Golpe al tráfico de marihuana en la Font de la Pólvora: 26 detenidos, 11 plantaciones y armas
Los Mossos han desplegado 600 agentes a primera hora de la mañana por diversos puntos de Girona
BarcelonaLos Mossos d'Esquadra han entrado con fuerza este martes a primera hora de la mañana en uno de los barrios más complejos de Cataluña. Hasta 600 agentes de la policía catalana estaban convocados a las cinco de la madrugada para iniciar un macrooperativo contra el tráfico de marihuana en el barrio de la Font de la Pólvora de Girona, así como en otras localidades, como Riudarenes, Cassà de la Selva, l'Escala, Sils, Caldes de Malavella, Brunyola, Llagostera, Bescanó, Celrà, Quart y Salt.
El dispositivo se ha dado por cerrado al mediodía y hay 26 detenidos. La policía, después de una larga investigación, ha practicado 27 entradas y registros, sobre todo en pisos y casas, donde han encontrado armas cortas y largas, once plantaciones de marihuana y grandes cantidades de dinero en efectivo. Según fuentes consultadas por el ARA, el punto neurálgico de la trama está en la Font de la Pólvora, donde estarían establecidos los clanes familiares que lideran este cártel de la droga. Según fuentes policiales, se dedicaban al tráfico de marihuana pero también al blanqueo de capitales.
Aunque el barrio de la Font de la Pólvora se considera el epicentro de esta investigación policial, que todavía se encuentra bajo secreto de sumario, no se ha practicado ninguna detención. El motivo es que los clanes familiares implicados en esta trama eran originarios de este barrio, pero con los años han obtenido más poder adquisitivo y se han desplazado a otras localidades cercanas. Según fuentes conocedoras del barrio, se trata de una dinámica habitual, a menudo vinculada al negocio de la droga. Sí que en el barrio se ha detectado una plantación de marihuana, armas y se han identificado dos personas.
Actualmente la Font de la Pólvora es una de las zonas con peores indicadores socioeconómicos de Cataluña. Su índice socioeconómico territorial –que tiene en cuenta variables como la población ocupada, el nivel de estudios y la renta media por persona– se encuentra hasta 48,6 puntos por debajo de la media catalana, que es de 100. Además, es un barrio abonado al conflicto, controlado por ciertos clanes familiares muy concretos, y donde los Mossos suelen entrar con mucha fuerza y muchos efectivos para evitar posibles conflictos. En parte, este elemento explica el gran despliegue de 600 agentes que se ha llevado a cabo este martes por la mañana.
En paralelo, el hecho de que los traficantes de marihuana cada vez vayan más armados para evitar robos entre ellos –los llamados narcoasaltos– también provoca que los Mossos tengan que desplegar más efectivos cuando intentan desmantelarlos. Normalmente, además, en estos narcoasaltos los ladrones de la droga se hacen pasar por policías. Esto hace que ante la posibilidad de que los narcotraficantes los confundan por ladrones y los reciban a tiros, los Mossos tengan que llevar a cabo estas actuaciones con mucha cautela. Precisamente por esto, el despliegue policial de este martes ha estado formado por agentes del Grupo Especial de Intervención (GEI), la Brimo y el ARRO, unidades especialistas en entradas de esta tipología y que portan armas largas. Cada vez es más frecuente que estas unidades acudan a operativos contra el tráfico de drogas. De hecho, este martes se han encontrado diversas armas cortas y largas que la policía científica está analizando.
La operativo, sin embargo, se ha desarrollado en diversos puntos de la demarcación de Girona, uno de los puntos más calientes en cuanto al tráfico de marihuana. Hace años que los narcotraficantes del cannabis dejaron de priorizar las plantaciones exteriores y se abonaron a la producción indoor. Para hacerlo, buscan casas unifamiliares, normalmente en urbanizaciones alejadas del centro o en otros puntos diseminados. Por ello, la demarcación se está convirtiendo en un lugar ideal, también por su proximidad con la AP-7 y con la frontera con la Cataluña Norte.