envenenado por la polarización y que lo aplaude unánimemente durante siete minutos. Cada uno dispuesto a utilizarlo a su manera. Es el mismo desconcierto que convierte a Musk, un desequilibrado de manual y con nula capacidad humanista, en otro referente de los tiempos.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Vera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/musk-piketty-luditas_129_5767746.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jun 2026 15:55:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No somos luditas]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La segunda LASAL, festival internacional de periodismo y fotografía, pone el acento en la desinformación]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/segundo-lasal-festival-internacional-periodismo-fotografia-pone-acento-desinformacion_1_5764568.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/a5526858-43b8-4f95-85d7-482d8b4f877c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>El Festival Mediterráneo de Periodismo y Fotografía, LASAL, celebrará en El Masnou la segunda edición del 11 al 13 de junio. El certamen presentará una programación gratuita centrada en temas de actualidad como la guerra en Gaza, la crisis climática o la desinformación en las redes. Una de las sesiones contará con la subdirectora de ARA Carla Turró, que mantendrá una conversación con el periodista Agus Morales con el título <em>Cómo mantener vivo un medio en papel</em>. El jefe de fotografía de este diario, Ferran Forné, también participará, en este caso con un taller de revisión de portafolios para profesionales que quieran una mirada externa sobre su obra.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marc Nofuentes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/segundo-lasal-festival-internacional-periodismo-fotografia-pone-acento-desinformacion_1_5764568.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2026 16:12:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Eduard Fernandez]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[El Masnou acoge del 11 al 13 de junio una programación centrada también en la guerra en Gaza y el cambio climático]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La resistencia tecnológica contra la invasión de los ultracostos publicitarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/defensor-del-lector/resistencia-tecnologica-invasion-ultracostos-publicitarios_129_5760442.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/182ba7df-a0d1-4f6f-84b3-4b8404030498_16-9-aspect-ratio_default_0_x699y488.jpg" /></p><p>Estos días de evaluaciones de final de curso, los medios nos hacemos eco de cómo el profesorado hace lo imposible para averiguar si quienes pasan las pruebas son alumnos, robots o apuntadores de “pinganillo”, el Colegio de Periodistas de Cataluña anuncia un cursillo sobre IA y encima resulta que el Papa, que es noticia diaria por su venida, dedica su primera encíclica a reflexionar éticamente sobre el tema, que está claro que irá a muchísimo más. Hay una conjura generalmente reaccionaria y de aprovechados contra los “recursos humanos”, y una nueva resistencia tecnológica se organiza para sobrevivir, como en general todas las resistencias de sabiduría “<em>que en el mundo han sido</em>”, según escribió un fraile agustino como el Papa, fray Luis de León, que fue encarcelado por la Inquisición.Los diarios comenzamos a tener problemas con la malversación de la IA y estamos consolidados en el terreno de la invasión de los ultracuerpos publicitarios en la edición digital, del cual nosotros no somos, pero, actores sino solo contenedores. Jordi Urpí nos hace patente esta crítica: “Es bastante desagradable, por decirlo suavemente, tener que ver en medio de todos los reportajes, anuncios de tuf ultraespañolista con bandera española incluida y, evidentemente, en castellano... ¿No tenéis manera de evitarlo/evitarnos?... Os lo agradeceré mucho si lo conseguís”. La subscriptora Amparo Asensi me escribe a propósito de un anuncio de “<em>chicas locales fáciles</em>” que se le ha colado leyendo un artículo: “Les escribo porque el otro día, mientras navegaba por sus páginas, me salió un anuncio que no creo que se adecúe a la línea editorial ni al interés de los lectores. Sobre todo con todos los casos de abusos sexuales que han destapado y ayudado a denunciar. No sé qué control tienen sobre la publicidad que se muestra desde las páginas del diario, pero si pueden hacer algo al respecto pondremos un granito de arena para conseguir un mundo justo para todos”. Del mismo palo va el comentario que me hace llegar la lectora Glòria Casals: “Buenas noches, ¿alguna explicación plausible