Barcelona

El Estado subasta el centro comercial abandonado de la Villa Olímpica

Pide 25 millones de euros por un complejo que ha desatendido durante dos décadas

06/02/2026

BarcelonaHace tiempo que los vecinos de la Vila Olímpica ven cómo cada dos por tres cierra un negocio del Centro de la Vila. Sin embargo, esta vez quien se está preparando para abandonar este centro comercial de Barcelona es el propio Estado, que lo gestionaba a través de la empresa pública Mercasa y que ahora ha sacado todo el complejo a subasta. La compañía pide 25,7 millones de euros por todo el recinto, si bien ya abre la puerta a desprenderse de ellos por un valor cercano a los 18,5 millones. La subasta está fijada para el 10 de junio. Sin embargo, encontrar comprador no parece una misión fácil para un centro comercial que arrastra problemáticas derivadas de la dejadez de los últimos años.

La propia Mercasa admite las deficiencias en la documentación que acompaña al proceso ya la que ha tenido acceso el ARA. Ya en el pliego con las bases se subraya que el posible comprador asume la situación "de especial deterioro en algunas de las fincas". El anexo sobre las cargas que acompañan al lote profundiza. Se hacen constar, entre otros, filtraciones de agua subterránea en varios puntos de la edificación que han dañado instalaciones y elementos del sistema estructural; grietas y fisuras por "falta de mantenimiento adecuado"; descomposición del hormigón en algunos elementos del sistema estructural; y deficiencias técnicas y de seguridad en la instalación de alta tensión.

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En la lista de deficiencias también se hace constar que el sistema de ventilación del centro comercial está en mal estado y no cumple la normativa vigente. También que, aunque está legalizado y mantenido, el sistema de protección contra incendios muestra signos de deterioro por ocupar parte de la planta -3 del aparcamiento, donde el mismo informe explica que los problemas de drenaje que tiene el centro –y que han obligado a instalar unas bombas de extracción– hacen que haya zonas donde se acumula el agua. Igualmente, se avisa de que existen litigios abiertos derivados del conflicto con el aparcamiento que destapó el AHORA.

Todo ello corrobora que, como alertan los vecinos, hace años que la gestión es insuficiente. Prueba del desinterés que el Estado ha mostrado en los últimos años por este centro comercial es que hace más de cinco años que el último gerente, el ahora diputado del PP en el Congreso Agustín Parra, dobló sin que nadie le haya sustituido. Tampoco se ha nombrado a un nuevo director de mantenimiento, después de que el anterior fuera destituido fulminantemente de un día para otro sin que se diera ninguna explicación.

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Los problemas del centro, sin embargo, van más allá del mantenimiento del espacio. Tampoco la gestión comercial puede considerarse un éxito. El dossier con el que Mercasa intenta encontrar comprador para el inmueble dice que solo 35 de los 83 locales están ocupados. La cifra es hoy aún menor, ya que uno de los pocos negocios que sobrevivían en la planta baja –el outlet deportivo– también ha bajado la persiana en las últimas semanas. Dando un paseo por el centro se ve claramente cómo los locales vacíos con carteles anunciando que ese espacio está disponible son la inmensa mayoría, sólo salpicados por algunos comercios que todavía se esfuerzan por salir adelante, como el supermercado, la administración de lotería, la óptica, la farmacia o la peluquería. Uno de los golpes más duros para el centro fue el cierre, en el verano del 2023, de los cines Yelmo Icària, el gran motor que dinamizaba el espacio.

El Ayuntamiento, al acecho

Sin embargo, en el dossier con el que intenta seducir a potenciales compradores, Mercasa trata de convertir esta falta de comercios vivos en una oportunidad para hacer una "transformación integral" del centro. Es una de las principales fortalezas que expone, junto a una ubicación "estratégica" –al lado del Puerto Olímpico y de algunas de las playas de Barcelona– y un "entorno privilegiado" con "zonas turísticas" y "equipamientos urbanos". Por todo ello, fija un precio de salida de 25,7 millones de euros, que descienden hasta los 21,9 en una segunda ronda si no hay ofertas superiores y aún hasta los 18,5 millones si nadie presenta oferta antes.

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Tal y como explicó el ARA el pasado junio, el escenario de una subasta era ya uno de los posibles ante la situación del Centro de la Villa. Ahora bien, la prioridad de los vecinos es otra. Hace tiempo que piden que sea el Ayuntamiento de Barcelona quien compre el Centro de la Villa, que es ahora mismo la principal oferta comercial que tiene el barrio. Sin embargo, en mayo el cuarto teniente de alcaldía, Jordi Valls, cerró la puerta a esta opción alegando que la inversión que implicaría la compra para ponerlo al día es "inasumible" para el Ayuntamiento. Sin embargo, dejó la puerta abierta a reabrir el debate más adelante.

En el 2021, la entonces alcaldesa, Ada Colau, ya se comprometió a negociar con el Estado la cesión del Centro de la Villa, pero Mercasa ha preferido siempre la venta de un activo que en un primer momento cifró en un valor de 50 millones de euros. Con el tiempo, estas pretensiones han descendido, y la última propuesta rondaba los 25 millones de euros. Una cantidad a la que debería sumarse la inversión necesaria para poner al día el centro, y que el Ayuntamiento calcula que duplicaría el coste de la operación. Cifras muy por encima de los cinco millones de euros que Colau y ERC pactaron reservar en los presupuestos del 2023 para intentar realizar la compra del Centro de la Villa.

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Ante la subasta, ahora fuentes municipales se limitan a afirmar que, "tal y como ha hecho hasta ahora, el Ayuntamiento de Barcelona sigue de cerca este proceso para ver cómo evoluciona la operación y qué proyectos se plantean". Habrá que ver, pues, si Mercasa encuentra compradores privados en esa subasta. Si no, podría abrirse una nueva ventana de oportunidad para el Ayuntamiento para poder negociar la compra por un precio inferior a los 18 millones de euros que la empresa solicita ahora, al menos, por el Centro de la Villa.