El oncólogo Josep Tabernero defiende que Pere Mir le dejó una casa de Baqueira en "agradecimiento"
El médico se desvincula de la creación de las sociedades creadas en Panamá por el mecenas, propietario de Cellex
BarcelonaEl jefe de oncología de laHospital Vall d'Hebron de Barcelona, Josep Tabernero, se ha desvinculado este jueves de la creación de las sociedades que el empresario químico y mecenas Pere Mir tejió en Panamá antes de su muerte, en el 2017. El especialista ha declarado como investigado en el juzgado que instruye la causa por administración desleal y apropiación indebida y que ha asegurado que se quedó con la casa "la última voluntad de Mir". También ha remarcado que el mecenas expresó verbalmente esta decisión y que el dinero que percibió corresponde a los impuestos que tuvo que pagar por hacer efectiva esta donación.
Según han informado fuentes judiciales, Tabernero ha comparecido ante la titular del juzgado de instrucción número 12 de Barcelona como investigado junto al hombre de confianza de Pere Mir, Jordi Segarra, y el tercer albacea, Franscisco Capellas, por supuestamente apropiarse de fondo de las fundaciones herederas, como Cellex, del patrimonio del mecenas y su esposa Núria Pàmies, que falleció en 2018.
Tabernero, que era médico personal de Pere Mir, ha explicado ante la juez que Mir le expresó que una vez muerto le cedería una casa a Baqueira y ha alegado que, como patrón de una de ellas científico", sin implicarse en decisiones económicas o empresariales. Como mecenas, ha añadido, tampoco ha tomado ninguna decisión.
La juez atribuye a Tabernero una "directa implicación" en la donación de una finca en Baqueira, procedente de una mercantil del entramado de Pere Mir, de la que el doctor fue beneficiario, así como de recibir 312.000 euros del patrimonio del mecenas.
En cambio, la defensa del oncólogo ha aportado una declaración notarial en la que el responsable de mantenimiento de la finca señala que Mir le había confiado en que Tabernero y su mujer visitarían el inmueble para verlo, dado que serían quienes se lo quedarían cuando él muriese, en "agradecimiento". Además, el médico ha explicado que los 312.000 euros que recibió tras su muerte Mir se destinaron a pagar los impuestos relativos a la donación de la finca a Baqueira.
Sólo "asesoramiento científico"
Tabernero, que ha respondido a todas las partes durante unas dos horas, ha detallado que en vida del mecenas aceptó su propuesta por ser patrón de la Fundación Mir Puig –entre 2015 y 2022–, aunque sólo por prestar asesoramiento científico y como agradecimiento al apoyo que siempre le mostró el filántropo.
El oncólogo ha destacado que nunca fue patrón de la Fundación Cellex para evitar un conflicto intereses, ya que esta entidad, una de las principales donantes en Cataluña en la investigación científica contra el cáncer, daba importantes sumas económicas al Hospital Vall d'Hebron.
Con todo, Tabernero ha admitido que hace unos años participó en una reunión en Londres en la que Jordi Segarra, el albacea principal del testamento de Pere Mir, le otorgó poderes para que, en caso de que él muriera, hubiera "un círculo de confianza" que pudiera gestionar las sociedades. Sin embargo, ha dejado claro que nunca llegó a tomar ninguna decisión económica o empresarial.
El tercer albacea investigado, el abogado Francisco Capellas, basa su defensa en que su labor era únicamente de apoyo jurídico a Segarra y que las fundaciones panameñas en las que Pere Mir tenía gran parte de su patrimonio fueron creadas en vida del mecenas, antes de que él se incorporara a su entorno.