sobre por qué cuando estoy leyendo un artículo sobre la pelea entre Merz y Trump me encuentro una foto de una señora coreana que parece ofrecer sus servicios?” Finalmente, Xavi Campreciós me comenta: “No sé si son conscientes de los anuncios que aparecen dentro de los artículos porque quizás a cada uno le salen diferentes. El caso es que los que me aparecen a mí me parecen inapropiados en el contexto del diario ARA. Últimamente anuncian <em>citas</em> con chicas asiáticas. En un solo artículo pueden aparecer hasta cinco veces a lo largo de la lectura, y la verdad es que es entre inquietante y desagradable. Adjunto captura de pantalla de uno de ellos”.He pedido la versión del diario, que me transmite el director general, Pablo Casals:“En el caso concreto del anuncio de citas, nos ha costado un poco localizarlo porque no teníamos referencias suficientes y, de entrada, tampoco veíamos cómo podía haberse saltado los filtros. Finalmente lo hemos identificado: efectivamente, había conseguido esquivar tanto los filtros de Google como los nuestros, y ya ha sido bloqueado. Como hemos explicado otras veces, se trata de publicidad programática. Cuando no vendemos directamente todo nuestro inventario publicitario, algunos espacios pasan a la subasta de Google, siempre sujetos a controles y exclusiones de acuerdo con nuestros criterios éticos y editoriales. Entre otras categorías, bloqueamos anuncios de citas, pornografía, juego y contenidos que no encajan con la línea del diario.Aun así –concluye Casals–, es cierto que este tipo de servicios intenta constantemente encontrar vías para entrar en los circuitos publicitarios, y por eso revisamos y actualizamos los filtros de manera continuada. En cualquier caso, agradecemos mucho que los lectores nos hagan llegar capturas o referencias concretas, porque nos ayudan a localizar y bloquear estos casos con más rapidez. Además, los anuncios programáticos procedentes de Google incorporan un pequeño icono en una de las esquinas superiores que permite dejar de verlos e indicar el motivo, cosa que también ayuda a mejorar el filtrado”.He pedido opinión autorizada al abogado Andreu Van den Eynde, cuyo bufete tiene entre sus especialidades el ciberdelito y las tecnologías de la información, aunque es más conocido por su excelencia en el derecho penal, sobre todo a partir de su defensa de Oriol Junqueras y Raül Romeva en el juicio del Procés.“La cuestión es compleja porque afecta a anuncios que, sin ser necesariamente ilícitos en sí mismos, pueden resultar inadecuados o molestos para una parte de los usuarios. Esta problemática –explica Van den Eynde– es especialmente intensa en el entorno digital, donde la inserción publicitaria funciona a menudo mediante sistemas automatizados o gestionados por terceros, lo que dificulta un control previo exhaustivo por parte del medio.Desde un punto de vista jurídico, la responsabilidad del medio depende esencialmente del tipo de contenido difundido, del grado de intervención en la selección o promoción de la publicidad y del conocimiento efectivo que tenga de su eventual ilicitud o carácter perjudicial.Los principales límites vienen determinados por la protección de derechos e intereses prevalentes, como la protección de la infancia y adolescencia, la prohibición de la publicidad engañosa, la tutela de la dignidad de las personas, la prevención del discurso de odio o la protección de la propiedad intelectual.No obstante, la realidad tecnológica actual hace que, incluso en redes sociales relevantes, puedan llegar a difundirse anuncios inadecuados o fraudulentos.Los medios deben disponer de mecanismos razonables de supervisión, filtrado y respuesta ante incidencias comunicadas por los usuarios, ya que no hacerlo puede generarles responsabilidades jurídicas. El conocimiento efectivo de una irregularidad puede situar al responsable de la publicación en una posición de garantía, especialmente si la inacción contribuye a la producción o mantenimiento de un determinado perjuicio.En cualquier caso –concluye el letrado–, no puede olvidarse que la política publicitaria de un medio también forma parte de su identidad corporativa: los contenidos que decide alojar, promover o tolerar contribuyen directamente a definir su reputación, la credibilidad pública y los estándares éticos con los que quiere ser percibido por sus lectores y por la sociedad”.He procurado dar este tema en la máxima amplitud, pero soy consciente de que esta extensión es tan inmensa que siempre nos arriesgaremos a quedarnos cortos, y que la industria mediática, los periodistas y publicitarios, y los lectores!, tendremos que aprender a convivir con una hegemonía tecnológica que a menudo nos desborda; en