Cómo se decidió qué alumnos no hacían las pruebas PISA?
Educación reconoce que la última palabra la tenían los centros educativos y que el ejecutivo no revisa la exención de estudiantes
BarcelonaEl sistema educativo catalán ha vivido un auténtico terremoto: un error en la muestra de los alumnos que hicieron las pruebas PISA hará que los resultados de Cataluña en las pruebas de la OCDE no sean representativos y no se puedan comparar con las notas de otros países ni con los resultados que los alumnos catalanes alcanzaron en otras ediciones. Es decir, las pruebas PISA no servirán para saber si la escuela catalana ha mejorado o empeorado respecto al último informe de 2022, que fue una debacle para Cataluña, ni tampoco para saber cuál es el nivel de los alumnos catalanes respecto al de los chicos y chicas de otros territorios. A grandes rasgos, el problema es que hubo un error a la hora de decidir qué alumnos debían quedar excluidos de las pruebas por problemas de aprendizaje: Cataluña eximió a un 23% de los estudiantes que formaban parte de la muestra, cuando la OCDE marca que como máximo se puede eximir a un 5% de los participantes. Pero, ¿cuál es el circuito para decidir qué adolescentes hacen las pruebas PISA?
Tal como han explicado desde el departamento de Educación, de los 2.545 estudiantes seleccionados dentro de la muestra, hasta 591 se decidió que no pasaran los exámenes: seis por discapacidad física, 92 por dominio insuficiente de la lengua y hasta 493 por discapacidad cognitiva, emocional o conductual.
Censo de centros
El proceso comienza con la OCDE –la organización que impulsa las pruebas PISA en todo el mundo– contratando una empresa para que haga la selección de centros que pasarán las pruebas. Esta empresa es la responsable de recibir todo el listado de centros susceptibles de hacer los exámenes, en este caso, todos los que tuvieran alumnos nacidos en el año 2009. La compañía recibe esta lista por parte del ministerio de Educación que, a su vez, ha recibido el listado por parte de las comunidades autónomas. Esto permite tener el censo de centros que tienen alumnado del 2009 –que tienen entre 14 y 15 años en el momento de hacer la prueba–. En este paso, ya quedan excluidos los centros de educación especial porque así lo dicta la OCDE.
Muestra de centros
Una vez se tiene el censo de centros, es la empresa contratada por la OCDE la que se encarga de hacer la selección muestral, es decir, decidir qué centros educativos del país pasarán las pruebas. La selección se hace teniendo en cuenta las características de cada centro –por ejemplo, su complejidad– para que la muestra sea representativa de todo el sistema educativo. Este listado de 51 centros catalanes, entre públicos y concertados, se envía al ministerio y este lo remite a cada comunidad autónoma.
Selección de alumnos
El siguiente paso consiste en que los centros seleccionados hagan llegar al ministerio todos los alumnos que han nacido en el año 2009 y que, por lo tanto, son susceptibles de someterse a las pruebas PISA. En este listado, sin embargo, cada instituto ya marca cuáles de estos alumnos de la lista tienen necesidades educativas especiales. Todo este censo se vuelve a enviar a la OCDE.
Con este censo de alumnos, entra en juego otra empresa contratada por la OCDE. Esta es la encargada de hacer la muestra aleatoria de alumnado que, a priori, hará los exámenes. Ahora bien, aquí todavía queda un paso más: la decisión de qué alumnos quedarán exentos de hacer las pruebas PISA se toma en el momento de aplicar el examen.
En esta última fase una empresa nacional –en este caso de España– acude al centro educativo con el listado de alumnos que le ha facilitado la OCDE y que, según la muestra, deben hacer la prueba. Una vez allí, "los profesionales educativos que conocen a los alumnos", en palabras de la representante del ministerio de Educación, deciden con los criterios que le ha hecho llegar la OCDE si su alumno hace la prueba o queda excluido. "Decide el centro educativo con unos criterios previos", remarcan desde el ministerio.
Sin revisión
Este viernes, desde el departamento de Educación y el ministerio se ha reconocido que, tras la selección por parte del centro, no hay una revisión de cómo ni cuántos alumnos se han descartado. "La empresa contactada por la OCDE no puede decir si la selección que han hecho los centros es correcta o no", ha defendido la representante del ministerio de Educación. De hecho, el departamento de Educación ha asegurado que no supo que había un error en la muestra de las pruebas PISA hasta que el pasado mes de marzo la OCDE le comunicó que la elección era incorrecta y que, por tanto, los resultados de Cataluña en las pruebas PISA no serán válidos para valorar la evolución del nivel de los alumnos catalanes.