Ola de calor extraordinariamente larga: no acabará hasta la semana que viene
Toda Cataluña está en alerta por temperaturas que en muchos casos alcanzarán o superarán los 40 °C
BarcelonaLa segunda ola de calor del verano ya está aquí: los termómetros se han disparado y ya han alcanzado o superado los 40 °C en varios puntos del interior. De hecho, el martes fue el día más caluroso de lo que llevamos de verano, ya que se alcanzaron o superaron los 43 ºC en el llano de Lleida y sobre todo en el interior sur. Hasta seis estaciones del Meteocat con más de 20 años de datos fulminaron su récord absoluto de calor en la Ribera d'Ebre, el Segrià, el Pla d'Urgell y el Priorat. Un episodio de calor extrema que vivirá un pico el miércoles en la mayoría del país. Pero, aunque de cara al fin de semana el mercurio retrocederá un poco, no se ve un final claro de esta ola de calor, que se prevé que sea extraordinariamente larga y que no acabe hasta la semana que viene.
Así lo ha confirmado este mismo martes el Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat), que hasta ahora preveía que la ola de calor se alargaría al menos hasta este jueves, pero de momento ya ha extendido la alerta hasta la semana próxima. Una situación que hace que el riesgo de incendio sea todavía más crítico.
Miércoles, el peor día
Después de un martes sofocante, el peor día de esta semana será el miércoles, cuando los termómetros tocarán techo en muchos casos. Jornada extraordinariamente tórrida, con muchas máximas que se moverán entre los 38 °C y los 41 °C en el interior, el prelitoral y los valles del Prepirineo, sobre todo del occidental. Pero en Ponent y en la Ribera de Ebro las máximas se moverán entre los 42 °C y los 44 °C. Valores entre 6 y 11 grados por encima de la media en muchos casos, teniendo en cuenta que nos encontramos en el mes más cálido del año.
Toda Cataluña está en alerta por calor extremo. El Meteocat extiende las alertas de peligro muy alto de calor intenso –el máximo posible– el miércoles en las comarcas de Ponent y el Ebro, gran parte del litoral y prelitoral de Barcelona y la mayoría de comarcas gerundenses. En el resto del territorio el peligro es alto, con la excepción del Pirineo, donde es moderado.
En cuanto a las noches, están siendo pesadas y de mal dormir en muchas comarcas. De hecho, las mínimas tropicales se generalizarán del todo con el pico de la ola de calor. Solo en el Pirineo o el Prepirineo se dormirá mejor. También habrá mínimas tórridas en la costa, con valores nocturnos claramente superiores a los 25 °C. El Meteocat también ha activado la alerta por calor nocturno en diversas comarcas.
Una ola de calor que también golpeará con fuerza a gran parte de la península Ibérica, el Mediterráneo occidental y otras zonas del oeste de Europa, especialmente el oeste de Francia. En estas áreas se volverán a superar fácilmente los 40 °C, como ya ha ocurrido en los últimos episodios de calor extremo de este año.
Breve pausa del calor
El jueves y el viernes continuará el calor extremo y desbocado, aunque en algunos casos la temperatura ya bajará algún grado. Un ligero descenso prácticamente inapreciable que tendrá continuidad el fin de semana. En todo caso, seguirá haciendo mucho calor, con muchas máximas de 33 °C a 38 °C. Pero todo ello será transitorio, porque a partir del domingo y sobre todo a principios de la semana que viene los termómetros volverán a tocar techo, con valores muy similares a los que se alcanzarán el miércoles. Por lo tanto, continuaremos todavía durante bastantes días bajo los efectos del anticiclón subtropical y de esta bocanada de aire muy cálido de origen norteafricano.
Habrá que ver si esta segunda ola de calor del verano fulmina más récords históricos de calor, tanto en lo que se refiere a registros como a su duración. Una situación que recuerda a agosto del año pasado, cuando Cataluña también vivió una ola de calor extraordinariamente larga e histórica. Los mapas indican que a finales de la semana que viene se podría respirar mejor.