todo caso, como cuando luchábamos contra la dictadura, buscando zonas de libertad que nos permitan hacer un <em>bypass</em> al sistema. Si Martin Baron, ocho años director del <em>Washington Post</em>, segunda cabecera plusmarquista de premios Pulitzer que en 1974 había hecho caer a todo un presidente de los Estados Unidos, apuntaba esto en <a href="https://es.ara.cat/media/renuncie-cristales-antibalas-no-pensaban-ponerlos-redaccion_128_5731846.html" >la entrevista que le hizo Àlex Gutiérrez el pasado 10 de mayo</a>, quiere decir que no estamos en situación de victoria sino de supervivencia. Primera norma de la cual debe ser, por parte de ARA, mantener al día la alta exigencia en los mecanismos de filtrado que anota el director general que ya están activos pero que, a raíz de las dieciséis quejas que este Defensor ha recibido –ya es el tercer artículo– piden quizás un reciclaje permanente de intensidad de respuesta al movimiento uniformemente acelerado de la tecnología.<em>El Defensor del Lector toma conocimiento de las dudas, sugerencias, críticas y quejas sobre los contenidos del diario en sus ediciones digital y en papel, y cuida que el tratamiento de las informaciones sea </em><a href="https://es.ara.cat/defensor-del-lector/estatuto-defensor-lector-ara_1_5010434.html" ><em>conforme a los códigos deontológicos</em></a><em>.</em><em>Para </em><a href="https://es.ara.cat/defensor-del-lector/contactar-defensor-lector_1_5010776.html" ><em>contactar con el Defensor del Lector</em></a><em> puede enviar un correo electrónico a eldefensor@ara.cat o registrar un mensaje de no más de un minuto al número de WhatsApp 653784787. En todos los casos, se requiere identificación con nombre, apellidos y número de DNI.</em></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antoni Batista]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/defensor-del-lector/resistencia-tecnologica-invasion-ultracostos-publicitarios_129_5760442.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jun 2026 16:01:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La aplicación móvil del ARA.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El editor del ‘New York Times’ alerta del secuestro del ágora pública por parte de la IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/editor-new-york-times-alerta-secuestro-agora-publica-parte-ia_1_5756570.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/93a49353-20a3-4036-bc9e-89996c949eb0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>En poco más de cuatro años la inteligencia artificial ha conseguido ocupar un lugar central en nuestras vidas, pero su modelo actual amenaza no solo la sostenibilidad de los medios de comunicación sino también los fundamentos de la democracia. Así lo defendió el lunes por la noche A.G. Sulzberger, editor del <em>New York Times</em>, durante <a href="https://www.ara.cat/opinio/ia-periodisme-futur-incert-l-agora-publica_129_5762298.html" >su intervención</a> en el marco del gran encuentro anual de Wan-Ifra, la principal sectorial global de prensa, que este año se celebra en Marsella.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/editor-new-york-times-alerta-secuestro-agora-publica-parte-ia_1_5756570.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jun 2026 06:47:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Arthur Gregg Sulzberger es considerado un innovador dentro de la casa.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[El ejecutivo habla ante el sector de la prensa congregado en Marsella por el gran acto anual de la entidad Wan-Ifra]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La cláusula de conciencia de los lectores]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/defensor-del-lector/clausula-conciencia-lectores_129_5746444.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/c87cab24-5cfa-432f-bac0-71cd029ed2ba_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><h6>El suscriptor Antoni Soler Ricart me envía un correo muy detallado en el que muestra su disgusto y su desacuerdo por el editorial del 10 de mayo, titulado <a href="https://es.ara.cat/editorial/defensa-tecnologia-apuesta-catalana_129_5732314.html" >“Defensa i tecnologia: una aposta a la catalana”</a>, en tanto que representa “la postura oficial del diario”. El lector entiende que en la sección de Opinión haya artículos a favor y en contra de la industria de defensa y seguridad, pero añade: “Me cuesta mucho entender por qué un diario como el suyo, que siempre se ha caracterizado por la sensibilidad en contra de las guerras y el militarismo, por una visión progresista de las relaciones internacionales y por su independencia, se pronuncie de una forma