El traslado de 70 niñas desde un campamento improvisado de Ceuta: "Es como decir adiós a la madre"

El Estado las ubica en una nueva nave a la espera de su traslado a la Península y las entidades sociales cargan contra la inacción

Karima Mustafa, abrazándose a una de las 70 niñas que se marchan del campamento improvisado de Ceuta
01/09/2026 - 16:00 h.
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CeutaSeguramente Karima Mustafá no había recibido nunca tantas muestras de afecto seguidas como este martes. Ella es, junto con su hijo Abdellah, la coordinadora del campamento Sidi Embarek de Ceuta, junto a la mezquita que lleva el mismo nombre, donde este último mes han dormido muchas de las menores de edad y mujeres que llegaron a la ciudad durante la entrada masiva de personas de finales de julio. No para de gritar y gesticular con los brazos a las puertas del recinto, donde hay un cartel que indica que no puede entrar nadie más, que están completos desde hace días. En la mano tiene el papel con los nombres de las casi 70 niñas que el Estado traslada esta mañana a un nuevo espacio habilitado solo para ellas. Las intenta ordenar, que hagan una fila, pero no le hacen mucho caso y en lugar de situarse donde les pide Karima, se le lanzan a los brazos y le dan las gracias.

"Intento no llorar, pero me emociono, estoy muy contenta por ellas. Pero ya no las quiero aquí", explica riendo esta vecina de Ceuta, que en el último mes ha tenido que hacer milagros para dar una respuesta a todas estas personas. Mientras atiende a el ARA va dando besos y abrazos, nadie quiere marcharse sin despedirse de Karima, muchas de ellas con los ojos vidriosos y sollozando. "Esto era como su casa, hemos sido una gran familia. Lloran porque es como decirle adiós a la madre", asegura la responsable del campamento, que se hace fuerte y desvía la atención con bromas. "Estoy un poco sorprendida, mira que hemos tenido broncas, eh", dice entre abrazo y abrazo. Agentes de la Policía Nacional coordinan el dispositivo y revisan que todas las niñas apuntadas en la lista estén en la fila. Finalmente, el Estado asumirá la atención, un mes después de que llegaran a la Ciudad.

El traslado de niños por parte de la Policía Nacional a un espacio habilitado de Ceuta.

"Es una situación que debería haber afrontado la Administración", lamenta el Abdellah, el hijo de la Karima, que junto con ella coordina este campamento. En la carpa todavía hay unas 250 mujeres, pero aclara que tendrán que hacer el triaje de nuevo porque hay personas que voluntariamente han vuelto a Marruecos después de un mes desamparadas. Además, muchas no les avisan en el momento de marcharse, lo que dificulta saber cuántas personas hay durmiendo. Se trata de un dispositivo que improvisaron estos vecinos de la ciudad para atender a niñas y mujeres recién llegadas y que no tuvieran que dormir en la calle, a merced de cualquier tipo de violencia. Desde la entrada masiva de hace un mes, la Fiscalía ha contabilizado 23 agresiones sexuales –cinco de las cuales son violaciones– entre las migrantes que están en Ceuta. Nueve de estas víctimas son niñas entre 14 y 17 años.

"Seguiremos hasta que podamos"

Abdellah cree que el gobierno español ha sido poco serio en la gestión de esta crisis migratoria, la peor de los últimos años en que al menos 140 personas han muerto. "No nos han dicho nada, ni nos han dado ninguna explicación. Hace 25 días debía ser inminente [el traslado del resto de mujeres] y ayer nos decían que debía ser inminente. Es decir, continúan sin hacer nada", lamenta. Explica que está agotado y reconoce que ha habido momentos en que se han planteado despedir a todas estas personas y que se busquen la vida, pero de momento asegura que continuarán haciendo un esfuerzo para atenderlas. "No hay más remedio, seguiremos hasta que podamos, porque seguramente llegaremos a un punto en que ya no podremos más".

Descarta, eso sí, que con la marcha de esta setentena de niñas entren más personas en el campamento, porque después de este último mes quieren descansar y solo atenderán a aquellas personas que ya tienen registradas. La incógnita continúa siendo hasta cuándo se quedarán, y Abdellah responde con contundencia cuando se le pregunta qué plazos tienen previstos. "Cuando le dé la gana al gobierno de la nación trabajar. Entonces tendremos la carpa vacía", espeta.

"¿Qué será de nosotros"

Los cientos de mujeres que continuarán durmiendo en el campamento los próximos días observan cómo las más pequeñas siguen haciendo fila bajo la atenta mirada de los policías para marchar hacia un nuevo espacio. Según ha podido saber el ARA, se trata de una nave ubicada en El Tarajal, junto a la frontera que muchas de ellas cruzaron hace ahora un mes. Este nuevo espacio ha comenzado a funcionar este martes y recibirá niñas de diferentes puntos de la ciudad. Además, hay unas 250 en otra nave que ya se habían reubicado hace unos días, según han explicado fuentes conocedoras a este diario. El sistema de protección de la infancia ha registrado 1.478 criaturas migrantes no acompañadas en Ceuta, pero se calcula que unas 1.200 más aún están esperando que se las identifique.

Ahora es el turno de las niñas de Sidi Embarek, que no tienen más tiempo para despedirse y ya comienzan a desfilar. La Karima explica que la pregunta que más se hacían es "qué será de nosotras", estaban preocupadas y ha habido noches en las que han pasado muchos nervios. Ahora sonríen y dicen adiós con la mano mientras se alejan del campamento de las que se quedan. Ellas aún no tienen ninguna certeza un mes después de su llegada a la ciudad.

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