Barcelona

Dos semanas en la penumbra: vecinos del Guinardó sufren caídas constantes del suministro eléctrico

Vecinos de cinco bloques de la ronda del Guinardó conviven con cortes de electricidad habituales desde el 5 de enero

23/01/2026

BarcelonaEl 5 de enero, la noche de Reyes, trajo un regalo amargo para los vecinos de cinco fincas de la ronda del Guinardó de Barcelona. Aquella noche, mientras las familias lo preparaban todo para el día siguiente, la luz se fue. Un percance que en ese momento los vecinos de estos cerca de 200 pisos del barrio del Baix Guinardó no imaginaban que era el preámbulo de dos semanas de apagones constantes. Todavía hoy todos ellos conviven con cortes en el suministro eléctrico prácticamente diarios.

En medio han pasado más de quince días de apagones intermitentes que han puesto a prueba los nervios del vecindario. "Me levanto a medianoche y necesito comprobar si todavía tenemos luz o si se ha ido", explica Andrea Cerci, que subraya la inquietud de no saber nunca si tendrás luz o no. "Nunca sabes qué hacer. La hora crítica está por la noche, pero está pasando a cualquier hora", detalla, y añade que, además, nunca saben cuánto durarán los cortes. "Ha habido una o dos horas, pero ha habido días que hemos estado más de doce horas seguidas sin luz", relata.

Cargando
No hay anuncios

En conversación con el ARA, varios vecinos de los diferentes bloques afectados lamentan cómo esta incertidumbre les condiciona su día a día. A veces los cortes afectan a todos los vecinos de repente, y otras sólo unos pocos. "Es una lotería", dicen. Durante estas semanas, quien más quien menos se ha quedado sin agua caliente a media ducha –como en el caso de Mari Carmen Manjón– o se ha quedado atrapado en el ascensor, como Jordi Sànchez. Todos han tenido que hacer malabarismos con las comidas. De entrada, porque nadie quiere arriesgarse a llenar la nevera y que después un corte prolongado le estropee la comida. Pero también porque se han quedado sin luz justo cuando querían cocinar.

En plena ola de frío y lluvia, muchos de los vecinos han tenido que pasar tardes enteras sin calefacción o han visto cómo las continuas bajadas de tensión echaban a perder algunos de sus electrodomésticos. "Lo tengo todo desconectado", dice Andrea Cerci. Otros que habitualmente teletrabajan en casa –como Cristina Calderón, que da clases online en un instituto– hace días que se han tenido que buscar la vida en otros lugares para poder hacer su trabajo. Estos días, muchos han comprado farolillos, linternas e incluso cocinitas de gas para minimizar dolores de cabeza.

Cargando
No hay anuncios

Nuevo pisos sin ascensor

Una de las principales preocupaciones tiene que ver con los ascensores. Estos cinco bloques de la ronda del Guinardó son edificios de hasta nueve plantas, y en algunos de los pisos más altos vive gente mayor. Es el caso de Maria Magdalena Nin de Cardona, que vive en el noveno y tiene problemas de corazón después de haber superado un infarto. "Si me pasa algo por tener que subir nueve pisos, ¿quién paga las consecuencias?", pregunta. En su caso, además, sufre por si con los cortes de luz no puede utilizar el colgante de teleasistencia que lleva cuando está en casa. En el piso de enfrente vive Helena Lamarca. Su hija tiene 10 años y durante algunos de estos días ha tenido que quedarse a dormir en casa de su abuela. ¿El motivo? Se hizo un esguince y con las muletas no podía subir nueve pisos sin ascensor.

Cargando
No hay anuncios

Los vecinos explican que los técnicos contratados por Endesa acudieron prácticamente todos los días entre el 5 y el 15 de enero, cuando consideraron que habían podido arreglar la avería. Dos días después volvían a sufrir apagones. Consideran que el problema es de la fragilidad del transformador que se encuentra en los bajos del número 29 y que, aseguran, durante estos días ha requerido la presencia de los bomberos en algún momento por un cable en mal estado. "Aún huele a quemado", dicen, y consideran que este tipo de instalaciones no debería estar dentro de edificios de viviendas pese a ser muy habitual en Barcelona. Durante este tiempo han puesto dos quejas frente al distrito de Horta-Guinardó, que las ha trasladado a Endesa para que lo solucione.

Fuentes de Endesa admiten que, desde la víspera de Reyes, las 181 viviendas de estos cinco bloques de la ronda del Guinardó han sufrido una serie de incidencias. Cuentan que tras dos averías de baja tensión muy coincidentes en el tiempo cambiaron el cableado por uno "más robusto", confiando en que esto resolvería las incidencias, pero que –como explican los vecinos– poco después se han encontrado con que volvía a haber cortes de suministro porque se fundían algunos fusibles.

Cargando
No hay anuncios

Las mismas fuentes explican que este tipo de incidencia es "sinónimo de un exceso de consumo", pero admiten que por ahora no saben el motivo. "Lo estamos estudiando, hay que encontrar la causa de este mayor consumo para poder solucionarlo", apuntan, y remarcan que de momento lo que está haciendo la brigada es cambiar los fusibles quemados por unos nuevos.

El caso coincide en el tiempo con el conflicto que hay abierto en el barrio de la Prosperitat, en Nou Barris. Allí, un grupo de vecinos sufren apagones puntuales desde que el 22 de septiembre se incendió el transformador que se encuentra en los bajos de un edificio de la calle Palamós sin que, por ahora, se haya encontrado una solución.