Animales desconcertados y cambio brusco de tiempo: ¿qué pasará durante el eclipse?

La llegada repentina de la oscuridad cuando todavía no se ha hecho de noche provoca cambios a todos los niveles

28/07/2026 - 15:41 h.

BarcelonaEl eclipse total de Sol del 12 de agosto será histórico, en nuestra tierra. Se trata de un fenómeno excepcional que, para la inmensa mayoría de la población, solo se ve una vez en la vida sin tener que cruzar medio mundo. Durante unos instantes, en una parte del país el día se convertirá en noche, el paisaje adoptará una luz insólita y el cielo ofrecerá un espectáculo único que ha despertado fascinación, preguntas y leyendas desde tiempos inmemoriales.

Más allá de su extraordinaria belleza, la fase de totalidad del eclipse provoca cambios que sorprenden tanto a los científicos como a cualquier observador. La desaparición súbita de la luz solar altera el entorno de manera instantánea: la temperatura baja en pocos minutos, los colores del paisaje se transforman y la atmósfera adquiere una quietud difícil de describir con palabras.

La naturaleza también reacciona ante este crepúsculo inesperado. Muchos animales interpretan, desconcertados, la oscuridad súbita como la llegada de la noche, y modifican su comportamiento. Todo ello convierte el eclipse en un experimento natural a gran escala, capaz de revelar hasta qué punto la vida en nuestro planeta está sincronizada con el ciclo diario del Sol.

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Y, mientras la Tierra queda inmersa en esta penumbra efímera, el cielo muestra detalles que normalmente se mantienen ocultos durante el día. La corona del Sol se despliega alrededor del disco oscurecido de la Luna, y se pueden distinguir algunos de los planetas y estrellas más brillantes. Una experiencia irrepetible que convertirá este 12 de agosto en una fecha destinada a quedar grabada en la memoria colectiva.

Oscuridad súbita y cambio de tiempo

“La luz solar es tan potente que, cuando se produzca el eclipse total de sol, se hará oscuro de golpe; el cambio será abrupto y tendrá poco que ver con una puesta o una salida pausada del Sol”, explica el astrofísico y divulgador científico Joan Anton Català.

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Durante la fase parcial del eclipse, la sensación de oscuridad es prácticamente inexistente, ya que el Sol continúa iluminándonos con fuerza, incluso cuando está tapado en un 99%. Por eso no es hasta que la Luna lo cubre completamente que, de repente, llega la noche. “No será una noche totalmente negra, sino que, como a pocos kilómetros en el horizonte habrá luz solar, veremos una cierta claridad –añade Català–. Si podemos estar en una zona elevada, veremos un hecho muy impactante en el paisaje: cómo llega y se marcha de golpe la sombra de la Luna por el horizonte", destaca.

Las gafas protectoras solo nos las podremos quitar durante la totalidad del eclipse. Será entonces cuando, según explica el astrofísico, contemplaremos un auténtico espectáculo en el cielo. A pleno día veremos las estrellas más brillantes, como Vega, Arturo o Altair, y, sobre todo, el planeta Venus, que brillará con fuerza en la izquierda superior de la posición del Sol, oculto por la Luna. “La corona solar se verá muy bonita alrededor del disco oscuro, y también iluminará un poco el cielo”, asegura el experto.

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Según Català, el fenómeno también provocará cambios repentinos en el tiempo. Entre estos cambios destaca una efímera bajada de las temperaturas, que pueden llegar a ser de tres o cuatro grados en pocos segundos. También puede levantarse un poco de viento y, si hay nubes finas, incluso pueden deshacerse por el cambio repentino de temperatura en la atmósfera.

Català recomienda registrar el sonido ambiente del momento de la totalidad del eclipse para recordar siempre cómo vivimos un hecho tan extraordinario. “Es un momento tan emocionante que no eres consciente de lo que dices ni de las exclamaciones que haces; colectivamente, es una situación muy interesante, porque nos encontraremos todos conectados mirando un acontecimiento único, y nos emocionaremos mucho”, asegura.