tan entusiasta en este tema tan sensible y polémico”. Acto seguido, Antoni Soler, expresidente de la Fundació per la Pau (FundiPau) con una acreditada trayectoria pacifista, desarrolla ampliamente y con criterio su posición con énfasis en el desfase entre, por ejemplo, los recursos destinados a la industria militar y los que van a sanidad o educación, en una sociedad catalana que ha sobresalido en el “no a la guerra”.El director adjunto, Ignasi Aragay, precisa que la editorial “en efecto estaba enfocada exclusivamente desde el punto de vista económico y empresarial”. Destaca el “arraigo fuerte del pacifismo en Cataluña desde la Guerra Civil Española”, pero viniendo ya de una tradición y yendo a futuro desde el europeísmo que, “fortalecido después de la Segunda Guerra Mundial, también se ha basado en la idea de evitar nuevas guerras en el continente”. Sin embargo, “la agresión rusa a Ucrania y el hecho de que los Estados Unidos estén renunciando a velar, vía OTAN, por la seguridad en Europa ante la amenaza de Putin, ha cambiado la situación”, y se plantea que “la necesidad que tiene Europa de asumir la propia defensa supone, en efecto, tener que pensar en la industria militar”, no solo desde un punto de vista económico sino también por responsabilidad geopolítica. Concluye Aragay: “Defender Europa ante el peligro de la agresión rusa es, en términos ideológicos, defender la democracia social-liberal y consolidar este espacio democrático a nivel mundial. La alternativa es quedar a merced del poder militar y económico de unos Estados Unidos que ya no son un socio fiable o de una China dictatorial”.El jefe de Opinión, Toni Güell, hace balance de los artículos que profusamente han defendido posiciones pacifistas: “En el diario, la difusión de las opiniones de expertos de la línea antimilitarista y/o antiarmamentista se reparte principalmente entre la sección de Debate y la de Internacional. En Debate destacan en este sentido los artículos de opinión de <a href="https://www.ara.cat/firmes/vicenc_fisas/">Vicenç Fisas</a> o <a href="https://www.ara.cat/firmes/jordi_armadans/">Jordi Armadans</a>, y también los de los analistas que, como <a href="https://es.ara.cat/opinion/coste-despertar-europeo_129_5311160.html">Carme Colomina</a>, <a href="https://es.ara.cat/opinion/financiaciones-singulares_129_5094417.html">David Fernàndez</a> o <a href="https://es.ara.cat/opinion/debemos-defendernos_129_5424217.html">Natza Farré</a>, han señalado desde diferentes puntos de vista el coste que el rearme europeo podía suponer para el mantenimiento del estado del bienestar. Por su parte, Internacional hace un seguimiento de los informes y posicionamientos de organizaciones como el <a href="https://es.ara.cat/internacional/oriente-proximo/relacion-armamentistica-espana-israel-prospera-alerta-centro-delas_1_5371324.html">Centre Delàs</a>, el <a href="https://es.ara.cat/internacional/oriente-proximo/mitad-catalanes-favor-romper-relaciones-israel-rusia_1_5505025.html">ICIP</a> (Institut Català Internacional per la Pau) o el <a href="https://es.ara.cat/internacional/espana-primera-vez-15-paises-gastan-defensa_1_5720561.html">SIPRI</a> (Stockholm International Peace Research Institute). El diario también ha dedicado <a href="https://es.ara.cat/internacional/europa/pacifista-hoy-europa_130_5655701.html">un dossier</a> a la posición del pacifismo en la Europa actual y elaboró <a href="https://interactius.ara.cat/resistencia-civil-ucraina-combat-sense-armes">un interactivo</a> como el de la resistencia civil no armada a la guerra de Ucrania”. La frase final de la queja que me llega de Antoni Soler Ricart me ha hecho pensar mucho y mucho: “Si continúan por este camino, mi conciencia me obligará a darme de baja como suscriptor”. Hablamos de la cláusula de conciencia de los profesionales, pero poco o nada de la de los usuarios, que sin embargo también la tienen: un paciente puede elegir cambiar de médico y el lector de un diario puede decidir dejar de leerlo o de ser suscriptor. Defender al lector es, pues, proclamar este derecho. Otra cosa es que, por sinécdoque en la tradición consuetudinaria de malversación de las generalizaciones, un editorial puntual y circunscrito temáticamente pueda ser considerado la línea editorial del ARA, y que el diario haya efectivamente publicado artículos de signo contrario, como demuestra Toni Güell. En función de todo ello, agradezco al suscriptor que nos haya puesto negro sobre blanco sus derechos y le pido que nos renueve la confianza y nos ayude a mantener bien alto el techo ético.De ti o de usted y una consideración sobre el dragón de San Jorge<h6/><p>El lector Fèlix Tarrida me dirige una reflexión sobre el trato