Marruecos impide una nueva entrada de migrantes a Ceuta
Las autoridades marroquíes expulsan medios españoles que cubrían las cargas policiales en Fnideq
La crisis migratoria en Ceuta continúa. Las fuerzas de seguridad de Marruecos han frustrado este sábado un nuevo intento de entrada masiva a la ciudad autónoma española. Cientos de personas, la mayoría de origen subsahariano, han intentado acceder y han sido interceptadas por soldados marroquíes. Este grupo esperaba el momento de saltar la frontera escondido en Fnideq, una ciudad del lado marroquí a la orilla del enclave español. El intento de salto masivo ha tenido lugar en una zona de montaña, según han informado fuentes marroquíes a la agencia Efe. En todo caso, se prolonga la situación compleja en la localidad fronteriza española, que ha provocado un terremoto político interno y el choque del gobierno español con Marruecos al haber cuestionado la españolidad de Ceuta.
Por otra parte, este mismo sábado ha llegado la orden por parte de las autoridades marroquíes de que periodistas españoles de la agencia Efe y TVE abandonen la localidad de Fnideq "sin ninguna explicación". Un representante del ministerio del Interior de Marruecos ha dado la instrucción para que se vayan de un municipio desde donde estaban cubriendo las cargas policiales para evitar la entrada de cientos de migrantes a Ceuta. Por ello, la agencia Efe ha hecho una defensa acérrima de la libertad de información y su dirección se ha puesto en contacto con el ministerio del Interior marroquí, por ahora sin éxito. RTVE también ha expresado el más "enérgico rechazo" a la actuación marroquí, mientras el gobierno español asegura que busca una solución.
Según la versión marroquí, han llegado a detener a 294 personas que intentaban cruzar la frontera: 248 procedentes del África subsahariana y 46 de origen marroquí, según el diario marroquí Hespress, citado por Europa Press. Además, Marruecos asegura haber detenido a 61 personas más en el marco de la operación que se ha llevado a cabo en los últimos días para evitar una nueva entrada masiva a Ceuta y están acusadas de incitar y promover la migración irregular a través de las redes sociales. Durante las cargas para evitar la incursión de los inmigrantes, la policía marroquí ha utilizado gases lacrimógenos para dispersarlos, además de porrazos, y los agentes han contado con el apoyo de helicópteros, drones y perros policía.
Miles de efectivos, entre soldados y policías, participan en el despliegue de seguridad que Marruecos ha activado desde hace días para evitar una nueva entrada masiva a la ciudad autónoma española. Ceuta, blindada por el lado marroquí por efectivos marroquíes, y del lado español por miembros de la Policía Nacional, la Guardia Civil y el ejército, vive estos días con el temor de que se repita una irrupción masiva. Fuerzas de seguridad tanto de España como de Marruecos se han coordinado estos días ante la posibilidad de que se repitiera la entrada de finales de julio, que se saldó con un número todavía confuso de migrantes que accedieron a Ceuta a pie o por el mar (unos 80.000, según las últimas estimaciones) y que derivó en una tragedia, con al menos 141 personas muertas.
Ya hace días que en las redes sociales se había convocado para este sábado una nueva entrada masiva, hecho que ha provocado el refuerzo de las fronteras, tanto en la banda española como en la marroquí. El gobierno español ha aumentado el número de agentes que hay en Ceuta, en comparación con el dispositivo que había la semana que se produjo la entrada masiva: hay desplegados 880 agentes de la Policía Nacional, un incremento de 270 agentes respecto al 30 de julio, y 714 guardias civiles, casi 200 más que a finales del mes pasado. Como refuerzo extra, se ha enviado una unidad de prevención y reacción (UPR) de la policía española de 45 efectivos para garantizar la seguridad ciudadana y veinte policías de la Brigada Central de Extranjería y Fronteras para ayudar en la tramitación de los expedientes de protección internacional que puedan presentarse.
Por el lado marroquí se han reforzado considerablemente los controles en las carreteras y en los puntos de acceso marítimo que conducen hacia Ceuta. Además, se han realizado registros en taxis y autobuses en diferentes puntos de Marruecos para interceptar cualquier individuo o grupo que se considere sospechoso.
La derecha ataca a Sánchez
En medio de las nuevas tentativas de entrar en el Estado, el PP y Vox critican la poca contundencia del ejecutivo estatal, a su parecer, para defender la soberanía española y la integridad territorial. Así, los populares han vuelto a lamentar que el presidente español, Pedro Sánchez, permanezca "escondido" en La Mareta, donde pasa el verano, tal como ha repetido este sábado el vicesecretario popular Jaime de los Santos. En el caso de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha llegado a decir que Sánchez ha demostrado en esta crisis que es un "traidor", el mismo término que ha utilizado Vox, que incluso ha anunciado activar el artículo 102 de la Constitución, que permite formular la acusación por el delito de traición contra un presidente en ejercicio si atenta contra "la seguridad del Estado", aunque es una vía inédita que debería ser juzgada por el Tribunal Supremo. El líder de Vox en el Parlamento Europeo, Jorge Buxadé, ha constatado que la intervención de este sábado demuestra que "si se quiere, se puede" defender la frontera.