Barcelona aprovecha los decretos de Sánchez y sube un 150% el IBI a los pisos turísticos
El gobierno municipal prevé recaudar entre siete y ocho millones de euros anuales con esta medida
BarcelonaEl Ayuntamiento de Barcelona ha profundizado este viernes en su lucha para eliminar los pisos turísticos de la ciudad. Tres días después de que el consejo de ministros volviera a aprobar los dos decretos para la vivienda que decayeron en el Congreso hace una semana, la comisión de economía del consistorio se los ha hecho suyos para aprobar una subida del IBI para los 10.600 pisos turísticos que hay en la capital catalana. Un incremento que en algunos casos supondrá que estos pisos paguen 2,5 veces más de IBI.
En concreto, el Ayuntamiento ha aprobado subir un 50% el IBI a los propietarios de una única vivienda de uso turístico, el 100% a los que tienen dos o tres y el 150% a los que tienen cuatro o más. Según ha explicado el cuarto teniente de Economía, Jordi Valls, durante su intervención, estos últimos representan, con 6.000 pisos, cerca del 60% de las viviendas de uso turístico, mientras que los propietarios de un único piso son un 30%, y los que tienen entre 2 y 3 un poco más del 10%.
"Hoy lo que hacemos es desincentivar esta actividad", ha subrayado Valls. El responsable de Economía del gobierno de Jaume Collboni ha recordado que se han comprometido a extinguir todas las licencias en noviembre de 2028, pero ha dicho que mientras tanto hay que utilizar "todas las herramientas al alcance para dificultar los usos turísticos en viviendas". En total el consistorio prevé recaudar entre siete y ocho millones de euros anuales con la medida.
Valls ha remarcado que la proporción de propietarios que tienen más de cuatro pisos turísticos demuestra que es una "actividad empresarial" y que se tiende a "la concentración de licencias". En este sentido, ha dicho que no es admisible que este tipo de actividad económica se quiera relacionar con el Ayuntamiento como si fueran vecinos y no empresas.
Reproches entre socios
La propuesta ha salido adelante con los votos del PSC, Barcelona en Comú y ERC, la abstención de Junts y el voto en contra del PP y Vox. El clima de precampaña de las elecciones españolas se ha dejado notar durante todo el debate, incluso entre los grupos que han dado apoyo a la medida. El portavoz de los comunes, Marc Serra, ha acusado a los socialistas de "llegar tarde" y ha asegurado que hace tres años que Sumar reclama al PSOE llevar medidas como estas al consejo de ministros. "Al final la calle les ha pasado por encima", ha espetado.
Serra también ha pedido al Ayuntamiento ir más allá de los pisos turísticos y hacer un IBI progresivo para todos los inmuebles en función del número de viviendas que se tengan. En la misma línea, desde Esquerra la concejala Rosa Suriñach ha puesto sobre la mesa la importancia de utilizar todas las herramientas al alcance de la ciudad para perseguir los pisos vacíos, y ha propuesto hacer un registro y subir el IBI a los que lleven más de dos años desocupados. Además, ha pedido que la recaudación extra por los pisos turísticos se destine a ampliar el parque público de vivienda social.
Desde Junts, el concejal Arnau Vives ha defendido la abstención de su grupo, que hace una semana exacta hizo caer los dos decretos en el Congreso. El edil ha criticado que el gobierno municipal haya llevado a debate esta propuesta sin ni siquiera negociarla y ha dicho que no resuelve el problema de la vivienda. "Incrementa la recaudación, pero no reduce los impuestos al resto de vecinos ni garantiza mejor acceso al mercado de alquiler", ha dicho.
El PP y Vox han acusado al gobierno municipal de perpetrar "una estocada fiscal" y de no respetar "la proporcionalidad" ni "la propiedad privada".