entre periodistas y entrevistados. Dice: “Ayer lunes [4 de mayo] se publicó <a href="https://es.ara.cat/sociedad/veces-huele-mal-cuesta-respirar_128_5726391.html" >una entrevista a la Sra. Vania Arana,</a> fundadora del sindicato Las Kellys, donde la periodista la trataba de tú y no de usted. Ayer mismo, en una entrevista a un jugador de waterpolo se le trataba de usted. Yo diría que el diario debería utilizar siempre el tratamiento de usted. No me imagino una entrevista a cualquier político, por ejemplo, tratándolo de tú. En el caso de Las Kellys, además, alguien podría ver una cierta falta de respeto por ser quienes son y hacer el trabajo que hacen. Así pues, Sr. Batista, ¿cuáles son los criterios del diario en cuanto a este tema?”Los diarios, en general, han mantenido el <em>usted </em>si más no formalmente en sus entrevistas, en el ánimo de la distancia que se pregona también cuando invocamos la tercera persona informativa. Es distancia más que respeto, porque el <em>tú </em>no implica necesariamente falta de respeto, habría que imputarle las connotaciones y el contexto para endosarle la negatividad. El criterio del ARA que me pide el suscriptor Tarrida es flexible, varía según personas, generaciones, situaciones, formalidad o distensión. Sin este criterio <em>ad hoc</em>, habría tutearse tan forzados como tratamientos de usted, y a veces el corsé hace que entrevistas hechas de tú a tú, pongamos por caso por amistad entre periodista y entrevistado, se transcriban de usted. Salvador Espriu me dio una verdadera clase magistral sobre la cuestión. Él, el poeta nacional de Cataluña, máxima “patum” –talmente lo decía riéndose de sí mismo–, a mí, que era un periodista en construcción, veintitrés años y currículum a cero, me trataba de usted, y me explicó las razones. El catalán es una lengua muy rica, que tiene tres registros para el trato personal: <em>tú </em>para las proximidades familiares, de amistades, de colegas...; <em>usted</em> para la distancia elegante y el <em>vos </em>como expresión de respeto para quien, por generación o costumbre, no le había de venir de nuevo una forma que se puede considerar arcaica en nuestro hábitat de tutearse “viral”. Y de las palabras a la imagen, Xavier Abertí me escribe: “No es que quiera darle ninguna importancia, y creo que es más por comodidad que por centralismo, pero el hecho es que, en el especial de Sant Jordi donde se insertaban un buen montón de imágenes de dragones, creo que todos eran de Barcelona. Y tenemos más allá. Solo por citar tres cerca de casa y que creo que son muy acertados: uno de Cassà de la Selva, bajo el balcón de la casa de Can Trinxeria (hoy municipal); el otro, contemporáneo, en la plaza de Catalunya de Figueres. El primero es obra de Enric Clarassó y el otro de Mercè Riba. Y aún un tercero, el misterioso dragón de Sant Feliu de Guíxols. Y seguro que encontrarían cientos más”.Albertí saca elegantemente hierro al asunto, pero desde esta tribuna su comentario tiene el valor de resaltar lo que también nos han reprochado otros lectores: la prevalencia en el diario de una perspectiva barcelonesa de Cataluña, la “Cataluña ciudad” –remito a los estudios de Oriol Nel·lo, que justamente fue secretario de Planificación Territorial nombrado por Pasqual Maragall–. Los titulares periodísticos explican el mundo desde su mirada nacional, pero esto ha de empezar por explicar bien todos los registros posibles de su propia realidad interior, cosa que a veces supone un contencioso contra el potencial metropolitano de creación de noticia. Dejemos a santa Eulàlia y la Mercè el patronazgo de Barcelona y, dado que san Jorge es el patrón de Cataluña, lo más adecua­o habría sido que buscáramos dragones en la biodiversidad que queda extramuros de <em>La ciudad de los prodigios</em>.<em>El Defensor del Lector toma conocimiento de las dudas, sugerencias, críticas y quejas sobre los contenidos del diario en sus ediciones digital y en papel, y cuida que el tratamiento de las informaciones sea </em><a href="https://es.ara.cat/defensor-del-lector/estatuto-defensor-lector-ara_1_5010434.html" ><em>conforme a los códigos deontológicos</em></a><em>.</em><em>Para </em><a href="https://es.ara.cat/defensor-del-lector/contactar-defensor-lector_1_5010776.html" ><em>contactar con el Defensor del Lector</em></a><em> puede enviar un correo electrónico a eldefensor@ara.cat o grabar un mensaje de no más de un minuto al número de WhatsApp 653784787. En todos los casos, es necesaria la identificación con nombre, apellidos y número de DNI.</em></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antoni Batista]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/defensor-del-lector/clausula-conciencia-lectores_129_5746444.