Arqueología

Encuentran dos rinocerontes de hace 200.000 años en la Cueva de las Teixoneres de Moià

Los esqueletos, en muy buen estado de conservación, son los únicos documentados en la península Ibérica y de los pocos de Europa

Detalle de la mandíbula de un ejemplar de Stephanorhinus hemitoechus recuperada en el yacimiento de la Cova de les Teixoneres.
ARA
17/07/2026
3 min

BarcelonaNuevos hallazgos en el yacimiento arqueológico de la Cova de les Teixoneres de Moià. Investigadores de la Universitat Rovira i Virgili (URV) y del IPHES-CERCA han recuperado dos esqueletos enteros de rinocerontes esteparios (Stephanorhinus hemitoechus) de hace unos 200.000 años de antigüedad. Los restos son los únicos de este animal documentados actualmente en la península Ibérica y de los pocos que se han localizado en Europa, con solo dos casos conocidos en Alemania e Italia.

El investigador principal del proyecto, Jordi Rosell, ha explicado que los rinocerontes descubiertos podían superar la tonelada y media de peso y ha admitido que no han podido determinar cómo llegaron al interior de la cova. "Es posible que entraran atraídos por algún tipo de trampa natural, como un charco de agua o una caída involuntaria, pero las investigaciones efectuadas hasta ahora todavía no nos permiten identificarlo", ha afirmado en el marco de la presentación de los hallazgos.

Uno de los elementos que más ha sorprendido es el extraordinario estado de conservación de los huesos. “Estamos convencidos de que cuando los hayamos limpiado podremos saber si los cadáveres fueron aprovechados por los neandertales o por los carnívoros de la zona, como las hienas, los osos de las cavernas o los lobos”, ha declarado Ruth Blasco, investigadora Ramón y Cajal en el IPHES-CERCA. Ha señalado, en este sentido, que alrededor de los esqueletos se han encontrado "herramientas líticas" –hechas de piedra–, así como "esquirlas y el fragmento de una punta rota hecha en hueso, que representa un tipo de herramienta sin precedentes en este período".

Detalle de los trabajos de excavación de los restos de Stephanorhinus hemitoechus localizados en el yacimiento de la Cova de les Teixoneres.
Vista general de la superficie de excavación con los restos de dos ejemplares de Stephanorhinus hemitoechus localizados en el yacimiento de la Cova de les Teixoneres.

Los llamados rinocerontes esteparios desaparecieron hace unos 20.000 años, con la llegada de los fríos intensos del Último Máximo Glacial. “En estratos más modernos ya teníamos restos de rinocerontes asociados a los campamentos de los neandertales [...] Pero se trata de los rinocerontes lanudos (Coelodonta antiquitatis)", explica Florent Rivals, profesor de investigación ICREA en el IPHES, en una nota de prensa. "La presencia del rinoceronte estepario en los estratos inferiores nos indica que hubo una sucesión de cambios climáticos entre los 200.000 y los 75.000 años lo suficientemente acusados como para provocar una sustitución de animales relativamente templados por otras formas más adaptadas al frío”, añade.

Aprovechar los cadáveres

El equipo de excavación, en el que también participan investigadores de la UB, la UAB y otras universidades de Madrid, China, Argentina y Portugal, también ha estado excavando recientemente los restos de un hogar datado en 40.000 años. “El hogar está asociado a restos de animales comidos y algunas herramientas”, explica Anna Rufà, del IPHES-CERCA, que destaca que la industria lítica que se ha encontrado es muy similar a la de los estratos inferiores: "Esto quiere decir que esta especie fue capaz de adaptarse a los diferentes acontecimientos climáticos de la prehistoria sin cambiar sustancialmente su tecnología".

Selección de puntas de lanza recuperadas durante la campaña de excavación en el yacimiento de la Cova de les Teixoneres. De izquierda a derecha: una punta de sílex de hace 40.000 años, una punta lítica de hace 200.000 años y una punta elaborada sobre hueso largo, también de hace 200.000 años.

Paralelamente, el mismo equipo ha estado excavando en la vecina Cueva del Toll, conocida por haber sido un lugar de hibernación de los osos de las cavernas. “También aquí hemos encontrado industria lítica”, apunta Iván Ramírez, investigador de la Universitat de Barcelona. “Hace tiempo que estamos buscando indicios que demuestren claramente que los grupos de neandertales de la zona aprovechaban los cadáveres de los osos muertos durante la hibernación. Las piezas recuperadas este año servirán para aumentarlos y estaremos en condiciones de poder debatir sobre la caza del oso de las cavernas durante el paleolítico medio”.

Tanto la Cueva de les Teixoneres como la Cueva del Toll son conocidas por haber sido el refugio de muchas especies. “Los estratos superiores, es decir, aquellos datados entre los 100.000 y los 35.000 años de antigüedad, presentan una asociación curiosa de animales en la que especies muy frías, como el mamut o el rinoceronte lanudo conviven con animales de climas templados, como el corzo”, explica Rivals. En la campaña de excavación de la URV y del IPHES-CERCA se han encontrado restos de otros animales, presumiblemente también enteros, como un caballo, un uro y un mínimo de tres osos.

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