Ceuta rompe con Sánchez y carga contra la inmigración: "Invasores, expulsión"
Unas 20.000 personas salen a la calle en una manifestación masiva con motivo del día de la ciudad autónoma
CeutaLa ruptura entre el gobierno español y Ceuta es total un mes después del inicio de la crisis migratoria que todavía colapsa la ciudad. Unas 20.000 personas, según los cálculos de la Policía Nacional, han inundado este miércoles por la tarde las calles del centro de la ciudad, en la enésima protesta contra la inmigración y el ejecutivo de Pedro Sánchez, a quien acusan de abandono y señalan como el principal responsable de la situación de bloqueo que viven día a día desde finales de julio. Al grito de "Invasores, expulsión", "Ceuta no se vende, Ceuta se defiende" y "Ceuta es España", una riada de banderas españolas y de la ciudad autónoma ha llenado las calles en una movilización convocada coincidiendo con la celebración del Día de Ceuta. Los asistentes le han puesto ganas, después de un agosto atípico en el que no han podido celebrar las fiestas ni ir a la playa como otros años por la situación sin precedentes que se vive en el enclave español, donde continúan habiendo cientos de migrantes provenientes de Marruecos que quieren dar el salto a Europa.
Cuando los cuatro jóvenes encargados de la lectura del manifiesto han exclamado que "Ceuta es y será siempre España" se ha desatado el griterío entre la multitud concentrada a las puertas del Palacio Autonómico de la ciudad, donde ha terminado la manifestación masiva. No cabía ni un alfiler. Los cuatro han hablado en representación de las cuatro comunidades religiosas de la ciudad –cristiana, musulmana, hindú y hebrea–, con la voluntad de mostrar que el descontento por la gestión es generalizado en toda la ciudad. Este sentimiento de pertenencia al estado español ha quedado claro desde el primer momento, ya que todos los asistentes sin excepción llevaban los colores de la bandera española de una manera u otra: con la bandera atada al cuello o con los colores pintados en la cara. Después de días continuados de protestas, los vecinos de la ciudad han convertido la celebración de su día en una reivindicación colectiva.
La manifestación, bajo el lema "Ceuta no se vende, Ceuta se defiende", uno de los cánticos más habituales de las últimas semanas, ha sido convocada por la Federación Española de Municipios y Provincias (con mayoría del PP). Ahora bien, el gobierno municipal también ha metido baza y el presidente de la ciudad, el popular Juan Jesús Vivas, no ha dejado escapar la oportunidad para darse un baño de masas. Antes, sin embargo, se ha hecho la lectura del manifiesto, en el que los cuatro jóvenes han insistido en que la presión generada por la llegada de miles de inmigrantes pone a prueba la falta de recursos y servicios públicos de la ciudad. También han puesto el acento en el hecho de que la entrada de julio cuestiona la capacidad para proteger las fronteras, garantizar la seguridad y defender la integridad del territorio del Estado: "La soberanía española de Ceuta no se cuestiona y la integridad territorial de España no se negocia", han defendido.
Baño de masas de Vivas
Según el manifiesto, lo que sucede en la ciudad no es solo "un problema migratorio" que afecte únicamente a Ceuta, ya que, cuando se pone bajo presión una frontera española, "se pone bajo presión a toda España". También han recordado que son la frontera sur de la Unión Europea. Por ello han pedido un compromiso firme de la UE y del Estado para conseguir una respuesta que se ajuste a la magnitud del problema: "Ceuta ha respondido, pero no puede hacerlo sola". Consideran que hacen falta más medios humanos y materiales, un control efectivo de los pasos fronterizos y el retorno de todas las personas que han entrado de manera irregular a la ciudad.
Después de la lectura del manifiesto ha sido el turno de Vivas, quien ha calificado la jornada de histórica y ha destacado la unidad de la sociedad ceutí tras el mes "de extrema dificultad" que han vivido. La gente le ha recibido entre aplausos y gritos de "presidente, presidente", que ha correspondido con mensajes de amor hacia la ciudad y hacia España, mientras también se escuchaban gritos como "Pedro Sánchez, hijo de puta". "Hoy comienza la cuenta atrás, esta fuerza es invencible", ha dicho en alusión a un cambio de color en la Moncloa, y ha invitado a todos los asistentes a seguir la protesta ante la Delegación del gobierno español, donde buena parte de los asistentes han continuado manifestándose. El himno de España ha sonado varias veces después de las palabras de Vivas y, una vez los manifestantes han llegado ante la Delegación, una orquesta les ha recibido con El novio de la muerte, el himno de la Legión.
A pesar de la voluntad de los organizadores de mostrar la unidad del pueblo ceutí en esta manifestación, una parte de la ciudadanía (mayoritariamente musulmana) ha decidido no asistir, preocupada por la ola reaccionaria que se vive en el conjunto de España y, en especial, en la ciudad desde hace un mes. Mientras tanto, cientos de inmigrantes continúan malviviendo en la ciudad en asentamientos y condiciones indignas. A pesar de la euforia y la fuerza demostrada durante la movilización, un mes después todavía no hay ninguna solución en el horizonte para desencallar la crisis.