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 16:01:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Soldados ucranianos liberados después de haber sido capturados por Rusia.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Respeto y agradecimiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/respeto-agradecimiento_129_5746394.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/cc70a0b9-67d3-401e-a671-bf0669841178_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Este artículo es de respeto y agradecimiento a nuestros lectores. Un jurado muy diverso y cualificado, convocado por la Generalitat, ha otorgado el Premio Nacional de Comunicación en la categoría de prensa a la directora del ARA. Pero este es un premio para todos los que hacemos el diario y especialmente para nuestros lectores, que son nuestra razón de ser. Ciudadanos libres, interesados por el mundo que les rodea, implicados en su sociedad y en su tiempo y que consideran que vale la pena apoyar a un medio de comunicación en tiempo de tormenta y pagar por la información que publicamos. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Vera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/respeto-agradecimiento_129_5746394.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 15:18:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Respeto y agradecimiento]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esther Vera, directora de ARA, Premio Nacional de Comunicación: "La verdad y la honradez en el ejercicio del periodismo importan"]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/esther-vera-directora-ara-premio-nacional-comunicacion-honradez-ejercicio-periodismo-importan_1_5742366.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/cd938ddb-603c-4932-99f6-e528b546cec1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>"No damos sermones, no hacemos propaganda, no hacemos activismo, no somos la oposición de unos u otros. Somos una organización independiente dedicada a informar. Esto nos obliga a explicar los hechos tal como son, también cuando incomodan", ha dicho esta noche Esther Vera, directora del ARA, al recoger el Premio Nacional de Comunicación de prensa. El jurado otorgó el premio a Vera "por haber contribuido decisivamente a consolidar el diario ARA como una de las cabeceras de referencia del país". El acto de entrega de los galardones ha tenido lugar en el Teatre Principal de Sabadell y ha sido conducido por Laura Fa y Lorena Vázquez, que han reivindicado que haya más mujeres en posiciones de poder y liderazgo poniendo como ejemplo el caso de Vera.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandra Palés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/esther-vera-directora-ara-premio-nacional-comunicacion-honradez-ejercicio-periodismo-importan_1_5742366.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2026 19:40:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Discurso Esther Vera]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Los galardones también han reconocido RAC1, RTVE Catalunya y 3Cat, entre otros]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué hay gente que ya no cree en el periodismo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/hay-gente-no-cree-periodismo_129_5732561.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/22f02045-46ce-4864-adda-96fdbaf4486f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Es imposible entender la pérdida de credibilidad del periodismo y los expertos como un conflicto entre la racionalidad de una élite y la estupidez de la mayoría, un marco incompleto y estéril que no hace más que agravar el problema. Ante la obviedad de que la extrema derecha tergiversa los hechos para hacer el relato que más le conviene políticamente, no se puede responder con la idea de que el centro, la izquierda, el periodismo o la academia son los representantes de una realidad neutral sin sesgos y que la gente que no la acepta es malintencionada y/o estúpida. La realidad es que podemos distinguir entre verdad y mentira en el nivel elemental de los hechos, pero en las cuestiones sociales y políticas siempre hay una visión necesariamente parcial que implica juicios de valor y tomas de posición que lo atraviesan todo, desde el redactado de un titular hasta el orden y el peso que un experto da a cada elemento de su explicación supuestamente imparcial. La crisis del periodismo se ha de entender desde una perspectiva mucho más paradóxica y contraintuitiva que el relato de buenos contra malos.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Burdeus]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/hay-gente-no-cree-periodismo_129_5732561.