El regreso a casa de los vecinos del socavón de la L9 se aplaza al menos una semana
Los técnicos deciden hacer nuevas comprobaciones del estado de los terrenos de debajo de los edificios antes del realojamiento
BarcelonaSe alarga el desalojo de los vecinos de los ocho bloques afectados por el socavón del pasado martes, causado por las obras de la línea L9 del metro. El director general de Infraestructuras de la Generalitat, Ramon Ramírez, ha explicado que los técnicos han recomendado hacer nuevas comprobaciones del estado de los terrenos de debajo de los edificios donde se produjo el agujero y, por este motivo, los vecinos no podrán volver a casa suya al menos hasta el viernes de la semana que viene. Se descarta así la posibilidad de que vuelvan este mismo sábado.
Ramírez ha asegurado que la evolución de los controles de los movimientos de terreno provocados por el paso de la tuneladora de la L9 está siendo "muy positiva". "Estamos muy tranquilos", ha dicho, pero ha añadido que por una cuestión de "máxima seguridad", y con el acuerdo de los diferentes expertos y administraciones implicadas, se ha decidido hacer una "comprobación" extra de los terrenos de debajo de los edificios afectados. De cara al viernes de la semana que viene, se volverá a evaluar la situación y se decidirán los siguientes pasos, de manera que se abre la puerta a alargar nuevamente el realojamiento de los vecinos.
"No nos precipitemos", se ha limitado a decir el tercer teniente de alcaldía de Barcelona, Albert Batlle. Si bien ha reconocido que están en contacto con el gremio hotelero por si es necesario ofrecer algún alojamiento a los afectados, también ha dejado claro que hasta ahora no ha habido ninguna alerta de emergencia habitacional derivada del incidente. "En función de cómo evolucionen los próximos siete días, iremos tomando las determinaciones que convenga", ha insistido.
En paralelo, continúa la investigación para aclarar las causas del siniestro, si bien el Gobierno rechaza por ahora especular con hipótesis. "No especularemos sobre las causas del incidente, se están evaluando", ha resumido Ramírez para justificar la falta de concreciones. Expertos consultados por el ARA apuntaban a la posibilidad de que, por algún tipo de incidencia, la tuneladora hubiera generado un fenómeno que se conoce con el nombre de chimenea.
Lo que podría haber pasado, según esta teoría, es que la máquina comenzara a tragarse más tierra de la necesaria y acabara creando un vacío que creció verticalmente sobre ella, lo que podría haber provocado el socavón. Los mismos expertos apuntaban a la incertidumbre en torno a cómo ha quedado el terreno entre el túnel –a 40 metros de profundidad– y la superficie del socavón, que tiene una profundidad de 4 metros. "Es clave saber cómo están estos 36 metros", alertaban.
"Ahora mismo no nos preocupa tanto analizar causas como resolver la situación", ha dicho Ramírez en las declaraciones de este viernes. Ha explicado, con todo, que la tuneladora no se ha detenido ni ha dejado de trabajar en ningún momento, pero que ahora está avanzando a la "velocidad mínima" para poder salir de debajo de las viviendas afectadas con "absoluto control". "Todos los sistemas de seguimiento de movimientos son muy positivos", ha reiterado.
Desde el Ayuntamiento aseguran que se mantendrá en todo momento la "cobertura" y el "acompañamiento" de las personas afectadas. Batlle ha garantizado la "plena disposición" tanto de los equipos del distrito de Sarrià-Sant Gervasi como de los Bomberos, Protección Civil y el Centro de Urgencias y Emergencias Sociales de Barcelona (CUESB), en el que –ha admitido– las atenciones requeridas han sido "pocas". Asimismo, también ha ofrecido el asesoramiento técnico y logístico necesario al sector comercial de la zona –hay varios bajos comerciales afectados–, sea con cuestiones relacionadas con los seguros, permisos o la suspensión de pagos impositivos.