Las terrazas de La Rambla serán todas iguales: "Sabemos de dónde venimos y no queremos volver"
Collboni quiere decretar La Rambla como "zona de excelencia" y crear un libro de estilo para que todas sean estéticamente homogéneas
BarcelonaEl Ayuntamiento de Jaume Collboni avanza en la definición de cómo será la nueva Rambla de Barcelona, inmersa en una gran transformación desde hace meses. Este lunes el consistorio ha anunciado que ya han iniciado los trámites para decretar esta emblemática vía barcelonesa como "zona de excelencia de terrazas". En la práctica, esto quiere decir que las terrazas que se instalen en la Rambla después de las obras deberán tener el mismo estilo estético y un diseño homogéneo.
Para conseguirlo, el consistorio barcelonés ha cerrado una colaboración con el Fomento de las Artes y del Diseño (FAD) y ha llegado a un acuerdo con Amics de la Rambla y el Gremi de Restauració. Así, se ha creado un libro de estilo que define cómo deberán ser el mobiliario, los materiales y las formas de las mesas y las sillas, los colores de los cojines y el resto de elementos textiles y la forma de los parasoles. También se hará un concurso para definir cómo deberán ser las pizarras, los paravents o los separadores entre locales. "Queremos que también haya un disfrute visual y estético en la Rambla", ha explicado Collboni.
El alcalde ha asegurado que es la primera vez que Barcelona lleva a cabo una medida de este tipo. "Se implementará por primera vez en la Rambla, pero quizá no será la última. Nos gusta, porque creemos que en lugares especialmente singulares como la Rambla vale la pena hacer el esfuerzo con los sectores implicados para saber cómo mejorar la experiencia de estar en una terraza y al mismo tiempo también la imagen de la ciudad", ha dicho el alcalde.
Esta nueva fotografía de la Rambla se podrá ver a partir de febrero, cuando terminen las obras. En total, afectará a 24 terrazas que sumarán como máximo 322 mesas repartidas entre todos los locales de la Rambla (antes había 382), siempre situadas entre los alcorques –los espacios situados entre los agujeros de los árboles– y no en la parte delantera.
La normativa también definirá que haya como máximo 24 mesas por terraza. En la parte de arriba de la Rambla, que es más estrecha, se permitirán menos y en la parte de abajo, en la rambla de Santa Mònica, donde el espacio es más ancho, se permitirá poner más "porque el espacio lo permite".
La arquitecta jefa del Ayuntamiento, Maria Buhigas, ha explicado que, más allá de los colores, "el libro de estilo define sobre todo las calidades mínimas, y hay un rango de precios que el Gremio de Restauradores ha considerado asumible", ha dicho la arquitecta.
"Luchar contra la banalización del espacio público"
Por otra parte, Collboni ha dejado claro que los vasos grandes de colores, las pizarras en medio del paseo y las fotografías de paellas "son incompatibles con el nuevo modelo propuesto". También ha recordado: "Los captadores tampoco están permitidos; ni ahora ni después de la reforma". "Esto es Barcelona. Una ciudad de diseño puede y debe utilizar este conocimiento y luchar contra la banalización del espacio público", ha espetado Collboni, que ha remarcado la necesidad de combinar los espacios con la estética. "Sabemos de dónde venimos y es precisamente el lugar al que no queremos volver", ha dejado claro el alcalde.
El decreto de esta nueva zona de excelencia de terrazas, que ahora debe avalarse técnicamente en la Comisión Técnica de Terrazas de Barcelona, se enmarca dentro de la ejecución de la tercera fase de las obras, que comenzó en enero y que ya ha obligado a retirar las terrazas de los establecimientos del tramo central. Collboni ha asegurado que el calendario de la obra, que se redujo de siete a tres años, "avanza a buen ritmo y dentro del plazo".
Desde Amics de la Rambla, el presidente de la asociación, Àlex Balletbó, ha elogiado el acuerdo y el consenso trabajado con los agentes sociales. Por su parte, el director del Gremi de Restauradors, Roger Pallerols, ha coincidido en que la imagen homogénea de la Rambla estará cargada "de simbolismo y de contenido". "Hemos tenido conversaciones complejas, pero hemos enmendado todas las desavenencias y este acuerdo supone un equilibrio entre las reclamaciones de los restauradores y el escenario que quiere el gobierno de la ciudad", ha resumido. "Ahora terrazas y excelencia pasan a ser lo mismo", ha concluido Pallerols.