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2026 10:01:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una rotativa]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Publicar o no publicar, esta es la cuestión]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/defensor-del-lector/publicar-no-publicar-cuestion_129_5732062.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/c4fb6488-3962-4f41-9918-90a4cadf2489_16-9-aspect-ratio_default_0_x1834y1056.jpg" /></p><p>El suscriptor Joan Talarn me envía una queja sobre la conferencia <em>Energías verdes: sí, pero no en mi pueblo</em>, coorganizada por el diario y por el IEC, y recogida en <a href="https://es.ara.cat/economia/energia/deben-ubicarse-energias-verdes-cataluna_1_5728306.html" >una crónica de Pol Casaponsa</a> publicada el pasado día 5, día en que recibo el correo del lector, que reproduzco: “Pensaba que era un título para atraer audiencia y promover el debate, porque no me cabía en la cabeza pensar que el ARA promocionaría los antirenobables. Para mi sorpresa y la de algunos asistentes, nos hemos encontrado con una mesa de ponentes <em>retrasados</em> de los que dicen «así no», pero que no saben hacer números para explicar el «cómo». Suerte que algunos asistentes hemos expresado opiniones diversas, porque si no nos habríamos quedado bien <em>descontados</em>. Por favor, hagan otra charla con puntos de vista diferentes para enmendar esta charla tan tendenciosa”.Tomo nota de la crítica y la traslado a la dirección, que no obstante precisa que “es dudoso que los ponentes invitados por el diario deban ser considerados ambos retardistas” y que el ponente Joan Nogué, catedrático de la Universitat de Girona, defendía simplemente una gradualidad: “S'debería empezar por zonas urbanizadas, como polígonos, embalses o carreteras”. La mayoría de los comentarios que me dirigen los lectores siguen esta pauta, que por otra parte es la normal en la labor de los <em>ombuds</em> periodísticos: una crítica y una demanda de rectificación o mejora, sugerencias, contraste de la sección correspondiente y eventualmente comentario de <em>auctoritas</em> de un experto ajeno al diario. En el caso del suscriptor Talarn, la dinámica convencional aún se precisa más porque apela precisamente al contraste, que es normativa en todas las deontologías del oficio. Pero también detecto un cambio de tendencia. En mis dos años de Defensor del Lector, he recibido bastantes comentarios críticos con el diario por haber publicado determinados artículos. Estas quejas, sumadas a los comentarios a pie informático de artículo, se han potenciado exponencialmente en torno a la publicación de <a href="https://es.ara.cat/opinion/eutanasia-dolor-psicologico_129_5692177.html" >el artículo de Elena García</a> sobre la eutanasia de Noelia Castillo. Lo traté en <a href="https://es.ara.cat/defensor-del-lector/eutanasia-periodismo-tolerancia_129_5704713.html" >mi crónica del día 12 de abril</a>, titulada “Eutanasia, periodismo, tolerancia”. A raíz de esta pieza, he vuelto a recibir críticas, que ahora ya me incluyen a mí por haber defendido su publicación.Cada vez son más los topes legales a la libertad de expresión, topes afianzados en la preservación de los derechos al honor, la intimidad, la protección de la infancia, la propia imagen, la seguridad nacional; la no difusión de la apología del terrorismo, los discursos de odio y un etcétera muy delicuescente, a veces lo suficientemente difuso para ser tergiversado y elevado a consecuencias tan lamentables como que el estado español tenga cinco años de prisión un cantante, Pablo Hasél, por el contenido de sus letras. Ni el franquismo se había atrevido a tanto.Vivimos en un mundo donde la intolerancia se ha hecho viral; solo basta dar una vuelta por las redes, comprobar día sí y día también que la sociedad se vuelve justiciera, la presunción de inocencia ha sido reducida a cenizas, la política vive en los tribunales y los Parlamentos en comisiones de investigación y sesiones de control sumarísimas. La intolerancia no se crea ni se destruye, se transforma, si me permiten parodiar la reformulación de Einstein de un antiguo principio físico; el pecado religioso ha mutado a pecado civil, y la extensión de la extrema derecha <em>urbi et orbi</em> –la palmaria <a href="https://es.ara.cat/politica/encuesta-ara_136_5724122.html" >la encuesta del ARA</a> del domingo pasado— es un caldo de cultivo que la favorece y la extiende de manera ambiental.En esta extensión, nos encontramos las intolerancias sobre los principios reaccionarios de siempre –en el caso de la eutanasia, los que alaban los Abogados Cristianos– y en general las extremas