El retorno de todos los vecinos del socavón de la L9 todavía tardará semanas
Los primeros en volver serán los habitantes de dos bloques de la calle Sant Gervasi de Cassoles el lunes
BarcelonaEl regreso a casa de los vecinos del barrio de Sant Gervasi - la Bonanova afectados por el socavón de las obras de la L9 comenzará el lunes de forma gradual, pero durará todavía unas cuantas semanas. Este viernes era la fecha señalada para que los primeros residentes pudieran volver a sus pisos después de diez días. En declaraciones a los periodistas, el director general de Infraestructuras de la Generalitat, Ramon Ramírez, ha explicado que los habitantes de dos bloques de la calle Sant Gervasi de Cassoles –el 56 y el 58– podrán empezar a volver a casa el lunes, y que de los seis bloques restantes se confía que puedan ir haciéndolo durante las "próximas semanas".
Según ha explicado Ramírez, las auscultaciones y comprobaciones que se han hecho durante esta semana han permitido concluir que estos dos edificios de la calle Sant Gervasi de Cassoles ya están perfectamente estabilizados para que los vecinos puedan iniciar el regreso a casa. Ha concretado que durante este fin de semana se firmarán todos los certificados correspondientes con el objetivo de que aquellos vecinos que lo deseen puedan volver a sus domicilios.
El director general de Infraestructuras ha apuntado que hay un tercer bloque afectado adyacente –el de Sant Gervasi de Cassoles 54– a los dos que ya pueden volver que podría también cumplir los requisitos para que los vecinos retornen. Sin embargo, ha apuntado que como no había sensores instalados desde un primer momento, quieren esperar una semana más para confirmar que todo está en condiciones. En esta segunda tanda está por ver si también entran los vecinos de Sant Gervasi de Cassoles 52 y Rubinstein 6.
Más oscuro es el panorama de los vecinos del resto de bloques de las calles Rubinstein y Teodora Lamadrid, los más cercanos al punto donde se produjo el socavón. En este caso, en la reunión que han mantenido con equipos de la Generalitat y del Ayuntamiento de Barcelona se les ha comunicado que su regreso a casa puede tardar todavía unas semanas. "No creo que vuelva hasta que acabe agosto", explicó resignada Adriana, que vive en Rubinstein 4 y que dentro de unos días tendrá que celebrar sus 70 años fuera de casa. También Domingo Fínez, propietario de la pizzería Verona donde se produjo el socavón, duda que pueda volver a abrir este verano.
Ramírez ha admitido que la situación de los bloques más cercanos al socavón requiere aún un tiempo prudencial de análisis. "Estamos hablando de semanas, no de meses", ha subrayado. Según ha explicado, todavía ahora se está inyectando hormigón en el terreno para acabar de estabilizar el subsuelo entre el túnel –a 40 metros de profundidad– y la cavidad de cuatro metros que se abrió hace diez días. De esta manera, se quiere acabar de corregir cualquier movimiento de tierras que haya habido en el subsuelo y que no se haya detectado. En el campo de las buenas noticias, sin embargo, ha explicado que a estas alturas ya se puede descartar que haya ninguna afectación estructural en alguno de los ocho bloques desalojados hace diez días.
Sobre las causas del socavón, Ramírez ha admitido que, tal como explicaron los expertos en ARA, la sobreexcavación es la hipótesis más probable, pero ha puntualizado que también hay otras y que aún no se puede confirmar ninguna causa. "Nosotros no especularemos", ha advertido el director general, que ha dicho que las conclusiones y las cuantificaciones se harán públicas durante las próximas semanas.
Ayudas a comerciantes y vecinos
La delegada del Gobierno en Barcelona, Pilar Díaz, ha explicado también que el ejecutivo catalán aprobará en su reunión del próximo martes una línea de crédito de emergencia para que los comerciantes afectados por el socavón puedan hacer frente a sus gastos. Ha detallado que se dividirá a los afectados entre comerciantes y vecinos, y que en el caso de estos últimos se creará un fondo de compensación para que puedan hacer frente a los gastos extraordinarios que les ha supuesto no poder estar en casa durante varios días. De momento, una setentena de vecinos continúan alojados en hoteles de la zona.