Tribunales

La Generalitat, condenada por haber "discriminado" a policías y guardias civiles en la vacunación

El TSJC la obliga a pagar los 4.000 euros que ha costado el proceso judicial

BarcelonaEl Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) ya ordenó a la Generalitat que empezara a vacunar a policías nacionales y guardias civiles en abril pasado. Ahora ha condenado al Govern por haberles administrado las dosis contra el coronavirus con un mes de retraso respecto al resto de cuerpos de emergencias y seguridad. El tribunal considera que esta diferencia de trato fue "injustificada y discriminatoria" y que "atrasó" sin motivo la vacunación de los agentes de las fuerzas de seguridad estatales destinados en Catalunya. La sentencia condena al Govern por su "falta total de iniciativa" respecto a la vacunación de estos agentes y obliga lo obliga a pagar el coste del procedimiento judicial, con un máximo de 4.000 euros, y a vacunar –si todavía no lo ha hecho– a los policías y guardias civiles que prestan servicio en Catalunya.

El procedimiento judicial empezó a principios de abril, cuando los sindicatos policiales Jupol y Jucil presentaron un recurso ante el alto tribunal en el que acusaban a la Generalitat de atrasar la vacunación de policías nacionales y guardias civiles, que se estaba haciendo de manera minoritaria en comparación con la de los Mossos d'Esquadra. A finales de abril, el TSJC ya aceptó tramitar el recurso de los sindicatos y, cautelarmente, ordenó a la Generalitat que inyectara las dosis correspondientes a los agentes estatales. El entonces secretario de Salud Pública –y ahora conseller–, Josep Maria Argimon, acató la resolución, pero advirtió de que la vacunación del colectivo implicaría retrasar las dosis para las personas de más de 70 años.

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A la vista de cómo se hizo el proceso de vacunación, el tribunal asegura que la Generalitat "no cumplió del mismo modo" a la hora de vacunar a mossos y bomberos que a la hora de hacerlo con policías nacionales y guardias civiles. Según la estadística que ha valorado el tribunal, a los primeros los vacunó de una manera "más rápida y más eficiente": a finales de marzo ya se habían vacunado entre un 67% y un 79% de los profesionales de seguridad y emergencias que prestan servicio para la Generalitat, mientras que entre los guardias civiles y policías nacionales la vacunación era de entre un 6% y un 10% de los agentes.

Según los magistrados, la vacunación no solo empezó "un mes más tarde", sino que se produjo a "un ritmo mucho más lento". De hecho, tirando de nuevo de estadística, el tribunal asegura que hasta el momento que les ordenaron judicialmente vacunar a los guardias civiles y policías nacionales solo se habían puesto vacunas a 714 agentes estatales. Nueve días después de esta orden, subraya el TSJC, "ya se habían vacunado 4.806".