derechas, fácilmente detectables; otras que, sin embargo, se expresan desde el lado del progreso, recogidas en el código no escrito de lo políticamente correcto; y, finalmente, la contradicción <em>in terminis</em> que defensores de principios progresistas, en cambio, invoquen prácticas reaccionarias para limitar que se expresen abiertamente las posiciones contrarias. Una conquista social, por avanzada y legítima que sea, ha de poder ser criticada, y el medio que decida no publicar una crítica deberá resolver si la no publicació se aviene a derecho o es censura. Siempre siguiendo la máxima garantista <em>in dubio pro reo</em>, hay que publicar si la batería argumental de la no publicació presenta dudas, y sacando fuera de la ecuación que los medios tienen derecho a elegir si publican o no un artículo o, aún más, un anuncio, que es una transacción comercial, que no han pedido.Por fortuna, sin embargo, el despliegue de restricciones a la libertad de expresión en el ámbito periodístico admite un paraguas de amparo que es el concepto de veracidad, que puede prevalecer sobre los otros supuestos, y que está recogido en el artículo 20 de la Constitución. Algunos de los redactores de la Constitución fueron muy sensibles a esta cuestión, porque el franquismo había laminado, perseguido y reprimido la libertad de expresión. Jordi Solé Tura, uno de aquellos “padres de la Constitución”, excelente jurista experto en derecho constitucional, además de sus conocimientos sabía en carne propia qué era desafiar la censura desde el exilio y la clandestinidad de Radio España Independiente, la célebre Radio Pirenaica. Yo me afirmo en esta tesitura, hice prensa clandestina muy intensamente, encajé como pude los riesgos que comportaba y, siguiendo a Voltaire, Griffith, Todorov... amo el derecho a la palabra, aunque no me guste o la deteste en fondo o forma. Al ser el Defensor del Lector una institución personal, puedo conjugar este tema tan delicado en primera persona, y entiendo que la manera más honesta que tengo de ejercer esta función es defendiendo la libertad de expresión en su máxima longitud de onda, incluso la de los lectores que no estarán de acuerdo con este artículo.Los suscriptores que quieran conocer mi trabajo en directo son invitados <a href="https://botiga.ara.cat/2382-us-escoltem-balanc-amb-el-defensor-del-lector.html" >el próximo día 13 de mayo, a las cuatro y media, en la Sala de las Sirenas del Hotel España de la Rambla</a>.	<em>El Defensor del Lector toma conocimiento de las dudas, sugerencias, críticas y quejas sobre los contenidos del diario en sus ediciones digital y en papel, y tiene cuidado de que el tratamiento de las informaciones sea </em><a href="https://es.ara.cat/defensor-del-lector/estatuto-defensor-lector-ara_1_5010434.html" ><em>conforme a los códigos deontológicos</em></a><em>.</em><em>Para </em><a href="https://es.ara.cat/defensor-del-lector/contactar-defensor-lector_1_5010776.html" ><em>contactar con el Defensor del Lector</em></a><em> pueden enviar un correo electrónico a eldefensor@ara.cat o grabar un mensaje de no más de un minuto al número de WhatsApp 653784787. En todos los casos, se requiere identificación con nombre, apellidos y número de DNI.</em></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antoni Batista]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/defensor-del-lector/publicar-no-publicar-cuestion_129_5732062.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 16:04:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un hombre habla a través de un megáfono.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Está pasando, lo estás viendo]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/pasando-viendo_129_5729267.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/08a04da0-ae9c-4a11-826b-2d0755cae84d_16-9-aspect-ratio_default_0.png" /></p><p>En su inocencia infantil, una criatura que solía ver los informativos (no lo entendía todo, pero le fascinaban el directo, las imágenes y los corresponsales) preguntó cómo se las arreglarían en la televisión para emitir el informativo el día que no pasara nada. Unas décadas después, aún recuerda la impresión que le causó la respuesta: “De noticias habrá cada día porque el mundo es muy grande y siempre pasan cosas. De hecho, hoy mismo podrían haber contado muchas más de las que han dicho”.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antoni Bassas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/pasando-viendo_129_5729267.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2026 17:27:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ted Turner]]></media:title>
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