Barcelona enfría la compra del centro comercial abandonado de la Vila Olímpica
El Ayuntamiento alerta que hacen falta cerca de 30 millones de euros extras para poner al día el Centro de la Villa
BarcelonaEl cuarto teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Valls, ha enfriado este miércoles la posibilidad de que el consistorio compre a corto plazo el Centre de la Vila. Después de que, "tal como avanzó el ARA", el Estado —propietario del centro a través de Mercasa— no encontrase comprador para el centro comercial de la Vila Olímpica, Valls no ha cerrado la puerta a que en un futuro el consistorio pueda quedarse con el espacio, pero ha hecho énfasis en las "extraordinarias dificultades y riesgos" que tendría la operación. De entrada porque, ha alertado, más allá del coste de la compra, poner al día el equipamiento podría tener un coste extra para las arcas municipales "de entre 25 y 30 millones de euros".
"No es una operación pequeña. No es como comprar un coche", ha argumentado Valls durante una comparecencia promovida por Barcelona en Comú en la comisión de economía. El responsable de Economía del gobierno municipal ha subrayado que después de la subasta se ha hecho evidente que "el mercado no paga 18 millones de euros" por el centro, y ha recordado que Mercasa reclamaba 80 millones de euros la primera vez que el Ayuntamiento —entonces bajo la batuta de Ada Colau— habló con la empresa sobre el Centre de la Vila. "Ahora debemos ver cuáles son el valor y el precio. Y si potencialmente este gobierno lo tiene que adquirir", ha apuntado, y ha remarcado que es un proceso que "llevará tiempo". "Lo que no debe hacer este Ayuntamiento es pagar precios que no se deben pagar", ha dicho.
De hecho, Valls ha puesto sobre la mesa otras opciones que no pasan por la compra del equipamiento por parte del Ayuntamiento. Entre ellas la cesión del espacio al consistorio por parte de Mercasa —aunque nunca ha ocultado su escepticismo con esta vía—, que la empresa pública encuentre un privado interesado en el espacio, o, incluso, la posibilidad de que el Ayuntamiento lo compre para actualizarlo y posteriormente venderlo. "No debemos renunciar a que haya un privado que tenga un proyecto", ha defendido el concejal, que ha añadido que si finalmente lo tiene que quedarse el Ayuntamiento debe ser con "el mínimo coste posible".
El coste de poner al día el equipamiento es una de las claves de una operación que los vecinos reclaman desde hace tiempo, pero que el gobierno municipal no ve clara. Entre las dificultades que detecta, están que las características del espacio responden a un modelo comercial obsoleto, el mal estado de parte de las instalaciones y el litigio abierto en el aparcamiento del centro. Según cálculos de Valls, la compra y posterior puesta al día del Centre de la Vila supondría una inversión total que se situaría alrededor de los 40 millones de euros. "Lo que invertimos aquí no lo podemos invertir en otros lugares", ha subrayado Valls, que se ha comprometido a ir informando a los grupos a medida que avancen las conversaciones con Mercasa.
Durante su intervención, Valls también ha hecho referencia a la posibilidad de convertir el espacio en un mercado municipal como reclamaba Barcelona en Comú en su iniciativa. "Podríamos estudiarlo, pero ya avanzo que las primeras estimaciones indican que no hay suficiente densidad de vecinos para hacer un mercado allí", ha dicho. Sin embargo, ha argumentado que no cree que sea el momento de hablar de los futuros usos de un espacio que ahora mismo no es propiedad del Ayuntamiento.
La oposición pide pasos decididos
Durante el debate, los grupos de la oposición han coincidido en pedir al gobierno municipal un liderazgo decidido después de que la subasta haya quedado desierta. "Es el momento de hacer alguna cosa", ha dicho la concejala de Barcelona en Comú Tània Corrons. "Ya no es suficiente con mirar la operación desde la distancia. Ahora nos tiene que explicar qué piensa hacer", ha añadido desde el PP Víctor Martí. Jordi Coronas, de ERC, ha acusado a Mercasa de actuar "como un fondo especulador más" y ha considerado "decepcionante" la actuación hasta ahora de los diferentes gobiernos municipales. Desde Junts, Joana Ortega ha planteado alternativas de futuro para el espacio, que ha defendido que podría hacerse servir como centro logístico de Mercabarna.