Tensión en Vallcarca por el desahucio de una familia con dos menores
El Ayuntamiento de Barcelona dice que les ha ofrecido diferentes alternativas residenciales y que todas han sido rechazadas
BarcelonaDecenas de personas se han concentrado este miércoles por la mañana ante el número 3 de la calle Farigola, en el barrio de Vallcarca de Barcelona, donde vive una familia con dos menores, para intentar impedir su desahucio. Al mismo tiempo, hasta seis furgones de policía antidisturbios de la Guardia Urbana también han llegado a este mismo punto para ejecutar el lanzamiento, que se ha acabado efectuando sobre las 10 de la mañana. Ya a primera hora de la mañana han montado un fuerte cordón policial. De hecho, los primeros momentos de tensión se han vivido ya a primera hora, cuando algunos de los concentrados han intentado superar la barrera policial.
El inmueble afectado es un antiguo taller mecánico titularidad del Ayuntamiento donde, según el Sindicato de Vivienda de Vallcarca, vivían y trabajaban con el negocio de la chatarra seis adultos y dos niños de 10 y 9 años. El consistorio ha explicado que en los últimos dieciséis meses ha ofrecido varias "alternativas residenciales" a los afectados, que viven en condiciones "de infravivienda", pero que la familia las ha declinado. Los portavoces del Sindicato de Vivienda de Vallcarca, en cambio, han respondido que las opciones del consistorio implicaban dividir la unidad familiar y cambiarlos de zona, lo que suponía también cambiar a los menores de escuela y alejarlos de su red familiar, escolar y de apoyo.
La Asociación Vecinal Som Barri defiende que la familia, de origen gitano-rumana, está "plenamente arraigada en el barrio, a pesar de las dificultades y discriminaciones que sufre, como la imposibilidad de encontrar un piso de alquiler". "Siempre ha habido disposición al diálogo", remarcan, al tiempo que lamentan que la respuesta ha sido "el silencio del Ayuntamiento".
El consistorio, por su parte, ha detallado que en el caso de la familia con dos menores, la administración les ofreció dos viviendas, una en Torre Baró y otra en el Parc i la Llacuna del Poblenou. Después de la mediación con el Síndic de Greuges, señala, se mantuvo la oferta del piso del Poblenou y se propuso un tercero. Estas fuentes han dicho que todos los ofrecimientos continúan vigentes. En cuanto a las otras dos parejas, el Ayuntamiento ha señalado que siempre han rechazado cualquier vinculación con los servicios sociales.
Un desahucio con fecha abierta
Por su parte, el Sindicato de Vivienda de Vallcarca denuncia, además, que los afectados supieron el martes "por canales extraoficiales" que este miércoles se ejecutaría el desahucio de la finca. Detalla que la comunicación llegó después de que en junio pasado recibieran una notificación advirtiendo que el lanzamiento se haría "en un período de 30 días naturales", sin concretar la fecha. El sindicato ha denunciado que se trata de un "desahucio en fecha abierta", una práctica que considera contraria a los derechos fundamentales, y recuerda que, desde diciembre de 2023, los juzgados están obligados a fijar una fecha y una hora concretas para realizar estas actuaciones.
Estas mismas entidades también han criticado el fuerte despliegue policial previsto para ejecutar el desahucio, y calculan que el coste del operativo que se ha destinado al desahucio es superior a lo que habría costado asumir más de un año de alquiler para la familia afectada.