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Este eclipse tendrá lugar al atardecer, coincidiendo con la puesta de Sol, y no a pleno día, cuando el impacto de la falta de luz sería más evidente. ¿Esto puede deslucir el acontecimiento? Català cree que no. “Yo habría elegido que el eclipse fuera al mediodía, pero esto no lo podemos cambiar, y también tiene su parte positiva e interesante –afirma–. Como el Sol estará muy bajo en el horizonte, podremos integrar dentro de la misma visión del espectáculo un skyline de paisajes naturales, de personas observando el fenómeno o de edificios icónicos de ciudades con el eclipse como telón de fondo”, remarca el experto.

Las fotografías de este día, pues, se pueden convertir en auténticas postales que pasarán a la historia. Pero el espectáculo no se acabará aquí, ya que por la noche se producirá el máximo de la lluvia de estrellas de las Perseidas, las conocidas popularmente como Lágrimas de San Lorenzo, un fenómeno que este año se verá especialmente bien, ya que la Luna nueva garantizará un cielo nocturno bien oscuro. En definitiva, el 12 de agosto será un día extraordinario para la astronomía.

Confusión entre los animales

El eclipse total también tendrá efectos sobre el comportamiento de los animales. La desaparición súbita de la luz solar altera sus ritmos biológicos y hace que muchas especies reaccionen como si el día se hubiera acabado antes de tiempo.

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“Los cambios que se ven con más frecuencia son los de animales que, durante un eclipse total, modifican su rutina y su comportamiento porque reaccionan igual que cuando se va la luz al anochecer”, explica Jaume Fatjó, etólogo, veterinario y director de la cátedra Fundación Affinity Animales y Salud de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).

Los pájaros son uno de los ejemplos más evidentes. “Durante la fase de totalidad del eclipse, es habitual que dejen de cantar y busquen refugio, igual que hacen cuando llega el atardecer”, asegura Fatjó, y añade que a veces se ha observado que, cuando el Sol reaparece, “algunos reanudan el canto como si hubiera comenzado un nuevo día”. Además, los insectos nocturnos pueden entrar en actividad. El 12 de agosto, el Sol volverá a brillar parcialmente unos minutos antes de ponerse del todo después de la fase de totalidad del eclipse, así que se podrían dar estas situaciones.

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También se han descrito comportamientos de inquietud en diversas especies durante un eclipse total. “Hay animales que muestran una cierta angustia etológica: detectan que pasa algo inesperado en su entorno, pero no pueden entender la causa –afirma el etólogo–. Algunos animales empiezan a caminar de un lado a otro con inquietud”. Este estrés provocado por un fenómeno astronómico desconocido recuerda, en cierta manera, el miedo que los eclipses despertaban entre los humanos antes de que la ciencia explicara su origen.

Los zoológicos también han sido escenario de algunas de las observaciones más curiosas durante este tipo de fenómeno. Animales que tienen interiorizada la rutina de ir a dormir cuando oscurece, reaccionan igual ante el oscurecimiento súbito del cielo.

“En algunos zoológicos se ha comprobado que hay animales que, cuando se produce un eclipse total, se dirigen a la puerta de la instalación interior porque se creen que ha llegado la noche y es hora de ir a dormir”, añade Fatjó. Un comportamiento similar al que se ha observado en animales de granja. “Si las vacas tienen la costumbre de volver al establo cuando oscurece, durante un eclipse es posible que hagan este mismo recorrido”, remarca el etólogo.

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Gatos y perros, poco pendientes del cielo

Pero los animales que los humanos tenemos más cerca son los domésticos, sobre todo los gatos y los perros. El efecto del eclipse acostumbra a ser muy diferente en su caso, ya que están acostumbrados a nuestro ritmo y a no depender de la luz solar. Los expertos explican que lo que más condiciona su conducta no es tanto la oscuridad repentina, sino la reacción de los humanos que los rodean.

“Si ponemos de ejemplo al perro, imaginad que llega a un lugar desconocido, lleno de personas que se ponen unas gafas extrañas, y de repente todo el mundo se pone a gritar y a aplaudir cuando se produce la fase de totalidad del eclipse. Está claro que se pondrá nervioso, ya que la conducta humana es el estímulo que más influye en su comportamiento”, explica el experto. Por lo tanto, lo más recomendable es dejar a los animales de compañía en casa, en lugar de llevarlos con nosotros a observar el eclipse, ya que se pueden estresar innecesariamente.

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