Una nueva grieta aplaza hasta septiembre el regreso de algunos afectados por el socavón de la L9
Los Bomberos detectan una afectación estructural en un sótano que impide recuperar la normalidad al 40% de los vecinos
BarcelonaMalas noticias en el barrio del Putxet de Barcelona. Después de días de trabajos y de una evolución positiva para que los vecinos afectados por el socavón provocado por las obras de la L9 –cerca de 300 personas– el 7 de julio pudieran volver progresivamente a casa, ha habido un contratiempo estructural que imposibilitará, de momento, la normalidad a los habitantes de las calles Rubinstein, Sant Gervasi de Cassoles y Teodora Lamadrid.
El director general de Infraestructuras y Movilidad de la Generalitat, Ramon Ramírez, ha informado este viernes que el miércoles por la noche se detectó una grieta que, posteriormente, se ha confirmado que corresponde a una "pequeña cavidad" en el sótano del edificio del número 2 de la calle Rubinstein. El hallazgo ha motivado nuevas inspecciones.
Por ello, Ramírez ha asegurado que los esfuerzos se centran ahora en "consolidar el terreno y estabilizar esta nueva cavidad", lo que implica que, durante unos días, los vecinos del número 2 de Rubinstein no podrán acceder a sus viviendas, ni siquiera acompañados por los Bomberos. Las actuaciones también se centran en los números 4 de Rubinstein y 3 y 5 de Teodora Lamadrid, la zona considerada más afectada desde el primer momento.
La delegada del Gobierno en Barcelona, Pilar Díaz, ha asegurado que el calendario de retorno se mantiene. Después de que ya hayan vuelto los residentes de los números 56 y 58 de Sant Gervasi de Cassoles y del número 6 de la calle Rubinstein, la próxima semana podrán empezar a volver los vecinos del número 54 de Sant Gervasi de Cassoles. Díaz también ha avanzado que los 48 vecinos que han pedido anticipos económicos para afrontar los gastos extraordinarios "lo tendrán en su cuenta corriente o bien hoy o bien el lunes". Además, ha informado que una treintena de inquilinos se han acogido a la suspensión del pago del alquiler correspondiente al mes de agosto.
En cuanto al apoyo a los negocios afectados, Díaz ha explicado que la Generalitat trabaja con el Institut Català de Finances para facilitar liquidez a los comerciantes para que puedan afrontar gastos como los alquileres, las nóminas o los recibos mientras los establecimientos continúan cerrados. En estos momentos, 16 comerciantes han solicitado esta línea de financiación, que esperan recibir "entre hoy y la próxima semana" y que se descontará posteriormente de las indemnizaciones que les correspondan.
El jefe de los Bomberos de Barcelona, Sebastià Massagué, ha confirmado que las grietas detectadas el miércoles por la noche en el sótano del número 2 de la calle Rubinstein tienen carácter "estructural", un hecho que ha obligado a modificar el dispositivo y a priorizar la seguridad. Por este motivo, se ha restringido temporalmente el acceso de los vecinos al inmueble mientras duren los trabajos de estabilización.
Ningún regreso más hasta septiembre
La Generalitat ha confirmado que, más allá del regreso previsto de los vecinos del número 54 de Sant Gervasi de Cassoles la semana que viene, no habrá más regresos durante el mes de agosto. El resto de edificios no se prevé que recuperen la normalidad hasta septiembre, después de que la nueva incidencia haya obligado a alargar los trabajos de consolidación.
Hasta ahora han podido regresar cuatro de las ocho fincas evacuadas, lo que representa el 62% de los vecinos desalojados el 7 de julio. Todavía queda pendiente el regreso del 38% de las viviendas afectadas, que continúan sometidas a trabajos de consolidación. En el caso del número 54 de Sant Gervasi de Cassoles, todavía no hay una fecha concreta de regreso, ya que dependerá de la emisión de los tres certificados técnicos que avalen la seguridad y de la disponibilidad de los mismos vecinos. La reincorporación se hará vivienda por vivienda y con el acompañamiento de un técnico, que verificará que cada piso se encuentra en las mismas condiciones que antes del incidente.
Los responsables también han descartado que la nueva cavidad haya provocado afectaciones en los suministros: no se ha detectado ninguna incidencia en la red de gas ni en otros servicios básicos y han aclarado que las inspecciones que realiza la compañía suministradora antes del regreso de los vecinos forman parte del protocolo habitual de seguridad y no responden a ninguna emergencia.
Según la Generalitat, la nueva cavidad se detectó gracias a los sistemas de monitorización y a las inspecciones diarias que se realizan en los edificios afectados. Los trabajos de consolidación continuarán durante todo el mes de agosto y, si la evolución es favorable, el Govern espera poder concretar a finales de mes un nuevo calendario para el regreso de los desalojados.