Barcelona avala cobrar 30 euros a los cruceristas de paso a partir del 2030
El incremento será progresivo y hará que este tipo de visitantes paguen 18 euros ya a partir del 2027
BarcelonaUna de cal y una de arena este martes para el gobierno de Jaume Collboni. La comisión de Economía del consistorio ha avalado este martes subir progresivamente el recargo turístico a los cruceristas de escala –los que pasan menos de doce horas en la ciudad– hasta conseguir que este tipo de turistas paguen treinta euros por visitar la ciudad. El gobierno municipal, en cambio, no ha conseguido aglutinar una mayoría suficiente en torno a la subida del IBI a los hoteles de lujo. Ambos expedientes se enfrentarán ahora a un debate definitivo este viernes en el pleno.
En cuanto a los cruceros, el recargo saldrá adelante sin problemas después de que el ejecutivo del PSC se haya garantizado los votos de Junts y también de ERC. Unos apoyos que han obtenido después de pactar a qué se destinará parte de la recaudación extra que se obtenga con este aumento. En el caso de los juntaires, han acordado que el dinero se utilice para acelerar el plan de sombras con más toldos en las zonas de juego, más árboles y más fuentes públicas. Los republicanos, por su parte, han pactado destinar los ingresos extras a clases de refuerzo y actividades extraescolares para los niños más necesitados.
El acuerdo establece que el incremento del recargo sea gradual. Así, la previsión es que en 2027 este recargo pase de los 5 euros actuales hasta los 12, y que después aumente a razón de cuatro euros cada año hasta llegar a los 24 euros en el año 2030. Una cifra a la que hay que sumar los seis euros que pagan de impuesto turístico este tipo de cruceristas y que recauda la Generalitat. El Ayuntamiento calcula que si se mantiene la cifra actual de cruceristas de escala, en el año 2031 el recargo a los cruceros de escala podría dejar hasta 23,7 millones de euros más en las arcas municipales. Sin embargo, el cuarto teniente de alcaldía, Jordi Valls, ha vuelto a subrayar que el objetivo no es incrementar los ingresos, sino disuadir este tipo de oferta.
Desde Barcelona en Comú, en cambio, han considerado que la propuesta que hace el PSC solo busca incrementar la recaudación y no cumplir con la promesa del alcalde de intentar eliminar este tipo de oferta en la ciudad. El portavoz del grupo, Marc Serra, ha justificado el voto en contra de su grupo al incremento del recargo porque querrían que subiera directamente hasta los 24 euros este 2027, y no de forma gradual. El PP y Vox también han votado en contra porque creen que la medida "persigue" el turismo.
El IBI a los hoteles de lujo, en el aire
Menos suerte ha tenido el otro expediente que se ha debatido en la comisión: el resto de ordenanzas fiscales que tenían como principal novedad la propuesta de subir hasta el 1,3% el IBI que pagan los inmuebles con un valor más alto de la ciudad. La ley permite a los ayuntamientos de ciudades como Barcelona hacer un tipo diferenciado de IBI al 10% de inmuebles con el valor más alto de la ciudad, una categoría en la que hay 233 inmuebles, de los cuales 203 son hoteles de lujo. A pesar de ser un acuerdo que cerró el mismo Valls con Barcelona en Comú hace ahora un año, los Comunes han votado en contra.
Serra ha reprochado a Valls que no se haya hablado ni negociado la propuesta antes de llevarla a votación en comisión, y le ha pedido que retirara el expediente para pactarlo antes y pasar de la abstención al sí. Valls, en cambio, le ha reprochado que voten contra actuaciones que se habían pactado previamente y que, según ha dicho, van más allá de las políticas económicas de los gobiernos de Ada Colau. En este caso, Junts también ha votado en contra de las ordenanzas porque no "dan aire" a las familias, las pymes, los autónomos y el pequeño comercio. El viernes será la votación definitiva.